Kenenisa Bekele: el recordman precoz

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Grandes campeones de la historia del atletismo (VIII)

Kenenisa Bekele: el recordman precoz

Este menudo atleta etíope pulverizó dos récords del mundo con tan sólo 21 años y aún sigue presumiendo de haber corrido el 5.000 y el 10.000 más rápidos de la historia.

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Por el Miércoles, 10-04-2013 en

Kenenisa Bekele (Bekoji, Etiopia; 1982) es el segundo de diez hermanos. Uno de los pequeños es Tariku Bekele, también un atleta de talla internacional que ganó, por ejemplo, la última San Silvestre Vallecana. Sus padres eran granjeros y el joven Kenenisa ayudada a vender los huevos que daban las gallinas. Nació y se crió a más de 2000 metros de altura, en la región de Arsi, cuna de los grandes atletas etíopes, como el legendario Haile Gebrselassie.

Pese a ser un ejemplo extremo de precocidad (con solo 21 ‘primaveras’ ya había pulverizado el récord del mundo de 5.000 y 10.000), no empezó a entrenar hasta los 15 años. De hecho, antes, prefería jugar a fútbol. Y fue en un partido cuando le vieron correr como una bala por la banda y le recomendaron que cambiara de deporte. “Fue el mejor consejo que me pudieron dar”. Empezó destacando, y arrasando, en los Mundiales de Cross antes de dar el salto a la pista y romper el crono muy pronto. En 2004 firmó las plusmarcas mundiales de 5.000 y 10.000 con sólo ocho días de diferencia.

Llegaba a los Juegos Olímpicos de Atenas como gran favorito, pero no acabó del todo satisfecho pese a llevarse el oro en 10.000 y la plata en 5.000 (por detrás del marroquí Hicham El Guerrouj). Se tomó la revancha en Pekin 2008, donde se colgó los dos oros en su menudo cuerpo (1,65 de estatura y 56 kilogramos).

Cinco veces Campeón Mundial de 10.000 (2003, 2005, 2007, 2009), sigue ostentando el récord del mundo de 10.000 desde 2005 con unos espectaculares 26:17.53. Además, en esta distancia tiene tres de las cuatro mejores marcas de todos los tiempos. Tampoco se queda corto en el 5.000 con 12:37.35, plusmarca intocable desde hace nueve largos años.

Las lesiones en el tendón de Aquiles han hecho peligrar su carrera en diversos momentos pero, sin duda, su drama más duro fue la muerte de su novia Alem Techale, también atleta, que falleció de paro cardíaco mientras entrenaban juntos en 2005. “Por el resto del año, corrí con dolor en mi corazón. Al inicio, me costaba poner un pie en la pista. Donde quiera que entrenara, había recuerdos de ella. Perdí dos carreras bajo techo por falta de concentración”. Increíblemente, sólo ocho meses después de la tragedia, hizo el 10.000 más rápido que se haya corrido jamás.

En los últimos JJOO de Londres (2012) sólo pudo lograr la cuarta plaza en los 10.000 (no se clasificó para el 5.000). ¿Será un punto de inflexión? En alguna ocasión ha dicho que espera dar el salto al maratón, como su compatriota y ‘maestro’ Gebrselassie.

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