El hielo, nuestro gran aliado

Lesiones
El hielo, nuestro gran aliado-102485
Remedio contra las inflamaciones

El hielo, nuestro gran aliado

Lo puedes encontrar fácilmente en formato cubito o en formato deportivo, en pequeños sobres que se pueden reciclar, en tiendas especializadas

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Por el Miércoles, 15-02-2017 en

En general, el frío no gusta. Especialmente, el frío extremo, gélido, helado... ¡Salvo a nuestras inflamaciones! Y es que hoy os quiero presentar a un gran aliado para esos días en que notas las piernas con alguna inflamación muscular: el hielo.

El hielo, por sus características, es el mejor antiinflamatorio que podemos encontrar: es barato, se encuentra sin grandes dificultades y no tiene contraindicaciones, siempre y cuando se utilice correctamente.

Vayamos por partes.

Una inflamación es la respuesta del organismo ante un golpe o lesión; el cuerpo genera unas sustancias -sustancias mediadoras de la inflamación- que a modo de autoprotección, hacen que los capilares se dilaten. De esta manera, la cantidad de sangre que circula incrementa respecto al flujo de sangre normal y por ese motivo la zona afectada se calienta -debido a la temperatura de la sangre- y se enrojece. Por otro lado, los capilares también varían sus características, se vuelven más permeables y eliminan la parte más licuada de la sangre, que se deposita entre los capilares y las células, ocupando un espacio que crea el espesor que vemos como inflamación.

Como este líquido hace que las células ya no estén en contacto con el capilar, no hay aporte de oxígeno a estas células, por lo que se genera ácido láctico y aumenta la inflamación.

¿Y cómo entra en juego el hielo? Gracias a sus propiedades vasoconstrictoras y calmantes del dolor. No tiene contraindicaciones, pero sí hay que tener cuidado al aplicarlo: nunca directamente sobre la piel, pues podría provocar una quemadura. Siempre se tiene que proteger la zona de apoyo con una toallita, en el interior de un calcetín o algún tejido que evite el contacto directo sobre la piel.

El hielo, al tratarse de un vasoconstrictor, hace que los capilares por la acción del frío, se estrechen y por tanto pase menos sangre y la consecuencia es que “deshace” todo lo que provoca la inflamación en sí. Además, el frío calma el dolor, pues actúa sobre las terminaciones nerviosas, adormeciéndolas ligeramente.

Si no sabías que aplicarte sobre las inflamaciones musculares, tendinosas o capilares, ahora ya lo sabes. Tener unos cubitos de hielo en el congelador nunca va estar de más.

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