Cómo trabajar los abdominales oblicuos

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Son músculos abdominales que más necesitamos a la hora de correr.

Cómo trabajar los abdominales oblicuos

Los músculos oblicuos llegarán fatigados al final de la carrera si no han recibido un entrenamiento específico y nuestra técnica (y nuestro ritmo) tienen todos los números de empeorar.

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Por el Jueves, 26-01-2017 en

Dentro de la musculatura abdominal, el más famoso es el recto del abdomen. Es el clásico, el de la tableta. El segundo en importancia es el transverso del abdomen, el más profundo. Este se entrena poco pero es fundamental para evitar dolores de espalda y tener una buena postura (se entrena con el simple gesto de llevar la barriga hacia dentro). Y después, para terminar el equipo, llegan los oblicuos, que son dos: el interno y el externo.

De arriba abajo, el oblicuo interno se dirige hacia fuera mientras que el oblicuo externo lo hace hacia dentro. De esta manera crean una especie de malla capaz de comprimir la zona abdominal en cualquier punto.

Casi siempre trabajan de manera conjunta el oblicuo interno de un lado con el externo del otro. Al contraerse de esta manera se genera una torsión donde la cadera de un lado y el hombro del lado contrario avanzan. ¿Te resulta familiar este gesto? Si se repite de manera sincrónica (ahora una pareja, luego la otra), el resultado final es muy parecido a lo que ocurre cuando corremos. Dicho de otro modo, cuando corremos estamos entrenando los músculos oblicuos.

Esta es la razón por la que los corredores, incluso sin trabajar los abdominales de manera específica, suelen tenerlos bien tonificados. El problema llega cuando la competición es mucho más exigente que los entrenamientos que hemos hecho (por ejemplo, terminar una maratón). En estas circunstancias, los músculos oblicuos llegarán fatigados al final de la carrera si no han recibido un entrenamiento específico y nuestra técnica (y nuestro ritmo) tienen todos los números de empeorar.

Por lo tanto, a partir de hoy, no te olvides de añadir una pequeña rutina de ejercicios para los músculos oblicuos al terminar alguno de tus entrenamientos (dos o tres veces a la semana es más que suficiente). Por ejemplo:

·         Abdominales cruzados (un codo toca la rodilla contraria)

·         Plancha con un solo pie (aguantar con los antebrazos y solo un pie en el suelo)

·         Plancha lateral y subir-bajar (de lado apoyados sobre un antebrazo, levantar la cadera y bajarla sin llegar a tocar el suelo).

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