El cartílago en el running

Medicina deportiva
El cartílago en el running-108144
La parte olvidada de las articulaciones

El cartílago en el running

Esa sustancia de consistencia blandengue que protege la mayoría de nuestras articulaciones contra un roce excesivo.

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Por el Jueves, 16-03-2017 en

Aunque el cartílago se encuentra en el tabique nasal, en las orejas, en la unión de las costillas con el esternón…, para los deportistas el cartílago importante es el que está al final de los huesos largos, amortiguando la fricción de las articulaciones. A modo de clasificación se distinguen tres: elástico (el de la oreja), hialino (el de las articulaciones) y fibrocartílago (el utilizado para la reparación del cartílago hialino).

La característica principal del cartílago es que no tiene nervios ni vasos sanguíneos. La primera carencia implica que no puede doler. La segunda, que no se puede nutrir de manera habitual (a través de la sangre). La nutrición del cartílago se produce por imbibición y el factor determinante es la compresión de la estructura. Cuando una articulación se comprime o se tracciona, se genera flujo en el líquido intraarticular y éste consigue introducir nutrientes al interior del cartílago. Por lo tanto, el movimiento es imprescindible para la buena salud del cartílago.

Pero con el paso del tiempo o con un traumatismo excesivo (puntualmente o de manera prolongada en el tiempo), el cartílago de las articulaciones puede dañarse. Este daño se intentará reparar de manera autónoma por el cuerpo con la fabricación de fibrocartílago aunque sin las mismas propiedades que el cartílago hialino original. El fibrocartílago tiene menos fibras elásticas y, por lo tanto, su estructura es mucho más rígida. La articulación podrá recuperar un poco su cubierta de cartílago pero sin las mismas propiedades amortiguadoras.

Entonces, ¿qué hay de cierto en los tratamientos reparadores del cartílago? La respuesta no es sencilla y partiendo de la premisa que el cartílago carece de vasos sanguíneos, todas las promesas de regeneración hay que tomarlas con prudencia. Lo que sí es cierto es que el reposo nunca será el tratamiento de elección pero la carga excesiva tampoco puede ser buena. Muévete pero siempre a la intensidad que tu cuerpo te permita.

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