Cómo analizar una mala carrera y aprender de los errores cometidos

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Cómo analizar una mala carrera y aprender de los errores cometidos-140107
Todos tenemos malos días, lo importante no es venirse abajo y para ello te dejamos 7 truquillos que te podrán ir bien.

Cómo analizar una mala carrera y aprender de los errores cometidos

No todas las carreras ni entrenos salen lo bien que quisiéramos, aunque los preparemos muy bien y que parece que todo vaya a salir bien, no siempre es el caso. Es por ello que debemos de analizar la situación, no obsesionarnos y tener en cuenta que de todo se aprende.

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Por el Miércoles, 22-08-2018 en

A veces, a pesar de haber llevado a cabo un entreno específico y con cabeza, no siempre salen las cosas bien. Juegan muchos aspectos en esto… desde las más obvias como posibles lesiones o molestias, hasta otros aspectos más difíciles de detectar. El cuerpo no responde igual todos los días… el estado de humor, los sentimientos, el tiempo, la alimentación o una correcta hidratación son aspectos que influyen en gran medida en la práctica de deporte. Esto no solo puede afectar negativamente, sino que en ocasiones ¡incluso puede ser beneficioso! Te puedes levantar un día con mucha alegría y de buen humor igualmente y que te salga un entreno o una carrera mejor de lo que esperabas, no todo son malas noticias.

A continuación, te indicamos algunos aspectos que pueden ayudarte en el análisis de un mal entreno o carrera, sobre todo para que no se repita o aprender del suceso

1. Registra tus entrenos y aspectos relacionados. Llevar un registro de tus entrenos, sobre todo si tienes algún objetivo importante en mente (no importa la distancia o la velocidad, cada uno es un mundo), llevar un registro de tus entrenos, alimentación, sueño e hidratación puede ayudarte a analizar las situaciones que te hagan mejorar o empeorar. Un mal entreno puede ser causado por la ingesta de un alimento que te causa molestias a la hora de correr o un día que hayas dormido poco, también influye. Llevar un registro te ayudará a ‘auto diagnosticarte’ y entender el porqué del mal rendimiento.

2. Condiciones atmosféricas. El frio, calor, lluvia o el viento afectarán mucho la calidad de tu entreno o de la carrera. Un día de calor, trata de hidratarte o mojarte más de la cuenta. Un día de lluvia aprovecha porque se dice que retrasa la fatiga muscular. Cuando haga más viento trata de reducir el esfuerzo cuando esté en contra y a favor úsalo para recuperar. En caso de que haga frio, abrígate, pero nunca mucho porque al cabo de un rato sudarás y tendrás calor, en caso de que sea una carrera lo que puedes hacer es abrigarte hasta el último momento y darle la ropa que te sobre a quién te acompañe o dejarla en el guardarropa a última hora.

3. Analiza tu ritmo. ¿has empezado muy rápido la carrera? Esto puede influir mucho, sobre todo en aquellas de mayor distancia ya que estarás cansado antes, y más aún si es un ritmo al que no estás acostumbrado. Si tu objetivo es de realizar la carrera o el entreno en un tiempo determinado, trata de ser más constante, aunque te encuentres muy bien al empezar.

4. Recuperación y sueño. ¿Duermes lo suficiente? ¿descansas lo suficiente? No todo es correr ni hacer ejercicio, una parte fundamental del entreno es el sueño y el correcto descanso. Permítete descansar un día por lo menos por semana y trata de dormir (según tu edad) pero aproximadamente unas 7-8h. La semana antes de la competición recuerda que no ganarás nada matándote a entrenar la semana de la competición, vale más que descanses de más que entrenar de más. Mejor que llegues descansado y con ganas de darlo todo.

5. Correr estresado. Correr estresado o con una mentalidad negativa afectará muchísimo. Correr es cierto que puede liberarnos, pero también afectar negativamente al entreno o a la carrera, sobre todo si ese día por estrés hemos comido mal, bebido y dormido poco. Tampoco sirve de nada estresarte por llegar a tu meta, es cierto que los objetivos hay que planteárselos para motivarse, pero no para que te amarguen la vida, ni a ti ni a aquellos que te rodean.

6. Una correcta recuperación post lesión. Todos los que corremos somos malos enfermos, no nos gusta ni descansar ni estar enfermos ni lesionarnos, no por el hecho de estar enfermos, sino por no poder entrenar. En cuanto empezamos a encontrarnos mejor, volvemos al ruedo muchas veces sin dejar que nos recuperemos adecuadamente de una lesión. Cuando estás enfermo, aplícate el cuento. No sirve de nada salir a correr con un catarrazo, porque empeorarás y el entreno que harás será de mala calidad. Mejor descansa ese día, y busca maneras de curar reposando.

7. Sonríe cuando corras y socializa. Salir a correr y saludar a aquellas personas que te encuentres, te dará un boost de energía … a ti y al que saludes. Piensa en las carreras cuando vas por las calles de la ciudad del evento en el que estás participando y gritan tu nombre o te animan… te vienes arriba ¿no? Pues esto es algo similar. Sonreír también está demostrado tener efectos positivos a la hora de correr, y si no, fíjate en el atleta Eliud Kipchoge, quien ha demostrado que sonreír mejora la calidad y la eficiencia de las carreras.

Y recuerda, mejor un mal entreno que no entrenar. Todo suma y de todo se aprende.

 

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