Saucony Triumph Iso 3 - la prueba

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Saucony Triumph Iso 3 - la prueba-99531
Ligeros cambios que la hacen una zapatilla más rodadora

Saucony Triumph Iso 3 - la prueba

Una de las zapatillas referencia entre las neutras de máxima amortiguación se ha renovado con novedades que afectan a sus principales características: el Everun y el Isofit.

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Por el Martes, 27-12-2016 en

Saucony ha renovado su zapatilla estrella, la Triumph. Una de las principales referencias en el sector de las zapatillas neutras de máxima amortiguación lleva dos generaciones con importantes modificaciones que la han convertido en una de las mejores entre su voraz competencia. Si hace dos temporadas fue la incorporación del sistema ISOFIT en el antepié y el cambio de nomenclatura, adoptando por primera vez en la marca americana el apellido ISO, el año pasado Saucony nos sorprendió con su nuevo sistema de amortiguación, el EVERUN, haciendo de la Triumph una zapatilla mucho más completa que hasta ahora.

 

En esta generación cierto es que no encontramos modificaciones tan sustanciales, pero es que no las necesita. Ligeros cambios han mejorado un modelo que ya nos parecía excelente. Llevamos muchos kilómetros sobre las Triumph y en esta ocasión, con esta tercera generación ISO, no está siendo una excepción. Los cambios principalmente los encontramos en el aumento de la pieza en el talón de Everun (una especie de poliespan al estilo Boost de Adidas) y el nuevo ajuste ISO. Esta revisión hace de la Triumph una zapatilla comodísima, más flexible y estable que la anterior y con una relación amortiguación-efectividad de pisada de primer nivel.

Descubrimos cambios también, aunque menos trascendentes, en el upper. Siguen ofreciendo una tupida malla, aunque en esta ocasión cambian los anteriores hexágonos por aperturas más alargadas. Podrían haber aprovechado el cambio para mejorar la transpirabilidad de la zapatilla, quizás el punto más débil de ésta, ya que la malla es incluso más tupida que en la versión anterior. Aunque, justo es reconocerlo, este cambio aumenta la durabilidad del upper. Por otro lado, sigue manteniendo los mismos refuerzos en la puntera y el logo Saucony adopta el mismo material termosellado que estos refuerzos delanteros.

Como ya hemos comentado, el principal cambio en la parte superior de la Triumph lo encontramos en el ISOFIT. En primer lugar, dos de las tres tiras que lo formaban y que unen la mediosuela con los cordones quedan al aire y una de ellas, la que queda más adelantada, nos dicen que se interioriza, aunque en la práctica el corredor notará que desaparece. Lo agradecerán en especial los corredores con un pie más ancho, como un servidor, ya que ahora queda más espacio libre para los metatarsos.

En segundo lugar, el material de este ISOFIT es más flexible y se adapta mejor a la forma del pie que las anteriores tiras más rígidas. En el interior, la lengüeta ha sido reducida en volumen, buena decisión, y la seguimos encontrando fijada a los laterales, con lo que permite que el pie quede envuelto como si de un calcetín se tratara y consigue que nada se mueva con el paso de los kilómetros. Tanto la lengüeta como el collarín de acceso a la zapatilla están construidos con un material súper acolchado. Ya desde el primer momento que nos las calzamos son cómodas. Mejor dicho, muy cómodas. Una sensación que no nos abandona en ningún momento de nuestras carreras. Tanto por los materiales como por su sistema de amortiguación.

Y aquí entramos de lleno en analizar la suela y la medio suela. Al igual que en el modelo anterior, las Triumph cuenta con una ligera plantilla de Everun ubicada entre la medio suela y la plantilla tradicional. Además, también dispone de otra pieza insertada dentro de la mediosuela, en la zona del talón, aunque ha cambiado de ubicación. Con anterioridad estaba en la zona más externa y ahora se encuentra en el interior. Se consigue con ello mejorar la estabilidad en la pisada, algo que se agradece con el paso de los kilómetros y más en mi caso, que tiendo a pronar, y de forma cada vez más exagerada cuando el cansancio afecta a mis zancadas.

 

En la práctica, a las Triumph se les saca todo el partido en rodajes a partir de una hora y a ritmos medios o lentos. Hemos hecho tiradas de hasta media maratón a 5’ el kilómetro y son perfectas para ello. Protegen y son lo suficientemente reactivas para encontrarnos cómodos. Se notan más ligeras de lo que la báscula indica y, tal y como anuncia la marca, la amortiguación que ofrece el Everun se mantiene en toda la carrera. Hemos notado una amortiguación algo más blanda que en la Triumph 2, pero igual se efectiva. Como decíamos, no se nota pesada y nos agrada especialmente una de las principales características de los Triumph, sus 8 mm de dropp, que provocan que tendamos talonear menos de lo habitual.

En cuanto a la suela, poca cosa diferente. Se sigue confiando en el sistema TriFlex que cuenta con unas estrías de flexión y de forma angular que ayudan a dispersar también el impacto de la pisada y mejorar la fluidez. Las piezas de caucho iBR + de Saucony, que es más ligero y más amortiguado que el caucho estándar, son algo mayores que en las ISO2, lo que también debería mejorar la durabilidad. Por nuestra parte no llevamos ni 300 kms con ellas. Y de momento, ninguna señal de desgaste excesivo.

Habida cuenta de los cambios, la Triumps ISO 3 se separan algo más en rendimiento de las Ride9. Con los cambios se ha convertido en una zapatilla más estable, blanda y amortiguada, con lo que es una auténtica rodadora que ofrece las máximas comodidades. La podrán usar corredores de peso medio y alto a ritmos medios y lentos, o como zapatillas recuperadoras para aquellos runners más pro que acumulen muchos kilómetros en sus piernas. El año pasado consiguieron el premio de zapatillas del año. Este año son serias candidatas a repetir triunfo.

 

 

 

 

 

 

 

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