Ácidos grasos: diferencia entre buenos y malos

Alimentación
Ácidos grasos: diferencia entre buenos y malos-86
Aprende a diferenciar las grasas saturadas de las insaturadas

Ácidos grasos: diferencia entre buenos y malos

Los ácidos grasos no sólo son beneficiosos para el organismo, sino que son igual de importantes que las proteínas y los hidratos de carbono en la dieta de todo deportista.

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Por el Lunes, 10-12-2012 en

Evidentemente, la clave es utilizar correctamente los tres grandes grupos de alimentos -hidratos de carbono, grasas y proteínas- no sólo durante los días previos a la competición, sino durante todo el año. Ahora bien, hay que tener claro que, si las grasas, junto con los hidratos de carbono, son las fuentes más importantes de energía para nuestro cuerpo, éstas serán esenciales en nuestra alimentación, eso sí,  teniendo siempre en cuenta su origen y si son del grupo de las beneficiosas o no.

¿Qué ácidos grasos no pueden faltar nunca en nuestra dieta y cuáles debemos intentar evitar?

Esta pregunta tiene fácil respuesta: debemos incluir de forma obligatoria en nuestra dieta los ácidos grasos que pertenecen al grupo de los insaturados, concretamente al grupo de los esenciales, que encontraremos en alimentos como el aceite de oliva virgen, los frutos secos y el pescado. Este grupo nos ayudará a evitar enfermedades cardiovasculares y algunos trastornos como la obesidad. Además, algunos estudios científicos demuestran que estos ácidos grasos ejercen un efecto beneficioso sobre la memoria y la falta de concentración.

Por otro lado, debemos llevar cuidado con los ácidos grasos saturados: su consumo debe ser muy limitado. Los vamos a encontrar principalmente en alimentos como la carne, el queso, la mantequilla y la bollería industrial.

El coco: la gran excepción

La popular frase “es la excepción que confirma la regla” se cumple también en este caso, y es que el coco a pesar de contener entre un  85-95% de ácidos grasos saturados y ser considerado una fruta poco saludable, contiene también una parte de éstos que  -ingeridos con moderación- pueden tener beneficios para la salud.

Según un estudio publicado en 2003 en la revista Obesity Research, incluir este tipo de grasas en la dieta, hacía aumentar la utilización de los depósitos de estos del cuerpo como a fuente de energía, promoviendo así la perdida de grasa corporal, eso sí, teniendo en cuenta que al tener un alto contenido calórico, no podemos abusar de él, y debemos lleva una vida activa.

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