Home Salud Nutrición Bebidas isotónicas, barritas y geles: Siempre en tu despensa.
Nutrición - Salud - lunes, 10-12-2012

Bebidas isotónicas, barritas y geles: Siempre en tu despensa.

¿Quién no tiene la necesidad imperiosa de beber antes, durante y después de las duras sesiones de running que nos metemos entre pecho y espalda?. A veces el agua no es suficiente para saciar nuestra sed y el cuerpo nos pide algo más consistente. Las bebidas isotónicas, las barritas o los geles, suelen ser básicas para recuperarnos al instante de nuestros esfuerzos y poder seguir adelante para evitar las pájaras o las temibles rampas.

Bebidas isotónicas:

En general son bebidas bajas en sodio, con el fin de que el agua y sales minerales que contienen se absorban con la mayor rapidez posible y con esto acelere el proceso de rehidratación tras el ejercicio y durante el mismo si este es de larga duración. Lo importante de estas bebidas es la reposición rápida de los electrolitos perdidos. Fundamental que sean bajas en sodio y ricas en glucosa. Mejor si no tienen edulcorantes y colorantes artificiales. No las cofundas con las bebidas revitalizantes que nada tienen que ver, ni buscan el mismo propósito y mucho menos comparten composición.

Barritas y geles energéticos:

Tanto las barritas como los geles son ideales como suplemento alimenticio. Son ideales para llevar contigo cuando haces tiradas largas por su tamaño compacto, son una buena fuente de hidratos de carbono, tanto antes como durante el ejercicio, se digieren relativamente bien (este depende de cada uno) y siempre es recomendable tanto en barritas como en geles tomar agua para su mejor absorción y que no produzcan pesadez estomacal. La oferta en el mercado es enorme y tienes de todo tipo, sabor y composición; con frutos secos, cereales, chocolate, con mayor porcentaje de hidratos de carbono, de proteínas… Conviene que pruebes diferentes marcas y sabores para comprobar cuales te sientan mejor y tu organismo las absorbe con mayor facilidad. En barritas su contenido suele ser de entre el 50 y un 80% en hidratos de carbono, entre un 2 y un 20% de grasas, entre un 5 y un 15% de proteínas y su aporte calórico ronda las 350-500 calorías por cada 100 gramos.