El privilegio de correr en el paraíso pitiuso

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Los 21 kilómetros de la isla de Formentera, desde dentro

El privilegio de correr en el paraíso pitiuso

La 1/2 Marató Popular Illa de Formentera se consolida como destino deportivo y turístico tras 11 ediciones con récord de participación.

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Por el Miércoles, 15-05-2019 en

El pasado sábado 11 de mayo se celebró la media maratón y la carrera de 8 kilómetros de Formentera. 3.000 atletas entre ambas y un aviso para navegantes: hay que estar atento porque los dorales son limitados. Se realiza un sorteo en diciembre, al ser la demanda más alta que los dorsales que pueden otorgarse para preservar la calidad de la carrera y la atención al atleta.

Running.es no quiso perderse una prueba llena de alicientes en esta pequeña y bella isla balear a la que solo se puede llegar con ferry. ¡En el bote pequeño está la buena confitura! Ante todo, hay que aclarar que no es una media maratón para hacer marca, pero sí que te puede dejar marcas en la piel si la haces con tirantes y no te pones crema solar. Un perfil con toboganes, calor y viento no son los mejores aliados para romper el crono, pero sí para disfrutar.

La salida, desde el faro de la Mola, invita a una activación precarrera al borde de los acantilados que ‘decoran’ la parte este de la isla. Todo amenizado por DJ Pharma, cuya música te recuerda que estás a pocos kilómetros de Ibiza.

En mi caso, pagué la novatada: salí bastante atrás (no había cajones y quizá sería buen ponerlos) y tuve que hacer el primer kilómetro muy lento, adelantando a una masa compacta de atletas en los pocos huecos que dejaba la estrechez de la calzada, que debe absorber a los casi 2.000 participantes de la media. Sin embargo, uno de los mejores momentos llega pronto, en el kilómetro 5, en el Mirador de la Mola, el punto más alto y auténtico ‘balcón’ de la isla.

Correr con cabeza y disfrutando de las vistas

Desde ese punto, dos kilómetros y medio de bajada en la que no hay que cebarse porque lo más duro está por llegar. Es mejor bajar relajado y dirigir la vista hacia la bella panorámica que nos ofrece el Mediterráneo. De hecho, en el 7.5 empieza una recta interminable de más de seis kilómetros, antes de girar a la derecha en la localidad de Sant Ferran. Es la carretera principal de la isla (y casi única) que la atraviesa de este a oeste. La mejor manera de afrontarla es imprimir un ritmo constante y meterse en un grupo.

El tramo entre Sant Ferran y la meta en el puerto de La Savina es mucho más agradecido visualmente y bonito, especialmente al bordear la playa de Ses Illetes, aunque con unas subidas exigentes que llegan con las piernas ya castigadas.

El ganador fue Raúl Fernández con 1h12’46”. El autor de esta crónica paró el crono en 1.26.09 (puesto 35), llegando con la primera mujer (Ana Casares) y remontando de inicio a fin. ¡Qué lástima que no fuera un poco más larga! La llegada es muy bonita, en el puerto, donde no falta de nada. Concierto en vivo y recovery con copas de cava, entre otras muchas cosas. La medalla, por cierto, es muy bonita, con detalles azules que nos trasladan irremediablemente al Mar Mediterráneo. La carrera de 8k, por su parte, empieza en Sant Ferran y también termina en el puerto.

Mucho más que una media maratón

Obtener dorsal es la excusa perfecta para visitar la Pitiusa Sur en temporada baja, cuando aún no ha llegado la marea de turistas italianos y españoles que invaden la menuda ínsula en verano.

Es muy recomendable alquilar una bicicleta para conocer la isla, llegar activado a la carrera y contribuir así a la sostenibilidad de la misma.  Hay que tener en cuenta que la Media Maratón y la carrera de 8Km fomentan y apoyan al Save Posidonia Project con el fin de preservar la flora y fauna autóctona marina de la isla. Además, coincide con eñ fin de semana gastronómico, en el que muchos restaurantes como La Estrella o S’Abeurada, por poner algunos ejemplos, ofrecen platos típicos pitiusos.

Es imprescindible visitar la playa de Ses Illetes, Cala Saona y el parque natural de Ses Salines  Y, por supuesto, el faro de Cap de Barbaria, donde se rodó la célebre película ‘Lucia y el Sexo’. También recomiendo nadar en el agua cristalina del Lago Dorado, donde no estás expuesto al oleaje del mar abierto.

¿Y si rodamos una película que se llame Lucía y el Running?

 

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