La Sitja del Llop. El fenómeno verticalero sigue creciendo.

Carreras
La Sitja del Llop. El fenómeno verticalero sigue creciendo.-51233
Carrera vertical que sube hasta el Turó del'Home

La Sitja del Llop. El fenómeno verticalero sigue creciendo.

Por el Domingo, 09-11-2014 en

De un tiempo a esta parte parece que las carreras verticales tienen cada vez más afición y por ende más nivel. Esta afirmación queda constatada en el hecho de que en los últimos años el calendario se ha poblado de este fenómeno deportivo. Una variedad de las skyrunning que consiste en salvar un desnivel positivo de 1000 metros en a penas unos pocos kilómetros, normalmente culminando siempre alguna cumbre. Es un tipo de carrera que requiere mucha explosividad, fuerza, tolerancia al lactato y también mucha capacidad de sufrimiento. Si bien es cierto que en los Alpes, sobretodo en Suiza e Italia hay unos cuantos Kilómetros Verticales que son míticos, sin ir más lejos el de Fully que ya cuenta con 14 ediciones y cuyos 800 dorsales se agotan en  tan solo 40 minutos.

El atractivo de este tipo de pruebas es innegable, tal es así que la mayoría de grandes carreras de montaña están incluyendo una vertical que normalmente se suele disputar el día antes. Y es que no hay mejor forma de calentar motores que poniendo en escena un espectáculo como este. El pasado domingo se disputaba la 4ª edición de la Marató del Montseny y este iba a ser el segundo año que el programa incluía a una telonera de lujo, la denominada Sitja del Llop. Y como buen corresponsal de running.es, y a pesar de ser novato en la materia, me propuse vivirla con un dorsal en el pecho y todas las consecuencias que ello conllevara.

Así de envalentonado me presenté en el pueblo del Montseny, dispuesto a subir al Turó de l'Home (1705m) por la vía directa. En este caso no es exactamente un kilómetro vertical, es un poco más ya que sube unos 1185 metros positivos en 6'6 km. Una de la peculiaridades que le atribuyen los "verticaleros" es que es muy corrible. Bueno, el concepto corrible aquí es muy relativo. Digamos que su pendiente te permite durante bastantes tramos ir a la carrera y aunque el esfuerzo es titánico tampoco llegas a ir nunca a una velocidad vertiginosa. Eso la hace aún más dura. No hay tregua y prácticamente te obliga a ir todo el trayecto con el hígado en la boca. Incluso, una de las cosas que "mata" bastante es su primer kilómetro, donde la subida transcurre por una carretera de asfalto. Salir excesivamente rápido antes de entrar en los senderos del bosque puede resultar muy caro.  En los primeros minutos se disparan las pulsaciones, las piernas se inflan y ya nos faltará el aire prácticamente hasta la meta. Hay que regularse si no queremos hipotecar todas nuestras posibilidades de obtener un buen resultado final nada más empezar.

Lo cierto es que era una incógnita saber cómo me iba a encontrar, realmente no sabía dónde me había metido. Las semanas previas hice un par de entrenamientos que consistieron en hacer series por un sendero de unos 500 metros con 100 metros positivos. El primer día acabé asfixiado y me replanteé si participar. En el segundo entrenamiento regulé mucho más y la cosa fue mejor. Está claro que con la práctica se mejora. En cualquier caso, todo eso me sirvió para el día de la carrera saber gestionar mis esfuerzos bastante bien. Salí conservador, aunque siempre intentando estar entre los Top Ten. Había mucho nivel y para mí conseguir estar luchando con los mejores ya era todo un logro.

La carrera fue dominada por dos jóvenes promesas, Manel Rullan que completó el ascenso en 51 minutos y 25 segundos, seguido por Marc Traserra que hizo 52'32. Completó el podium Josep Armadàs (53'05)  que hizo una excelente carrera de menos a más. Yo acabé muy contento en 7ª posición con 54'32, justo detrás de Raúl Estévez (6º con 54'02), nuestro intrépido colaborador, que es el verdadero experto en esta especialidad. En chicas ganó Angels Llobera (1h02'41), seguida por Nuria Lauco y Laura Balet que en 1h07 tuvieron una llegada muy ajustada. Además, Xavier Teixidó que finalizó 4º y Nuria Lauco que fue 2ª , se llevaron el triunfo absoluto de las Skyrunning Vertical Series GP Inverse que finalizaban en la Sitja del Llop y que había constado de otras 3 pruebas más en España y Andorra.

En fin, que disfruté mucho de esta experiencia y no sólo por la carrera o el resultado en sí, sino por ese ambiente que se respira entre todos los competidores. Tras haberlo probado en primera persona tengo claro cuál es el secreto del éxito de estas carreras, y es que los kilómetros verticales tienen un componente adictivo.

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