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Entrevistas - Noticias - jueves, 26-09-2019

«El calor y la humedad pueden ser una ventaja para mi»

Marta Galimany (Valls, 1985) será la única representante del equipo español en el maratón femenino del Campeonato Mundial de Atletismo de Doha (Catar). La carrera, que va a disputarse la madrugada del viernes al sábado (la salida se dará a las 00:00h), será una de las carreras de 42.195 metros más duras en la historia de estos campeonatos. Temperaturas cercanas a los 30 grados y una humedad superior al 80% así lo atestiguan. Sin ninguna duda, unas condiciones singulares -y muy duras- que pueden dar lugar a sorpresas. Galimany espera poder sacar tajada de todo ello para intentar estar lo más arriba posible en la línea de llegada.

-El pasado lunes llegaste a Doha y has podido hacer un par de entrenamientos previos al maratón del Campeonato del Mundo de Atletismo que se va a disputar este próximo viernes a las 00:00 horas. ¿Cuáles son las sensaciones ante las temperaturas que superan los 30 grados y una humedad que va más allá del 85%?

Sí, está claro que será un maratón muy duro. No se dan las condiciones idóneas para poder correr una carrera de este tipo. El calor y la temperatura nos afectarán mucho a todos los atletas que competimos en pruebas fuera del estadio como son los 42.195 metros y la marcha. Como ya sabíamos, es algo que debemos tener muy en cuenta y, cuando se dé la salida de la carrera, no pasarse de rosca, ya que puede pasarnos factura antes del final (admite con el ceño fruncido). 

-Tras los test que hicisteis en junio -entre el 10 y el 16 de junio el equipo español de maratón hizo un stage en Doha, como primera toma de contacto para las duras condiciones que se encontrarían- dijiste que “cuando vienes aquí, te preparas para lo peor, pero te quedas corto”. ¿Te reafirmas en estas sensaciones?

En la salida que hice el martes por la noche, la temperatura era de 31 grados y la humedad se acercaba al 90%. De alguna forma, me consuelo diciendo que peor que esta situación no va a ser. Sin embargo, somos muy conscientes de las dificultades a las cuales nos vamos a enfrentar. Más que la temperatura, me preocupa más la alta humedad. A ver si tenemos un poco de suerte y ésta baja un poco de cara al viernes y así podemos correr bastante mejor (reflexiona con una sonrisa dibujada en el rostro). 

-Has entrenado muchos días de noche, por el puerto de Tarragona algunos de ellos, para simular las condiciones de la carrera. ¿Qué ha sido lo peor de preparar un maratón que de antemano ya sabes que va a ser singular?

Lo peor es la incertidumbre de no saber cómo va a responderte el cuerpo, en estas condiciones, durante los 42 kilómetros y saber hasta qué punto puedes apretarte y exprimirte. Es algo que puedes tratar de simular durante los entrenamientos, pero difícilmente hemos podido aplicar los mismos condicionantes con los que vamos a enfrentarnos el viernes. Sé que no tendría ningún problema para hacer 10 kilómetros, incluso 20, con este calor y humedad. Pero para completar el maratón es una incógnita. Y otro elemento, a ver a qué ritmo puedo hacerlo para poder hacerlo.

-Viendo esta situación, ¿la IAAF se debería haber planteado llevar el maratón a algún otro punto o incluso tomar cartas en el asunto para prevenir la salud e integridad de los corredores y corredoras de larga distancia (maratonianos y marchadores)?

Está claro que cuando la IAAF decidió que el Mundial iba a celebrarse en Catar, y concretamente en Doha, ya sabían las condiciones en las cuales íbamos a encontrarnos. La situación que estamos viviendo es la normal para esta época del año, no es que estemos en un período de más calor ni humedad, ni nada por el estilo. Sencillamente, es el clima que hace en esta zona. Teniendo en cuenta esto, quizás sí se lo deberían haber planteado a priori, antes de organizar todo el Mundial. Pero, ahora mismo, ya no es algo que esté en nuestras manos. Se han celebrado algunos eventos en una situación parecida, quizás no tan extrema como la que vamos a vivir. Además, es un Campeonato, aquí no venimos a buscar ninguna marca en concreto, sino que venimos a luchar por la mejor posición posible. Por lo tanto, no queda otra que saberse adaptar a lo que hay.

¿Y esto puede beneficiarte de alguna forma en tu caso personal?

Pienso que para atletas de mi nivel, que no me encuentro entre las corredoras con una mejor marca (habla de memoria cuando nos cuenta que su tiempo personal es el registro número 32 de las corredoras que van a tomar la salida), el hecho de que sea un Campeonato bajo unas circunstancias tan diferentes y singulares, quizás puede ser incluso hasta una ventaja. 

-Dejando de lado el debato de las duras circunstancias de carrera, ¿qué balance haces, en líneas generales, de la preparación que te ha llevado hasta Doha para correr el que será tu 4º maratón? 

El balance es muy positivo. Al principio, tenía algo de miedo por tener que preparar un maratón durante los calurosos meses de verano, pero me he encontrado muy bien. Incluso cada semana que iba sumando kilómetros, mi cuerpo se ha encontrado mejor que en la anterior. Además, he tenido mucha suerte y estoy muy agradecida, ya que he tenido a mucha gente que me ha ayudado en los días más duros de los entrenamientos para que no los hiciera sola. Casi cada día que me tocaba una salida dura y fuerte, tenía algún compañero de Tarragona o Valls que me echaba una mano (reconoce sonriendo). Además, me he sentido muy arropado en todo momento por mi familia, amigos, por los médicos del CAR de Sant Cugat… incluso muchos ánimos de la gente de Valls (su población natal). Ha sido muy motivante. Y, además, he logrado un estado de forma como nunca antes había tenido. He hecho entrenamientos muchos mejores que en anteriores preparaciones para una carrera de 42.195 metros. La motivación, por lo tanto, ha jugado a mi favor.     

-Al final, eres la única representante del equipo femenino español en la distancia de maratón. ¿Esto supone más presión?

No, para nada. Tengo la tranquilidad que no debo competir con nadie de mi país para poder ser la mejor maratoniana del mundial, sino que los rivales son las demás atletas. Por lo tanto, puedo centrarme sólo en la carrera. Eso sí, hecho mucho en falta la compañía que siempre dan las otras atletas cuando salgo a rodar, poder entrenar conjuntamente, calentar junto a alguien antes de la competición… en estas situaciones sí que agradecería no ser la única maratoniana del equipo femenino español. Sin embargo, me he sentido muy bien acompañado por todos los chicos y chicas del equipo de marcha, con el que, más o menos, hemos compartido las mismas rutinas de entrenamiento estos días previos a la competición.

-¿Te has planteado algún objetivo concreto que colmaría tus aspiraciones?

Lógicamente, no me he marcado ningún objetivo concreto en cuanto a una marca específica, por todo lo que hemos comentado previamente. En cuanto a la posición, todo lo que sea mejorar la posición que ahora mismo ocupo entre las mejores marcas de las participantes (32ª posición, como decíamos previamente), me dejaría contenta. Pero soy ambiciosa y aspiro a un poco más. No obstante, por encima de todo, lo que deseo es acabar la carrera sabiendo que he podido llevar el ritmo que creo que es adecuado para mí misma y que lo he dado todo, llegando perfectamente a meta.   

-¿Quién crees que es la máxima favorita para alzarse con la victoria?

Las atletas africanas, como siempre, son las máximas favoritas. Creo que las etíopes (Ruti Aga, Shure Demise y Roza Dereje) y las kenianas (Ruth Chepngetich, Visiline Jepkesho y Edna Kiplagat) se van a jugar las primeras plazas. También la israelí de origen africano Lonah Chemati, Salpter, y las atletas japonesas (Madoka Nakano, Ayano Ikemitsu y Mizui Tanimoto). Italianas y bielorrusas seguro que también intentarán estar en los lugares de cabeza. 

-¿Más allá del Mundial, a día de hoy y en un maratón con unas condiciones normales, crees que tus piernas valen menos de ese 2:30:14 espectacular que lograste en el Maratón de Rotterdam del pasado mes de abril (rebajó en más de 4 minutos tu plusmarca personal en la distancia para lograr la 10ª mejor marca de la historia del atletismo español)?

Creo que sí. Los test que hemos hecho con los médicos del CAR de Sant Cugat así lo indican. Creo que estoy mejor que nunca. Y pienso que podría lograr, ahora mismo, una marca interesante si corriera un maratón en unas condiciones más favorables, vamos en unas circunstancias más o menos normales. Siempre me quedará la duda de saber cuál es el tiempo que podría haber logrado (nos comenta entre risas, risueña).  

-El récord femenino de maratón (Ana Isabel Alonso, 2:26:51, San Sebastián, 1995) está a punto de cumplir las bodas de plata. ¿Es viable intentar superarlo a corto-medio plazo?

Siempre me gusta ir paso a paso. Ahora mismo, tengo un crono de referencia de 2:30. Por lo tanto, lo primero que debo hacer es bajar de esa barrera. Si te soy sincera, aún veo muy lejos la marca de Ana Isabel Alonso. Me gusta plantearme las cosas con calma, ir con tranquilidad y tocar con los pies en el suelo para ir mejorando.

¿Y si te hablo de los JJOO de Tokio 2020, qué me dices (en menos de un año, de hecho, Marta puede cumplir dos sueños de una tajada: participar en un Mundial y en unos Juegos Olímpicos)?

(Sonríe antes de responder). Una vez haya pasado Doha, después ya tendremos tiempo de pensar en los Juegos (y vuelve a sonreír). La verdad es que antes me daba un poco de reparo, incluso miedo, hablar de la posibilidad de poder ir a Tokio, lo veía muy lejano, difícil, inaccesible. Pero lo cierto es que ahora no se trata de un logro que no esté en mi mano, que sea irreal e imaginario, sino que está a mi alcance. Las ganas para clasificarme para Tokio no quedarán simplemente en eso, en ganas, sino que lo voy a dar todo para conseguirlo. Pero todo ello será después del próximo viernes, ahora estoy totalmente centrado en este Campeonato del Mundo de Doha (y cierra la entrevista, nuevamente, con la alegría pintada en esa cara que ya vislumbra su objetivo, a pocas horas de tomar la salida en la prueba del maratón femenino).