Entrenar por objetivos, el método SMART

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Entrenar por objetivos, el método SMART-75311
Preparar un gran reto marcándote sub-objetivos durante la preparación

Entrenar por objetivos, el método SMART

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Por el Jueves, 19-11-2015 en

¿Quién no se ha venido arriba alguna vez y se ha envalentonado proponiéndose un gran reto delante de l@s coleg@s? Quizá imbuido por un ambiente lúdico festivo, donde todo parece más fácil con una birra en la mano, el buen rollo y las risas de fondo como banda sonora. Aunque lo peor es cuando alguno de tus amigos lanza la famosa frase desafiante que mueve el mundo y que hace referencia a la carencia del ingrediente principal de la tortilla. Es fácil entonces dejarse llevar por la euforia del momento e incluso apostarse cenas a diestro y siniestro de que sí vas a ser capaz de correr aquélla carrera, mida lo que mida y sea lo dura que sea.

Vale, ahora por activa o por pasiva ya estás metido en el ajo. No hay vuelta atrás. Te quedan varios meses para poder cumplir tu reto y poder cenar gratis durante unos cuantos días o tener que gastarte el sueldo invitando a los demás. Cabe decir que eso en el fondo es la esencia de la vida (y más si eres runner), plantearnos retos nos mantiene activos y motivados. Sin embargo siempre hay que ser coherente con lo que nos proponemos y actuar en consecuencia. En running.es lo que te aconsejamos es siempre hacerte una revisión médica y conseguir un buen plan de entrenamiento acorde con lo que pretendes y si es necesario, que casi siempre lo es, recibir asesoramiento de un entrenador personal. Lo primero es trabajar para el gran objetivo, pero aquí es donde viene el truco, no hay que obsesionarse con él. Lo mejor es siempre irse marcando pequeñas metas, lo que se dice sub-objetivos. Si dividimos el gran objetivo en pequeños objetivos será mucho más fácil llegar al dia D y la hora H totalmente preparado y motivado.

En este sistema de trabajo, que se fundamenta en un método empresarial  llamado SMART, donde sus iniciales indican que debe ser Specific (específico), Mesurable (medible), Archievable (alcanzable), Realistic (realista) y Time-Bound (temporizado), tenemos que tener unas premisas muy concretas:

-Sub-objetivos claros: marcarse un puesto o una marca determinada que sea asequible. Cada uno de nuestros sub-objetivos, al igual que el gran objetivo, tiene que ser conciso.

-El siguiente sub-objetivo debe mejorar al menos ligeramente al anterior, así sabrás que estás progresando debidamente y mantendrás alta la motivación. Debes proponerte superar barreras que se correspondan con tu estado de forma, que ha de ir siendo progresivo. Por ejemplo, cada dos o tres semanas apuntarte a una carrera de distancia inferior al objetivo principal e ir marcándote cronos que superar.

-Los sub objetivos y el objetivo general deben ser siempre realistas, es decir, algo que realmente tengas la capacidad de cumplir aunque suponga un gran esfuerzo. Está claro que debutar en maratón y pretender ser el primer humano en bajar de las 2 horas no es realista. Quizá debas plantearte simplemente ser finisher o mejorar una barrera cronométrica determinada en función de una marca que ya tengas, como bajar de las 4h o de las 3h, algo que esté al  alcance de nuestras posibilidades pero que a la vez revista de la dificultad justa para mantenernos motivados.

- Cuando trabajamos por sub-objetivos lo más recomendable es hacernos nuestro propio calendario. En una simple hoja, que sea muy visual, podemos marcar las carreras que vamos a hacer y el resultado pretendido. Al final de esta lista debe estar marcado con un círculo el gran objetivo.

Como es normal, puede que llegado el gran día las cosas no vayan como esperamos y que no lo consigamos. Hay demasiados factores que pueden estropearte el día, un clima intempestivo, un resfriado inoportuno, una mala semana…  Pero si echamos un vistazo atrás nos daremos cuenta que habremos superado otros pequeños retos que en su conjunto nos darán la suficiente satisfacción como para saber que lo hemos intentado con todas nuestras fuerzas y que el objetivo realmente está a nuestro alcance. Por ejemplo, si hemos preparado una maratón y no conseguimos hacer el tiempo pretendido, podremos estar igualmente satisfechos si hemos conseguido hacer nuestra marca de 5mil, de 10mil o de media maratón en las semanas precedentes. Si sólo nos marcamos el objetivo final y no lo conseguimos, tendremos una enorme sensación de fracaso y de pérdida de tiempo. Aunque si todo lo hemos hecho bien, hemos seguido el plan y hemos ido superando hitos lo más probable es que lo consigamos. En fin y ahora ya sólo hace falta ir a celebrarlo con los amigos… pero, ojo, ¡no te vengas arriba otra vez!

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