Brooks Caldera: la prueba

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Brooks Caldera: la prueba-120677
Zapatillas de trail para rodajes y medias y largas distancias

Brooks Caldera: la prueba

Zapatillas para recorrer muchos kilómetros por caminos y senderos en terreno no excesivamente técnico

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Por el Miércoles, 28-06-2017 en

Las nuevas Brooks Caldera vienen a ocupar el espacio que han dejado las Brooks Cascadia en su giro hacia una zapatilla menos amortiguada. Pero las Caldera no son una simple revisión de las Cascadia; las han hecho aún más cómodas y rodadoras con un concepto moderno de zapatilla de Trail.

Las nuevas zapatillas para Trail de Brooks destacan a simple vista por su altura y por su ligereza. La altura es notable pero el drop de 4mm es bastante bajo. El peso de 280 gramos es, teniendo en cuenta el concepto de calzado, muy contenido.

 

 

La suela está dividida en dos partes, lo que le confiere ligereza y flexibilidad, aunque habrá que ver su durabilidad. La mediasuela está construida con el material DNA, un compuesto de gel que reacciona proporcionalmente a la velocidad o potencia con que pisamos el suelo -a más potencia más reactividad de la suela-.

La media suela está fabricada con dos compuestos, uno más blando y más en contacto con la suela y otro un poco más duro, más cercano al pie.

El upper está construido con un material que repele el agua y cuenta con refuerzos importantes en la parte interna del pie y en la puntera. El tacto es agradable y tiene un buen acabado, con una lengueta bastante flexible, cosa que se agradece con el paso de los kilómetros. Además dispone de un pequeño bolsillo en el que guardar los cordones planos.

 

Para terminar con las características de las Caldera, destacamos la rigidez de las zapatillas en la parte del talón, lugar donde encontramos una pequeña lengüeta para fijar polainas.

 

Primeras impresiones

Cuando nos calzamos las Brooks Caldera notamos rápidamente cual será el carácter de la zapatilla: cómodas, amortiguadas y ligeras.

Para ajustar bien las zapatillas tendremos que entretenernos unos instantes para apretar bien los cordones. Una vez hecho esto el ajuste se mantiene a la perfección con el paso de los kilómetros, algo que se valora mucho en la montaña.

 

Otro aspecto que notamos rápidamente es que son unas zapatillas muy neutras, lo que facilita una pisada muy plana y estable para corredores con estas características o poco pronadores.

Con las Caldera he hecho algo más de 100 kms, corriendo con ellas por diferentes terrenos: pistas, caminos y senderos en la zona de Collserola, Barcelona. Se comportan con un notable en cualquier circunstancia.

Aunque dónde mejor se desenvuelven es por terreno rápido, por pistas, caminos y senderos sin demasiadas dificultades técnicas. Esto no significa que no podamos ir con ellas por senderos más técnicos… claro que podemos, y nos van a responder correctamente si no queremos llevar ritmos demasiado altos –sobre todo en bajada-.

Como zapatillas rodadoras son una maravilla. Su comodidad, ligereza y flexibilidad, así como la forma de la suela ligeramente cóncava, hace que podamos llevar ritmos bastante alegres de manera cómoda y eficiente. ¡Kilómetros y más kilómetros es lo que piden las Caldera! Si te gusta recorrer distancias largas y hacer muchos kilómetros por caminos y senderos en terreno seco y no excesivamente técnico, las Brooks Caldera son tus zapatillas.

Con las Caldera he hecho algo más de 100 kms, corriendo con ellas por diferentes terrenos: pistas, caminos y senderos en la zona de Collserola, Barcelona. Se comportan con un notable en cualquier circunstancia.

Aunque dónde mejor se desenvuelven es por terreno rápido, por pistas, caminos y senderos sin demasiadas dificultades técnicas. Esto no significa que no podamos ir con ellas por senderos más técnicos… claro que podemos, y nos van a responder correctamente si no queremos llevar ritmos demasiado altos -sobretodo en bajada-.

Como zapatillas rodadoras son una maravilla. Su comodidad, ligereza y flexibilidad, así como la forma de la suela ligeramente cóncava, hace que podamos llevar ritmos bastante alegres de manera cómoda y eficiente. ¡Kilómetros y más kilómetros es lo que piden las Caldera! Si te gusta recorrer distancias largas y hacer muchos kilómetros por caminos y senderos en terreno seco y no excesivamente técnico, las Brooks Caldera son tus zapatillas.

 

Y ¿cómo responden en terrenos técnicos? Pues la respuesta se ve condicionada con el ritmo que queramos llevar. A ritmos tranquilos estas Brooks son fiables y predecibles, por lo menos en terreno seco. Su taqueado bajo y agrupado hace que tengan un buen agarre en estas condiciones. En mi opinión, no son unas zapatillas para bajar “a saco” por senderos técnicos aunque si podemos ir muy rápido por pistas en bajada. Al ser bastante altas, cuesta confiar en ellas, igual que cuesta notar el terreno por la gran cantidad de amortiguación que tienen. Esto último también se debe al material reactivo de la suela, que si bien es algo positivo en terrenos poco técnicos, penaliza el comportamiento de las Caldera en lugares más comprometidos.

La sujeción del pie dentro del calzado es generalmente muy buena. Lateralmente el pie siempre está es su sitio, y únicamente en zonas de bajada con fuerte pendiente notamos un ligero desplazamiento anterior dentro de las zapatillas.

 

Si bien no son muchos kilómetros recorridos con las Caldera, creo que son suficientes para valorar también su desgaste. En este aspecto también sacan buena nota en cuanto al upper y taqueado. Lo que he apreciado es que la suela  es muy blanda, y en alguna salida he llegado a casa con alguna piedra clavada. Habrá que ver como afecta a la durabilidad de la suela esa elección de dureza.

Conclusiones

Las Brooks Caldera se las puedo recomendar a cualquier corredor/a de montaña, exceptuando a aquellos especialistas en distancias cortas o en kilómetros verticales y que suelen hacer entrenos cortos y rápidos. Dicho esto, repito que son muy buenas zapatillas para rodajes y largas distancias, incluso distancia maratón y ultra, no excesivamente técnicos. También se las recomiendo a corredores/as de más envergadura. En definitiva, las Brooks Caldera son una muy buena opción como únicas zapatillas para corredores rodadores y que les guste hacer muchos  kilómetros sin excesivas dificultades técnicas. Estas zapatillas podrían estar en cualquier armario de todo tipo de corredor/a de montaña, para hacer periodos de volumen o para realizar salidas o entrenos más rodadores.

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