La importancia de los impactos

Lesiones
La importancia de los impactos-720
Los impactos mejoran el nivel de masa ósea

La importancia de los impactos

Del mismo modo que los impactos demasiado intensos o demasiado repetitivos nos pueden lesionar, su propia ausencia nos puede traer otros problemas no menos graves.

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Por el Miércoles, 10-04-2013 en

El último número de la revista Apunts de Medicina de l’Esport se hacía eco de una investigación que se está llevando a cabo con ciclistas adolescentes y su consistencia ósea. El instituto de Salud Carlos III lleva meses estudiando a varios adolescentes que entrenan una media de 10 horas a la semana sobre la bicicleta y, aunque todavía es pronto para presentar resultados concluyentes, parece que su nivel de masa ósea es menor que el de los adolescentes españoles que no practican ningún deporte competitivo.

Estos resultados, si se confirman al finalizar el estudio, aumentan la necesidad de insistir en la correcta práctica deportiva para la población adolescente. El deporte en estas edades puede y debe ser competitivo pero sin olvidar su carácter formativo. Se tienen que planificar sesiones compensatorias para ayudar a la correcta formación del niño o niña, ya que un cuerpo escasamente formado siempre será más propenso a sufrir lesiones.

En el caso de los ciclistas, por ejemplo, se debería añadir alguna sesión semanal o bisemanal de carrera continua, así como un trabajo específico de fuerza en el que se incluyan los saltos y, al cabo de algunos meses, las pliometrías.

Lo más posible es que leáis esto cuando vuestra adolescencia está más que superada, pero quizá tenéis algún hijo o hija que quiere hacer deporte o que os quiere imitar. El consejo básico para este momento es que un niño o niña no son un adulto en miniatura; no se trata de dividir nuestro entrenamiento entre dos o entre tres para adaptarlo a su edad. Cada edad requiere unos estímulos y los estímulos que necesita el cuerpo de un adolescente son distintos a los nuestros. La variedad es la tónica principal y, a partir de ahí, la potenciación de varias capacidades como la velocidad, la coordinación y la fuerza. En cuanto a la resistencia, que a nosotros nos gusta tanto, hay que tener paciencia: se adquiere sola con el tiempo. Y si nos pasamos… volvemos a sufrir las consecuencias de un exceso de impactos.

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