Lesiones running: el poplíteo

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Lesiones running: el poplíteo -107858
El gran desconocido en la rodilla

Lesiones running: el poplíteo

El poplíteo se trata de un músculo pequeño pero no insignificante que está situado en la parte posterior de la rodilla, que muchas veces nos da molestias

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Por el Viernes, 03-03-2017 en

Quizá has oído hablar de este músculo; quizá incluso has sufrido con él; o quizá te suene un poco a chino porque es un músculo pequeño que no se estira, ni se potencia, ni se le presta atención. Hasta que molesta.

Tiene forma triangular y va desde la parte lateral de la rodilla (fémur) hasta la parte posterior e interna de la tibia, cruzando la rodilla por detrás. Su función, básicamente, es dar estabilidad a la rodilla porque por su brazo de acción no es capaz de flexionarla (de esto se encargan los isquiotibiales y el gemelo, que son mucho más grandes y eficaces).

La lesión del poplíteo es rara y casi siempre se presenta juntamente a otros problemas como pueden ser los esguinces de los ligamentos cruzados, tanto el anterior como el posterior. Estas lesiones son casi siempre de origen traumático así que serán poco habituales entre los corredores. Entre los atletas, las molestias en el poplíteo pueden darse por una tendinosis o una tenosinovitis, en especial entre los corredores de trail que corren mucho en bajada. Durante los descensos, la estabilidad de la rodilla está mucho más solicitada y el poplíteo tiene que trabajar excesivamente en controlar tanto la rotación del fémur sobre la tibia como el deslizamiento anterior de éste (un trabajo en el que también actúa el ligamento cruzado posterior).

Con un trabajo excesivo, el tendón puede reaccionar permitiendo la aparición de líquido en lo que sería una tenosinovitis. Este problema aumentará el volumen de la zona y, como consecuencia, aparecerá dolor porque en la parte posterior de la rodilla pasan tanto vasos como nervios que son muy sensibles a la compresión.

En este caso, el mejor tratamiento será la eliminación del efecto causante (quizá eliminar la carrera en terrenos irregulares y, en especial, en bajada) así como cualquier técnica de fisioterapia que ayude a reducir el volumen de la zona afectada: aplicación de hielo, masajes con mucho cuidado de no presionar demasiado la zona y movilizaciones articulares.

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