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Material - Zapatillas - viernes, 12-06-2020

¿Cómo limpiar y cuidar tus zapatillas?

¿Cómo limpiar y cuidar tus zapatillas?

¿Cómo limpiar y cuidar tus zapatillas? Sea que dediquemos nuestro tiempo a correr sobre asfalto, en caminos rurales o montañas, cuidar el elemento que nos mantiene en contacto con el terreno es fundamental, y por varias razones.

La primera es que, en la mayoría de casos, nuestras zapatillas nos han costado al pasar por caja, la dolorosa de 3 cifras, por tanto, nos “conviene” cuidarlas.
En segundo lugar, porque al cuidarlas, podremos mantener el producto en mejores condiciones durante más tiempo, y con todas sus facultades técnicas intactas, de modo que disfrutaremos de las ventajas para las que han sido diseñadas.
Por poner un ejemplo, la transpirabilidad y elasticidad del tejido no se verán perjudicadas, pues con la limpieza evitamos que se incruste el polvo y la sal procedente de nuestra sudoración, elementos que pueden acartonar y hacer más rígido el tejido, mermando la elasticidad, entre otras cosas.

Con unos pocos minutos después de una salida, podemos hacer un mantenimiento más que correcto, y disfrutar mucho más de nuestras zapatillas y entrenos.

¿Cómo limpiar y cuidar tus zapatillas?

PASO 1. Dejar en remojo

Sacaremos la plantilla interior, y meteremos éstas y las zapatillas dentro de un barreño con agua tibia, sin detergente.
Este primer paso nos servirá para que se desprenda de la zapatilla el polvo superficial, o barro, en caso de las zapatilla de montaña.
No es necesario dejarlas más de 30 minutos. Es tiempo suficiente para que se desprenda “lo gordo”.
De este modo, cuando vayamos al paso 2, haremos que éste sea mucho más efectivo.

PASO 2. Cepillado

Limpiamos el barreño de restos de polvo y arena, y volvemos a llenarlo con agua tibia de nuevo. Aunque esta vez, con un detergente neutro. Los hay especialmente fabricados para prendas sintéticas y técnicas (Gore-tex, poliamida, polipropileno, y membranas).
Tendremos que hacernos también con un par de cepillos. Yo utilizo uno muy, muy suave para el upper. Y otro más rígido para la suela, en caso de las zapatillas de montaña.
Vertiendo un chorro de detergente sobre el cepillo suave, con mucho cuidado y sin ejercer excesiva presión sobre el upper, haremos movimientos circulares.
Un repaso en el interior y el collarín es recomendable, pues también se acumula polvo.
Un buen truco es aflojar muchísimo los cordones para que éstos cambien su posición estática y se desencajen de los ojales.
Ahí se acumula polvo, y aflojando los cordones, tendremos mejor acceso, además de poder limpiar también el interior de la lengüeta.
Es recomendable también pasar el cepillo suave por la plantilla, para quitar restos de sudor y polvo.
Con el cepillo más duro aplicamos algo más de presión sobre la suela, para quitar el barro que esté algo más reseco e incrustado. Este paso servirá también para comprobar el estado de los tacos en general, y grietas (si, si…grietas….algunas he visto).

PASO 3. Aclarar con agua fría

Ahora si, con agua fría, aclaramos la zapatilla y la plantilla. En esta operación suelo dar un pequeño repaso de nuevo con el cepillo suave, del que se irá desprendiendo el resto de jabón, al mismo tiempo que se desprende del upper.
También suelo frotar con la palma de la mano, con movimientos enérgicos y poca presión. Así, irá desapareciendo el jabón por completo.
En este proceso, es interesante incidir en lengüeta y collarín, ya que al tener unos acolchados más prominentes, el jabón suele penetrar más, dificultando su eliminación. Frotar con las propias manos en estos dos elementos, será suficiente.

PASO 4. Secado

Parece que ya estamos finalizando el proceso, pero no por ello, este paso es de menor importancia. Todo lo contrario.
Si en este paso cometemos el enorme error que está firmemente instalado en el proceso de limpieza de unas zapatillas, mandaremos al traste cualquier intento de tener nuestras preciadas zapatillas en perfectas condiciones.
Me estoy refiriendo a mala costumbre de introducir papel de periódico dentro de las zapatillas húmedas.
Es un error. O mejor aún, un horror.
Un papel de periódico, esencialmente, lo que contiene es TINTA. Si estando la zapatilla húmeda introducimos diversas hojas de periódico, éstas se empararán, y acabarán desprendiendo esa tinta.
Por lo tanto, si nuestra zapatilla es de colores claros, en la caja de dedos, podríamos ver como el upper cambia de tono, oscureciéndose.
Hace unos años me pasó y no quiero que os suceda lo mismo. Con un berrinche hay suficiente…..
De modo, que es mejor poner papel de embalaje, o sencillamente nada. El aire circulará por le interior de la zapatilla y se acabará secando de forma rápida.
Es importante no poner la zapatillas en sitios con luz del sol directa, o fuentes de calor.
Mejor dejar secar en un sitio donde circule el aire, y las plantillas colgadas en un tendedero.
Una vez secas, si este par va a permanecer un tiempo sin usarse, introduzco en su interior los papeles de relleno que suelen venir al comprarlas para que mantengan la forma, y las guardo en su caja con un sobrecito de silica, para que atrape una posible humedad.

Y hasta aquí, estos breves consejos. Yo suelo limpiar las zapatillas cada dos salidas. Os aseguro que si los tenéis por costumbre os durarán mucho más, en unas condiciones óptimas.