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Carreras - Previa - lunes, 26-08-2013

Discovery Underground: la crónica

A finales de junio, pocos días después de terminar la Ronda dels Cims en Andorra, con el cuerpo apenas recuperado y la mente pidiéndome relax… ¡Zas! En el canal de TV Discovery Channel emiten un anuncio de lo que será una carrera inédita en el mundo por su formato. Se trata de correr 10K por el subsuelo madrileño, por donde transitan los vagones del metro arriba y abajo sin parar.

Rápidamente mis neuronas chirrían de emoción y le pregunto a mi mujer: ¿Puedo? Y ella, que es una santa, me da permiso. Una parte importante está solucionada –los runners casados saben bien de lo que hablo- pero claro, lo complicado comienza al recabar información de la prueba. Resulta que hay 100 plazas para un total de 7000 solicitudes. Además del propio aliciente de participar en una carrera tan singular, se rodará un documental que se emitirá en televisión y servirá como apoyo a la candidatura Olímpica para 2020. Razones muy ‘apetitosas’ que aún aumentaban mis ganas de correr.

¡Bien, tengo el dorsal!… ¿Y ahora qué ? Lo mío es la montaña y la ultradistancia, el desnivel, el aire puro y fresco. Y tengo que hacer frente a una carrera corta y explosiva, en un entorno cerrado, prácticamente plana y con un aire  desoxigenado… Esta vez me parece q va a ser diferente de verdad. Aunque de eso se trata, de variar.

Y fue divertido no, ¡lo siguiente! El personal y voluntarios estuvieron impresionantes, los participantes increíbles, el despliegue de cámaras y periodistas apabullantes, en fin… todo muy yankie.

La carrera, desde el primer momento, estuvo impecable. Siempre informados con todo detalle de explicaciones que iba dando un speaker con un megáfono. La primera noticia importante que captó la atención de tod@s l@s corredores/as que estábamos con los dientes afilados y con las típicas miradas de reojo pensando: “Ostras, vaya pinta de Pro” , fue que la prueba no sería competitiva y no habría clasificación. La razón: por motivos de seguridad. ¡Ups! No podíamos menospreciar los obstáculos que allí nos íbamos a encontrar.

Lo primero, el uso obligatorio del casco debido a los peligros que nos esperan en las vías:

– Rejillas: No están fijadas en el pavimento, así que prohibido pisarlas.

– Motores de aguja: Hay que evitarlos pasando por encima.

– Zanjas, balizas, calces, semáforos con peana y cables no están siempre distribuidos de la misma manera. También hay que evitarlos.

– Cables de alta tensión: se encuentran en la canalización lateral y pueden tener hasta 15000 voltios. Vamos, que este paseo va a tener  más peligro q McGiver en una ferretería.

Tras las advertencias, dos noticias buenas: habrá dos avituallamientos y estaremos controlados en todo momento. Fue un alivio porque el tema de los 15000 V nos dejó a todos un poco ‘cagadillos’.

La carrrera

Llegó el momento de la carrera y las sensaciones tras la salida fueron demasiado buenas para la preparación que llevaba. Se hicieron dos salidas, con tres minutos de diferencia entre una y otra, y yo salí desde la primera. Me coloqué con los de adelante, junto al gran Pablo Villalobos, y aunque no era competitiva, ya se sabe: se salió al corte como una manada de ñus.

No habíamos recorrido aún 300 metros y ya vi la primera caída. ¡Uff, esto va a ser complicado! Pero me encuentro ágil saltando y esquivando cajitas o lo que me pongan por delante, así q sigo a lo mío.

El ritmo pasado los 4k me empieza a pasar factura y justo meto el pie en una zanja, lo que me hace pensar que ésta no es mi guerra, que yo vengo a pasarlo bien y que lo mejor será dejar tirar al grupo de cabeza.

Así que continuo a un ritmo alegre, pero cómodo, que hace que un grupo me alcance y me arranque las pegatinas. No me importa, es un tramo de subida y al parecer va a ser rompe piernas. Si están fuertes se escaparán y si no lo están petarán, pienso. Cojo a alguno más adelante y otros ponen pies en polvorosa. A partir del 6k  encuentro mi posición en la carrera. Me pasa algún corredor y paso yo a algún otro, con lo que se me hace una carrera limpia en la que tan sólo tengo que preocuparme en no pisar los cables de 15000 V.

Pablo Villalobos comenta que ha entrado en 37-38' junto a cuatro corredores más. Yo cruzo la meta en 43' y súper contento de haber corrido con cabeza, algo que no suelo hacer porque mis piernas normalmente desobedecen a la poca consciencia que tengo.

Finalizo deseando una pronta recuperación a algún corredor y corredora que salió lastimado por las caídas y dando las gracias a todas las personas que han hecho posible esta carrera y que me han brindado la oportunidad de participar en ella.

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