Adidas Supernova M: la prueba

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Cambio radical para las que serían las Glide 9

Adidas Supernova M: la prueba

adidas ha renovado por completo sus Supernova Glide. tanto, que hasta le han cambiado el apellido. Con más boost en la mediosuela, son más cómodas, estables y amortiguadas.

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Por el Domingo, 26-02-2017 en

El que no arriesga no gana’ y ‘Si algo funciona bien, mejor no tocarlo’. Estas son las dos frases que más me rondan la cabeza después de probar las nuevas adidas Supernova M. Me sale llamarlas Glide 9, pero no, son Supernova M. Y  la verdad es que adidas ha hecho bien cambiándoles el nombre porque poco tienen que ver con las anteriores Supernova Glide 8.

Sentía especial predilección por las Glide 8, una auténtica navaja suiza que servían para todo. Para un corredor como yo, que peso 82 kilos y corro con ritmos cercanos a los 5 el minuto, las Glide eran las polivalente por excelencia. Con un rendimiento excelente para rodajes a ritmos medios, podías utilizarlas en unas series y en una tirada larga. Seguro que encuentras modelos mejores para ambas cosas, pero solventaban la papeleta con solvencia las usaras para lo que las usaras. Pues bien, las nuevas Supernova han cambiado a mi parecer el target de uso. Ahora, más que unas polivalentes se han convertido en una excelente opción para aquellos corredores que busquen una buena amortiguación en unas zapatillas más ligeras que las tope de gama de las marcas y a un precio mucho menor. La versión de hombre tiene un precio de tarifa de 139,95 euros.

Le he dado muchas vueltas… ¿hacía falta cambiar radicalmente las Glide 8, una zapatilla súper ventas, que contaba con el aprecio de cantidades ingentes de fieles seguidores? Pues adidas lo ha hecho. Han diseñado una zapatilla que poco tiene que ver con la anterior y, aunque tienen un rendimiento excelente a mi parecer, creo que estas Supernova M tienen mercado como zapatilla diferente a las Glide. Y las 8 podrían haber sufrido una ligera renovación. Dos zapatillas diferentes para un público similar, pero no igual, que podrían haber convivido tranquilamente en la misma gama.

Pero como decía en la primera frase de esta prueba, el que no arriesga no gana. Adidas lo hizo con su al principio controvertido boost y el mercado le ha acabado dando la razón. ¿Por qué no debería conseguir lo mismo con las nueva Supernova M? Vamos a ver cómo me han ido después de una última tirada de 22 kms con los que he completado unos 130kms con ellas.

Nada más verlas, como decíamos, nada tienen que ver las nuevas Supernova con el que sustituyen. La nueva versión es mucho más parecida a la Energy o a la Ultraboost, con todo lo que ello supone. Con esta ‘ultraboostización' que ha sufrido, adidas ha han diseñado unas zapatillas de peso similar, con más amortiguación y estabilidad, pero con algo menos de reactividad.

Novedad es todo, pero cuatro son las más importantes: un nuevo upper con engineered mesh que mejora el ajuste. La pieza en el talón -el fitcounter- que le da libertad al Aquiles. La mayor cantidad de Boost, que afecta drásticamente en todo al rendimiento de la zapatilla. Y la suela Stretchweb, que mantiene el agarre pero mejora la flexibilidad.

Es la parte inferior de la zapatilla, con un importante aumento de cantidad de Boost, que ahora alzanza el 75% de la mediosuela, la que más interviene en las sensaciones corriendo con ellas y que provoca una pisada más blanda, pero vamos a dejarlo para más adelante.

La parte superior es nueva del todo. Utiliza en esta ocación una nueva malla engineered mesh. Una malla técnica, tupida y con una doble capa perforada en su parte exterior que ofrece una buena ventilación. Tres elementos tan solo se hallan ubicados en esta parte superior: una minimalista goma en la parte delantera con el logo de adidas, una pieza al aire con las tres bandas de la marca que va unida en dos puntos: en la base y en la cordonera, y un plástico en la parte trasera que ajusta el talón y que desaparece en la parte del Aquiles para darle más libertad, imitando el que por primera vez vemos en las Ultraboost.

El collar de entrada del pie al botín es muy acolchado y voluminoso. Ejerce una cierta presión en los primeros kilómetros que las usas en la zona del tobillo, pero esta sensación desaparece muy pronto con el paso de los primeros kilómetros. La entrada es algo estrecha, pero una vez te las calzas, se percibe una gran dosis de comodidad. Solo una costura en el interior, la que une la lengüeta al resto del botín, pero en ningún momento nos ha molestado. La lengüeta tampoco se nos ha movido a pesar de que no va cosida como en la anterior Glide 8. En esta versión va fijada con el tradicional paso de cordones en la parte media de ésta.

Vamos con la parte que más se ha modificado: suela y mediosuela. Ambas han cambiado radicalmente. Se ha aumentado la cantidad de Boost hasta el punto que tiene más que incluso las Energy 3 y con esto se ha conseguido ofrecer una pisada muy blandita. En exceso dicen algunos. Muy placentera para mi –soy un seguidor de las Ultraboost- en cualquier momento de la carrera. Sacrifica, eso sí, algo de la reactividad de la que hacían gala las anteriores Glide 8.

Es novedad que la pieza de EVA que se sitúa por encima del boost no se encuentre en el talón y  vaya desde el mediopié hasta la punta, que es donde más cantidad encontramos.  La cantidad de boost hace, además, las zapatillas más anchas, con lo que aumenta superficie de contacto con el suelo. Me ha gustado especialmente la estabilidad que ofrece, suficiente incluso para un pronador medio como servidor.

La suela también es nueva y ha adoptado el diseño de Strechweb que vimos por primera vez en las Ultraboost. Está construida de caucho Continental y cuenta con multitacos y ventanitas que dejan el boost a la vista. Con una tracción igual de excelente que en la octava versión de las Supernova, mejora la  flexibilidad de la zapatilla. La estabilidad se ve mejorada también gracias a una pieza ubicada en el centro de la suela, donde apoyamos el mediopié, el Torsion System.

En conclusión, adidas presenta un modelo diferente al que sustituye, ni mejor ni peor. Radicalmente distinto en cuanto a las sensaciones que se perciben, ahora mucho más suaves y mullidas, además de cómodas. Ha aumentado tanto la amortiguación que incluso podríamos ponerla a competir con modelos de alta gama, con la ventaja que las nuevas supernova cuestan 50 euros menos que éstos. Quizás sí han perdido algo de rapidez y efectividad, lo que las hacen ideales para correr más cerca de los 5 que de los 4 minutos el kilómetro. Se han acercado a las Ultraboost y alejado de las Boston, pero creemos que seguirán siendo una de las zapatillas más vendidas del mercado gracias a su excelente relación calidad-precio.

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