Home Club Running El recorrido del Zurich Maratón Sevilla, por Nacho Cáceres
Club Running - jueves, 22-02-2018

El recorrido del Zurich Maratón Sevilla, por Nacho Cáceres

Este próximo 25 de febrero se disputa el Zurich Maratón Sevilla 2018, la carrera de 42,195kms de la capital andaluza con un recorrido de los más llanos que nos podemos encontrar en el panorama europeo de maratones y con un clima realmente atractivo. Si este fin de semana compites allí, atento al etxto que viene a continuación ya que Nacho Cáceres nos cuenta las particularidades del circuito.

La salida está situada en la isla de la Cartuja, al lado del estadio que albergó los mundiales de atletismo en el año 1999 y en los que Abel Antón se proclamó campeon del mundo en la distancia de Filípides. Por lo tanto, podemos decir que Sevilla, además de tener un color especial, posee también un vínculo especial con los 42.195 metros.

Pero vamos a lo que nos ocupa… Una vez escuchamos el disparo de salida dejaremos atrás el estadio para dar nuestras primeras zancadas en una recta de casi 2kms en la cual podremos empezar a buscar nuestro ritmo y primeras sensaciones. Nervios fuera y a disfrutar sintiendo como transcurren esos primeros compases que nos dirigen hacia la plaza de Cuba y nos conducen hacia Sevilla a través del puente San Telmo. Ya habremos pasado el km5, momento de saber si debemos aminorar la marcha o ajustar un poco el ritmo. En este momento correremos paralelos al Guadalquivir y podremos observar la Maestranza, detalles que a veces ayuda para relajar un poco la tensión del momento.

Una vez dejamos a la izquierda el puente de la Barqueta -que volveremos a ver en el km40- y pasamos la glorieta Olímpica, una cosa nos debe quedar clara: se acabó el calentamiento. Vamos hacia el km10 y aquí las piernas deben ir solas. Largas rectas sin apenas giros nos alejan del río y del centro de Sevilla a la vez que nos llevan hasta el km15. Aquí ya habremos comprobado las bondades del circuito y como sin un gran desgaste podemos mantener el ritmo objetivo que habíamos marcado.

En este momento, estamos otra vez en el interior de la ciudad, calle Recaredo y Luis Montoto que desembocan en la famosa Avenida Kansas City, donde se encuentra la estación de Santa Justa y sus casi dos kms de longitud. De aquí al km 20 es un suspiro. Es el punto mas alejado de la línea de meta, no geográficamente pero si mentalmente, ya que a la distancia se une que aún nos queda la mitad de la prueba.

Hasta aquí debemos haber sido conservadores. Tendremos nuestra primera gran referencia y podremos empezar a hacer cuentas. Todo esto sin dejar de correr con las pulsaciones haciéndonos pensar a toda velocidad pero con la idea firme que ya empezamos a restar tiempo y distancia para alcanzar nuestro objetivo. Así se suceden los kms que van hasta el 25, con la misma línea de largas rectas y pocos giros, algo que juega durante el circuito siempre a nuestro favor.

En estos momentos y con la siguiente referencia en mente aparecerán sensaciones y pensamientos… Km30. El muro. ¿Voy bien, no voy bien, queda poco, queda mucho? Y todo lo que se os ocurra… Pero sin olvidar que si ya hemos llegado hasta aquí solo es cuestión de llegar un poquito más lejos.

Hemos dejado atrás el Sánchez Pizjuán y decididos a pasar el muro atacamos el km30. Siempre con frialdad controlando los parciales. Atención a esta parte porque hemos corrido los kms más solitarios del maratón y es aquí donde además del físico la cabeza juega un papel determinante.

Así aparecerá en nuestra ruta el Benito Villamarín, un punto clave ya que la larguísima recta de la Avenida de las Palmeras es el momento clave donde las fuerzas empiezan a fallar… Mantenemos la calma y apretamos los dientes, quedan 10kms y una vez llegamos al Parque de María Luisa, la Plaza España y el km35 son nuestros.

Las piernas van justas pero aquí el público empujará ese poquito que tanto se agradece. Justo la parte más dura del maratón coincide con la más bonita y concurrida de este maratón. Estamos en el centro de la ciudad… Torre del Oro, la Giralda, el calor de la gente, kms 37/38, y se empieza a divisar la meta.

Una vez salimos de la zona de edificios enseguida veremos el puente de la Barqueta, allí donde Abel Antón galopó hacia el oro hace ya casi 20 años… Eso quiere decir que el km40 es nuestra siguiente y última referencia. Nos esperan 2kms solitarios hasta el estadio de la Cartuja.

Aquí el crono ya será lo de menos, si vamos en tiempo, último apretón y si la cosa no ha ido tan bien, nos relajamos y disfrutamos. Tal vez no habremos podido con el crono en esta ocasión pero… ¡si que podemos sentirnos como Filípides!

Enhorabuena, ¡Sevilla es nuestra!