Entrenamiento runing: El método Renato Canova

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Una charla con uno de los entrenadores más laureados: Renato Cánova

Entrenamiento runing: El método Renato Canova

Las horas pasan volando cuando compartes conocimiento con uno de los entrenadores más laureados: Renato Canova.

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Por el Jueves, 15-12-2016 en

La primera vez que coincidí con Renato Canova fue durante la eDreams Mitja Marató de Barcelona de 2015, esa en la que Florence Kiplagat batió tres récords del mundo: 15 kilómetros, 20 kilómetros y media maratón. Nos vimos un momento en el hotel el día antes de la prueba y volvimos a vernos de nuevo en el coche de cabeza de carrera femenina cuando yo acabé mi trabajo de liebre (allá por el kilómetro 12). Pero ese día casi no hablamos; nuestra amistad comenzó un año más tarde, almorzando juntos un día de enero de 2016 en el Kerio View de Iten, su cuartel general.

Desde entonces he estado con Renato muy a menudo. A veces comiendo, muchas otras compartiendo entrenamientos y cada vez más recorriendo kilómetros juntos por las carreteras de Kenia.

Tengo que aclarar que hablar con Renato es una información a medias. Con él, se trata de escuchar. Quien habla es él: porque sabe más y porque le gusta tener razón. A veces, en plan de broma, lo comparo con el padre de la película “Mi Gran Boda Griega”, que es capaz de razonar que todas las palabras del mundo provienen del griego, incluso Facebook. Llevar la contraria a Renato te puede salir muy caro: no porque te niegue su amistad sino porque nadie te salvará de una clase magistral de una o dos horas donde expone todas sus razones, aunque a veces sean un tanto discutibles. Pero aprender, con Renato, se aprende mucho.

Lo que más le gusta es hablar de métodos de entrenamiento y defiende el suyo a ultranza. Repudia los kilómetros basura (esos que son demasiado lentos como para producir ningún estímulo de entrenamiento). En cambio, le gusta el volumen alto y, en especial, el volumen a alta intensidad. Su aportación más destacada es lo que él llama special block” (bloque especial): dos sesiones de alta intensidad en un mismo día.

Según Renato, el uso de los special block es viable y útil en todas las distancias desde el medio fondo hasta el maratón, pero es en la distancia de Filípides donde más renombre alcanza. Un ejemplo de ello podría ser el siguiente:

·         Mañana: 10 kilómetros un 10% más lento que el ritmo de maratón + 10 kilómetros a ritmo de maratón.

·         Tarde: 10 kilómetros un 10% más lento que el ritmo de maratón + 10x1000 un 5% más rápido que el ritmo de maratón.

Sólo estos kilómetros ya suman 40, a los que hay que añadir unos poquitos de calentamiento (quizá dos por la mañana y dos por la tarde). Y en ocasiones, las 10 de mil se convierten en 10 de 1200 con lo que este entrenamiento se acerca a los 50 kilómetros de calidad en un solo día. ¿Cómo lo ves?

La sesión es muy dura y difícil de conseguir; no resulta recomendable para ningún atleta que no sea profesional, es decir, para ningún atleta que no pueda estar descansando casi completamente entre ambas sesiones y también los dos días previos y los dos o tres posteriores.

Otra de las características del entrenamiento de Renato Canova es que se adapta completamente al atleta y a su grado de recuperación. Una vez entra el periodo específico, las sesiones fuertes no se limitan a martes, jueves y sábado sino que se realizan cuando el atleta está preparado. Una sesión muy fuerte puede ir seguida de hasta cinco días suaves para permitir que el atleta se recupere. Se necesita, por lo tanto, mucho tiento con este método; saber escucharse muy bien para saber cuándo se está listo para un nuevo entrenamiento de los duros. Por ejemplo: 7000, 6000, 5000, 4000, 3000 y 2000 con un kilómetro de recuperación en medio a ritmo “moderado”. El primer cambio es a ritmo más lento de maratón, el segundo y el tercero son a ritmo de maratón y, a partir de ahí, más rápido que el ritmo de maratón. ¿Demasiado?

Renato es consciente que su método de entrenamiento es muy duro y la discusión está servida sobre si sus atletas entrenan demasiado. Uno de sus entrenamientos estrella, aquél que sirve para saber cuál es el verdadero estado de forma del atleta, consiste en 40 kilómetros en la localidad de Nangili, no muy lejos de Eldoret. Cuando faltan 4 o 5 semanas para la maratón, sus atletas suelen correr ahí casi a ritmo de maratón, marcando algo así como 2h05’ los chicos y menos de 2h25’ las chicas. El récord del circuito, para aquellos curiosos, lo tiene Wilson Kipsang en 2h03’32” justo unas semanas antes de conseguir el récord del mundo de la distancia en Berlín (2h03’23”).

De todo ello habla Renato cuando le preguntas y muchos otros temas salen con el paso del tiempo: el atletismo en China y su experiencia de dos años en el país (hay mucho talento ahí pero la burocracia y la falta de competiciones lo están ahogando), la falta de profesionalismo en Europa, la nacionalización de atletas, el dopaje y un larguísimo etcétera. De hecho, si les das coba a Renato, los más probable es que te olvides incluso de comer.

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