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Noticias - Reportajes - miércoles, 05-10-2016

El boom del running: ¿Se pagarán las consecuencias?

Esto es algo a lo que no estoy demasiado acostumbrado a hacer. Me refiero a plasmar mis pensamientos y mis opiniones acerca de algún tema abstracto pero a la vez tan próximo a mí.

Soy Graduado Universitario en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, con lo que el deporte ha sido, es y será una forma de vida para mí. Desde bien pequeño he practicado deporte: tenis, fútbol, baloncesto, atletismo, ciclismo de montaña. Y con la tendencia actual, el running y el trailrunning –ya corría antes, hasta ganaba las típicas carreras escolares cuando era niño-. Abandoné los deportes colectivos y decidí entrenar más “a mi bola” por eso los deportes al aire libre e individuales.

Pues bien, a lo que iba.

Ayer, mientras estaba entrenando –una horita de running- por los alrededores del pueblo en el que vivo, vi a cantidad de gente corriendo y yendo en bicicleta. Observando la forma en la que los corredores y las corredoras practicaban el deporte, es decir, cómo pisaban, cómo movían los brazos, el movimiento de las piernas en general, etc. y en cómo los ciclistas pedaleaban, tenían el tronco, la extensión de los brazos, la curvatura de la espalda y aspectos más de la bicicleta –altura sillín, posición manillar, etc- reflexioné. Y no para bien. La cuestión es que de todos los que pude ver a simple, tanto corredores como ciclistas, en un 80 y tanto por ciento tenían “particularidades” en la realización del movimiento. Lo digo particularidades por no llamarlo de otra forma…

Pude darme cuenta de lo mal que la gente ha adoptado el deporte en su vida diaria. Los practicantes “novatos” o que se han visto obligados a hacer deporte por problemas de salud, por querer imitar a los demás o por motivos que no son de su naturaleza, ojalá me equivoque, pero terminarán haciéndose daño. Una persona con un movimiento de la cadera al correr que parece que vaya a desmontarse, otra que pisaba de lado exageradamente, otros que cruzaban los brazos de lado a lado del cuerpo –lo más eficaz y óptimo es dirigir los brazos en la posición del movimiento, de atrás hacia delante-, la rodilla completamente bloqueda al impactar contra el suelo. Y pasando al tema de los otros deportistas que más se ven por la calle: los ciclistas. Dejando de lado un mal ajuste del sillín y tal vez una talla errónea de la bicicleta, temas como pedalear con las piernas excesivamente abiertas o excesivamente cerradas, tener una posición muy agachada encima de la bicicleta, ir con los brazos completamente estirados, etc. tampoco es que lo estuviesen haciendo en condiciones…

Tal vez solo sea una visión mía y yo me creo que lo que hacen está mal o que lo que yo entiendo es hacerlo bien… pero…

Esto del deporte se nos está yendo de las manos y pensamos que porque otros lo hagan, también somos capaces de hacerlo. Sin ir más lejos, el drama que se vive en las montañas con las carreras de ultratrail, los innumerables rescates elaborados por el GREIM o el GRAE, y viendo el asfalto, la cosa no pinta demasiado bien –numerosas carreras, marchas ciclistas de centenares de kilómetros, actividades de alta intensidad como los HIIT, etc-.

Toda la práctica que se está llevando a cabo en la actualidad está muy bien por el tema de que el deporte es salud, el deporte es sociedad, el deporte hace sentirse bien.  Pero debemos ser conscientes de lo que podemos y debemos hacer de acuerdo a nuestras características –edad, peso, condición física-.

No porque un médico nos aconseje practicar deporte debemos escoger el primero que nos llame la atención. En este papel entran en juego los especialistas en deporte, gente que tenga conocimientos del mundo del deporte para poder aconsejar. Está muy bien la colaboración entre el ámbito sanitario y el ámbito deportivo, pero un médico no debe ni puede recetar cualquier tipo de actividad física igual que un profesional del deporte no puede operar a nadie, un administrativo no puede realizar unos planos para construir un avión, un arquitecto no puede juzgar en un juzgado o una profesora no puede realizar un reportaje de televisión. Cada profesional debe dedicarse a su tema.

Toda mala práctica se convertirá en problemas de salud. Las articulaciones, o se las cuidan o se resentirán en unos años cuando sean mayores. Deben respetar los tiempos de entrenamiento, el descanso y hacer las cosas bien para que puedan continuar haciendo deporte durante años.

En conclusión: El deporte es salud, sí, pero todos los deportes no son aptos para todos ni todos somos aptos para todos los deportes. Escoger bien es fundamental. Antes de ponerte a correr como un loco, visita al médico, hazte una prueba de esfuerzo y déjate asesorar por profesionales en la compra de material. Tu salud está en juego