Cinco errores en tu vestuario invernal

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Lo que no tienes que hacer con tu ropa runner en invierno

Cinco errores en tu vestuario invernal

Ir poco preparado a la hora de correr en invierno es uno de los errores que más cometemos, como pasarse de ropa o ir con colores demasiado oscuros

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Por el Jueves, 17-11-2016 en

Nos suelen decir lo que debemos hacer para correr en invierno. Preparamos nuestros lápices y anotamos cada consejo para que no se nos escape ni un uno, pero ¿qué pasa con los errores? En ocasiones hace falta que nos digan claramente errores que podemos llegar a cometer para recordarlos y no caer en ellos. Algo así como prevenirnos de lo que puede acecharnos. En cuestión de ropa, no está demás el tener presente ciertos errores que suelen cometerse.

Los calcetines, los grandes olvidados: Te gastas mucho dinero en unas zapatillas, pero sueles olvidar que el primer tejido que tiene contacto con tus pies es el calcetín. No asocies la aparición de ampollas, rozaduras o heridas en el pie a las zapatillas y preocúpate primero de tener unos calcetines de running adecuados. No uses los mismos calcetines que utilizas para tu día a día y destierra los calcetines de algodón para correr, terminarás con los pies empapados de sudor y las ampollas empezarán a ‘saludar’.

Extra- abrigado: Olvídate de las prendas gruesas y pesadas cuando tengas que salir a correr y enfrentarte a las bajas temperaturas. Los expertos recomiendan llevar el “sistema de las tres capas finas” o recurrir a prendas de grosor intermedio. Ahora existen tejidos técnicos y térmicos que ayudan a gestionar de manera óptima el calor, ayudando a mantenerte seco.

Que no te vean: Con la luz del día limitada con la que contamos durante esta época del año, lo más probable es que cuando salgas a correr ya sea de noche. Usa prendas reflectantes y fluorescentes,  o lleva contigo un frontal. No sientas vergüenza el parecer un árbol de Navidad, lo importante es que te vean.

El sudor post run:  La temperatura corporal disminuye tan pronto dejas de correr. Para evitar que te entren los persistentes escalofríos, no te quedes ‘mareando’ y alargues el momento de cambiarte de pies a cabeza. Cámbiate tan pronto como puedas. En el caso concreto de la mujer, es fundamental cambiar el sujetador deportivo, pues es la parte del cuerpo que más húmeda termina después de un entreno. Si has terminado con el pelo sudado, intenta cubrírtelo con alguna prenda seca, puedes recurrir a un gorro o una braga.

Menospreciar a la lluvia: Si hay previsión de lluvia, no la menosprecies. Intenta llevar la menor cantidad de ropa posible, porque si estás húmedo, cuando más ropa lleves, más irritación podrás sufrir en ciertas zonas. Por supuesto, no olvides llevar tu chubasquero, no solo te protegerá de la lluvia, sino también del frío y del viento.

Mencionaré un dato a tener en cuenta y que parece que por ser invierno está mejor visto. Hablo de la convicción de abrigarse para sudar, es decir, salir a correr con más capas que una cebolla. Al hacer esto lo que estás consiguiendo es provocarte una deshidratación y a su vez, un gran impacto al organismo a nivel fisiológico. Por tanto, utiliza ropa técnica acorde a la época del año, en este caso, a la temporada del frío, como te he mencionado anteriormente.

Para terminar, no olvides prestar especial atención a tus extremidades, manos, pies y cabeza, pues son las partes del cuerpo que más rápido pierden el calor. A medida que vayas aclimatando tu cuerpo podrás prescindir de ellos, pero los primeros minutos pueden llegar a ser muy molestos si llegan, incluso, hasta congelarse ‘las ideas’. 

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