¿Correr con o sin música?

Opinión
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4 pros y 4 contras de escuchar música mientras corres

¿Correr con o sin música?

Ayudarte a correr más rápido o seguir un ritmo constante entre los pros, más peligroso si corres por las calles entre los contras

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Por el Jueves, 18-05-2017 en

A la hora de correr, los y las runners, se pueden diferenciar por cantidad de aspectos: la pisada, el ritmo, la forma de correr, etc. pero una cosa que salta a la vista y que es en uno de los principales aspectos en los que nos fijamos se trata de la música. Nos fijamos y salta a la vista si un corredor/a lleva o no auriculares puestos y va escuchando música mientras corre o simplemente, no la escucha.

Es un hecho que cada vez somos más runners por las calles y gran parte de ellos suelen escuchar música por distintos motivos: mantener un ritmo, distraerse, motivarse o, simplemente, porque le gusta escuchar música. Pero también hay quien opta por correr a la vieja usanza y dejarse de música motivacional, porque, ¡sólo correr ya motiva!

Así que, si eres un runner que escucha música mientras corre, ya sea en entrenamientos o en competición, o eres de los que prefiere no escuchar música, te mostramos algunas ventas e inconvenientes de correr con o sin música.

Pros

Aumenta tu rendimiento: Distintos estudios demuestran que escuchar música mientras corres puede aumentar el rendimiento, aunque indirectamente. Decimos indirectamente porque la mente prevalece sobre el cuerpo y escuchar música puede influir en el estado anímico y mental para mejorar.

Evadirte del cansancio: cuando practicamos deporte, la fatiga hace acto de presencia tarde o temprano, nos cansamos y lo notamos en nuestro cuerpo. Escuchar música puede ayudarte a olvidarte del cansancio gracias al aumento del bienestar psicológico.

Mantener un ritmo constante: las canciones con un ritmo alegre y, siempre y cuando te guste lo que escuchas, puede hacer que inconscientemente te lleven a mantener el ritmo de cada zancada gracias al compás y un ritmo prefijado.

Ir más rápido: escuchar canciones con ritmos rápidos cuando corres te lleva a marcar una pauta para cada paso. Si los ritmos son más rápidos, irás más rápido sin quererlo. Y lo mismo sucede si te gusta la canción, tendirás a correr más rápido.

Ten en cuenta que para elegir una música adecuada para correr, tienes que fijarte en cinco aspectos: tempo, género, letras, que la música te evoque un recuerdo positivo y la compilación de canciones.

Contras:

Aumenta el riesgo: correr con los auriculares puede ser peligroso si lo haces por la ciudad y por calles transitadas –no tiene porque ser por vehículos, también por ciclistas-. Y si tienes el volumen alto, todavía más peligroso.

No te das cuenta de tu respiración: correr rápido también implica correr a un nivel más alto. Y correr a más nivel significa que nuestro pulso y funciones vitales, como la respiración, incrementan. Escuchar música, aunque puede hacer que te olvides del cansancio también puede generarte que no obtengas una retroalimentación de tu ritmo y no apreciar el nivel de esfuerzo.

Tararear para gastar más energía: aunque no lo quieras, si suena una de tus canciones favoritas, no podrás evitar tararear la letra. El simple hecho de mover la boca tarareando la canción te lleva a un consumo más elevado de energía y a cansarte más.

Te pierdes el sonido ambiente: En las carreras, dejarás de disfrutar de los ánimos de los aficionados o de las animaciones que algunas organizaciones preparan. En montaña, te perderás el cantar de los pájaros, el viento contras los árboles... siempre se pierde algo de encanto.

4 pros y 4 contras, pero con uno de los contras que tiene mucho peso. Tú escoges. ¿Correr con música o sin música?

 

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