Maratón de Praga 2019 - La crónica

Carreras
Maratón de Praga 2019 - La crónica-147699
Praga ofrece una ciudad para que el fin de semana maratoniano sea mucho más que correr

Maratón de Praga 2019 - La crónica

Después de darle bastantes vueltas, finalmente el pasado octubre pusimos fecha y lugar a nuestro próximo maratón. La decimocuarta sería en Praga.

Más sobre: 

Por el Martes, 07-05-2019 en

Esta ciudad lo tiene todo para que el fin de semana maratoniano sea mucho más que eso. Su historia ha sido de gran intensidad siglo tras siglo, su ciudad antigua y puentes son de gran belleza, y su gastronomía y cerveza merecen también el viaje. Praga es, sin duda alguna, una de esas ciudades que siempre te ofrece un buen fin de semana.

ORGANIZACIÓN

En el momento de elegir este maratón, sabíamos perfectamente que nos encontraríamos con una ciudad espléndida, pero el maratón de Praga es mucho más que su ciudad, y no queremos dejar pasar la oportunidad de felicitar a su organización.

Son bastantes los aspectos organizativos que valoramos positivamente. La feria del corredor está en la zona ferial en un bonito y amplio pabellón. A pesar de que su ubicación  no es céntrica, tampoco está excesivamente alejada de la ciudad y además está perfectamente conectada en tranvía con el centro de Praga. La feria es relativamente modesta, si lo comparamos con los grandes maratones europeos y americanos, pero cumple perfectamente con el objetivo de ser algo más que un simple punto de recogida del dorsal. Con una buena combinación de stands comerciales, puntos de experiencia para corredores (fotocalls, murales donde escribir...), y una buena organización, el paso por la feria resulta divertido, a excepción de una pequeña crisis particular después de perder temporalmente uno de los dorsales que habíamos recogido. Pero aquí también, la organización estuvo a la altura y el susto quedó en nada.

Otro aspecto que valoramos es que los corredores tienen acceso gratis al transporte público todo el fin de semana. No es algo único de este maratón, pero no deja de ser un buen detalle. No obstante, si algo queremos remarcar de verdad de la organización de este maratón son los avituallamientos. Son muy pocas las carreras que instalan avituallamientos cada 2-3 kilómetros, y esta es una de ellas. El día fue extrañamente frío para la época y eso redujo algo la necesidad de hidratación, pero en circunstancias normales, este detalle marca la diferencia para los corredores, y desgraciadamente es muy poco frecuente. Además estaban adecuadamente señalizados con anticipación, ofreciendo isotónicos, agua y esponjas en la mayor parte de los puntos.

LA CARRERA

Como primera valoración global, pensamos que el recorrido del maratón de Praga es atractivo. Como la mayoría de maratones, incluye alguna fase algo monótona para poder cubrir los 42,195 km, pero el trayecto nos permite pisar tanto la ciudad antigua como la nueva, y disfrutar de la capital y sus maravillas.Empezamos con buen pie. La salida toma lugar en el centro neurálgico de Praga, la plaza de la ciudad vieja, más conocida como la plaza del reloj, debido al famoso reloj astronómico medieval que alberga.

Es un acierto absoluto que el maratón empiece y termine en este punto tan emblemático. Tal vez los checos no destaquen por su expresividad, pero como corredor, es inevitable imaginar el ambiente que te espera en la recta final, en esta plaza siempre tan llena de vida (Tal vez demasiada dirán los locales). !Pero antes de pensar en la meta, queda mucho por trabajar!

Cruzamos el arco de salida a ritmo de música clásica. Como tantas cosas en esta ciudad, se trata de un momento sobrio pero que transmite grandeza. Ahora ya sí, empieza la batalla.

A poco de empezar el maratón, y después de un breve paso por el barrio de Malastrana, nos encontraremos con uno de los platos fuertes del recorrido. Se trata del puente de Carlos. Atravesar este puente corriendo el maratón tiene un encanto especial, y es de esos momentos que intentas dejar grabados en la retina para siempre. El único pero que le pondríamos a este momentazo, siempre desde el punto de vista del corredor, es que llega demasiado pronto. Cruzarlo más avanzado el maratón, cuando las fuerzas empiezan a flaquear y el grupo está más estirado, haría más redonda la experiencia, pero se trata de una de las principales atracciones turísticas de la ciudad y lógicamente debe quedar rápidamente abierta. Nos quedamos con que ha sido un enorme privilegio que, por una vez, este puente siempre ocupado por riadas de turistas, lo hayamos tenido los corredores a nuestra disposición.

A partir de aquí entraremos en una fase algo menos atractiva que dura hasta el km12, momento en que volvemos a entrar en la ciudad antigua,y corremos después hacia la ciudad nueva, disfrutando del paseo al borde del río Moldava y viendo otras señas de identidad de Praga como la casa danzante, conocida por sus formas retorcidas.

Durante el resto del recorrido, volveremos a acercarnos y alejarnos de la ciudad antigua, siempre bordeando el río y cruzándolo a través de sus puentes, en una sucesión de tramos de subida, llanos y bajadas, y de avenidas asfaltadas y calles adoquinadas, que impiden que este maratón pueda considerarse rápido, pero que tampoco nos ha parecido que representen una factura muy significativa para los corredores. La subida que va km40 al 41 sí nos hace sufrir algo más de lo deseado y nos roba unos cuantos segundos, pero a esas alturas es difícil ser muy objetivo sobre la dureza de cualquier tramo, y por otro lado, empiezan a aparecer más intensamente grupos de gente animando, que lo hacen más llevadero.

Finalmente, a poco de pasar el km41, y cruzar por última vez un puente, encaramos la recta que nos lleva a la plaza del reloj y a la meta.

Si decíamos que el penúltimo kilometro resulta duro, este último es todo lo contrario, y está hecho para disfrutarlo.  Es una avenida llana, con gente animando a ambos lados, y con la plaza del reloj y la meta perfectamente visibles en el horizonte. Lo hemos logrado, y con esta van 14!

DESPUÉS DE LA CARRERA

Y después del maratón llega por fin el momento de disfrutar de la famosísima cerveza checa, y de su gastronomía altamente reconstituyente, con platos como el codillo, las salchichas o el gulash adoptado de Hungría, que nos dan la energía necesaria para seguir conociendo la ciudad, y sobretodo, para empezar a debatir cuál y cuándo será el siguiente maratón, el decimoquinto.

Relacionados: