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Salud - jueves, 06-03-2014

¿Cómo afecta correr con la regla?

Aunque a algunos les parezca mentira o excusa, sí, a las chicas la regla nos afecta durante todo el mes. No son excusas cuando decimos que estamos «flojas por que estamos ovulando», que «me tiene que bajar y estoy fatal» o que «tengo las piernas hinchadas y no puedo correr bien». En éste artículo intentaremos explicar lo bueno y lo malo de la regla, y cómo poder interactuar con ella para que nos perjudique lo mínimo.

La menstruación nos afecta en muchos ámbitos

Primero, y aunque a veces parezca raro, debemos alegrarnos cada vez que tenemos la regla. Las mujeres que entrenamos, en períodos de mucha carga o tras mucho tiempo de alto requerimiento físico, podemos llegar a alterar nuestro sistema hormonal hasta el punto de perderla. El cuerpo es sabio, y en percibir consumos muy altos de energía, corta la menstruación para evitar más gasto, así cómo por la mayor producción de testosterona. Como decía, aunque parezca una ventaja el hecho de que no tengamos la menstruación, es todo lo contrario. La regla regula nuestro sistema hormonal, y entre otras cosas ayuda a prevenir la osteoporosis y a equilibrar nuestra mente.

Muchas atletas profesionales pierden durante largos periodos la menstruación, provocando desequilibrios hormonales, pérdida de densidad ósea, problemas de fertilidad, entre otros. Estos, además conllevan otras consecuencias como la aparición de caracteres masculinos como pelo o ciertos desarrollos musculares e incluso fracturas por estrés de impacto, entre otras lesiones. Y no es tan difícil entrar en éste proceso, con un peso corporal bajo y alta carga de entreno… lo primero que desaparece es ¡la regla!. Si nos pasa, debemos acudir a un ginecólogo para que evalúe la mejor opción para tratar el problema.

En segundo lugar, debemos tener en cuenta que a cada persona le afecta de manera distinta el proceso menstrual. Hay quien sufre un dolor muy fuerte, hay quien sufre mucha hinchazón y hay algunas afortunadas que apenas lo notan. Pero a pesar de todo ésto hay ciertos factores fisiológicos comunes que podemos controlar y hacer que lleguen a jugar a nuestro favor. A más exigencia de entrenos, más en detalle debemos entrar, pero intentaremos dar unas recetas comunes que nos puedan ayudar a lidiar con ésta inevitable compañera.

Regulación hormonal de la regla

El ciclo menstrual va regulado por hormonas, que varían en función de la fase menstrual. Existen cinco fases; pre-menstrual, menstrual, postmenstrual, de ovulación (No, no es un mito, y es importante) y postovulación (que le sigue otra vez la pre-menstrual).

Pre-menstruación  y menstruación

La hormona que podemos maldecir las deportistas es la progesterona. Sus valores empiezan a aumentar durante la pre-menstruación y se va elevando hasta que llega el primer día de la regla. Durante este periodo, nuestro rendimiento disminuye. Se trata de aquellos días en que notamos la barriga hinchada, las piernas de elefante y el cuerpo pesado. Sin agobios, lo mejor para éstos días es bajar las cargas bajas cargas de entreno, poca intensidad, pero no parar la actividad para mantener activo el flujo sanguíneo. Rodajes sin presión, y si no tiramos más, no hace falta tirarse de los pelos. Seguramente éstos días son los peores: nos vemos mal, nos sentimos mal y estamos de mal humor. Qué mejor que asumir lo que nos impone la naturaleza y dedicarnos una bajada de entrenamientos, aprovechando para ir a hacernos un masaje, comprar material nuevo, visitar al nutricionista, podólogo…todas aquellas tareas que no encontramos nunca el momento de hacer y que tan bien nos vienen para entrenar?

Es cuando «baja la regla» que la progesterona baja y se estabilizan las hormonas, pero la pérdida de sangre hace que la presión sanguínea, el pulso y la temperatura corporal suban, disminuya la hemoglobina… pero aun así, lo peor que podemos hacer es lo que tantas vienen haciendo: sofá y chocolate.¡ No! Sal, trota un rodaje medio, combínalo con natación y otros esfuerzos suaves, pero no te quedes quieta. Hazlo, es por tu cuerpo y por tu cabeza.

Post-mentrual y ovulación

Porque luego viene la fase postmenstrual, cuando la progesterona está baja, la regla ya se fue y… oh, magia, son aquellos días que no tenemos excusa. Si hemos trabajado bien el cuerpo los días anteriores, nos sentiremos descansadas pero activas, así que llega el mejor momento del ciclo para apretar y hacer aquellos entrenos que tan bien nos hacen sentir, que tanta confianza nos dan y que tanto disfrutamos, el momento de subir carga, subir intensidad, subir pulsaciones… y disfrutar. Nos vemos bien, nos sentimos bien y nuestro cuerpo va rápido. Éstos días también llevan nombre de hormona: estrógenos. Mejor momento para apretar y para competir. Aunque la euforia se vea entrecortada por la temida ovulación, al fin y al cabo son sólo uno o dos días, en que debemos bajar el ritmo otra vez, para poder volver a aprovechar la fase de postovulación para cargar, aunque ya con la vista puesta a la subida de progesterona, que volverá a iniciar el ciclo.

Leyendo hasta aquí, parece que tengamos que vivir esclavas de la regla. En realidad, es así, pero está en nuestras manos decidir qué papel va a jugar en nuestros entrenamientos. Debemos decidir si nos ceñimos a su dictado o bien si somos valientes y no queremos que nos mande más de lo inevitable, siempre teniendo en cuenta la salud.

¿Qué podemos hacer para gestionar tales desajustes?

No es muy complicado en realidad, tan sólo un pequeño y valioso esfuerzo más. En primer lugar gestionar bien nuestros descansos y alimentación: en fases de más desgaste, más descanso y mejor nutrición (sobretodo hierro y proteínas para hacer frente a la pérdida de sangre) y en segundo lugar y más importante de todos: mantener la cabeza motivada en lo que queremos, y no perder nunca el foco. Una serie más, una cuesta más, media hora de rodaje más… ¿por qué? Pues porque seguimos recordando que aquél esfuerzo, aunque sea sólo para poder ahogarnos entre endorfinas, ¡va a valer la pena!