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Entrevistas - Noticias - viernes, 29-03-2019

Entrevista a Martin Fiz

Martin Fiz (Vitoria, 1963) tiene 56 años –acabados de cumplir este mismo mes de marzo- y sigue corriendo sin parar. Buscando nuevos retos deportivos cuando dentro del mundo del maratón lo ha sido todo. Porque la vida, en sí misma, es un planteamiento cholista extrapolable a una carrera. Campeón del Mundo (Göteborg, 1995), Campeón de Europa (Helsinki, 1994), primer corredor de más de 50 años en ganar los 6 World Marathon Majors y Premio Príncipe de Asturias de los Deportes (1997) son sólo algunos de los logros de un maratoniano que sigue corriendo con la misma ilusión –o incluso más- que el primer día.  

“Para mí, un reto deportivo significa que puedo hacer muchas cosas en mi vida”

-¿En qué momento de forma te encuentras ahora tras el parón obligado tras tu gesta de lograr el récord del mundo de 10K el pasado mes de enero en Valencia con 31:36 (batiendo el crono del británico Martin Rees)?

Me encuentro muy bien, en un punto álgido y subiendo mi nivel de forma. No sé cómo, pero me estoy recuperando antes de lo previsto. Estuve casi 18 días paradas. Y mi evolución ha vuelto a ser, nuevamente y según los médicos, increíble. Fueron dos meses muy intensos, preparando el 10K de Valencia, donde di más importancia a la calidad de mis entrenamientos que al aspecto aeróbico. Tras la carrera, me hice una analítica que reveló una musculatura agotada. De hecho, tuve una rotura muscular en la que se veía un edema bastante fuerte y me he ido recuperando muy bien. 

-Tanto es así que vienes de lograr una gran marca en la Media Maratón de Milán (Stramilano) el pasado domingo 24 de marzo.

Sí, y lo hice con un tiempo de 1:11:33, un tiempo que está bastante bien teniendo en cuenta las circunstancias de las que vengo. Los entrenamientos los estoy llevando bastante bien y mi idea es poder correr el próximo 14 de abril el Maratón de París.   

-Una carrera donde volverás a calzarte las Skechers Go Run Ride 7. ¿Qué es lo que más valoras de la firma norteamericana?

Valoro mucho el equipo humano que tiene Skechers en España. Una amiga mía acaba de volver de los Estados Unidos y me contaba que sólo se veían Skechers por la calle. Y eso es algo que queremos lograr también en nuestro país. Quiero que Skechers se vea en la ruta, en el asfalto, en el trail… y también por la calle. Es una buena zapatilla, que está innovando, y además tiene una buena imagen. Desde Skechers saben combinar la elegancia con la comodidad y la tecnología.

-Tras vencer en tu categoría en los seis maratones más importantes del mundo, en los 6 World Marathon Majors (Tokio, Londres, Boston, Berlín, Nueva York y Chicago), sigues manteniendo los retos en tu día a día. ¿Qué tienes entre manos ahora mismo?

El reto más inmediato es poder correr el Maratón de París. Mi idea inicial era ir a disfrutar y a participar. Sin embargo, viendo el tiempo que hice en la Stramilano, me lleva matemáticamente a poder bajar de 2:30 en la capital francesa, aunque todos sabemos que las matemáticas nunca son exactas en el mundo del maratón. Teniendo en cuenta esto, voy a intentar bajar de este tiempo. Sería un buen reto y, de hecho, tengo que mirar si sería récord del mundo en mi franja de edad. Lo que sí sé seguro es que sería récord de España en mi categoría de edad. 

-Viendo los tiempos que están haciendo y tu recuperación en tiempo récord, ¿sientes que eres un corredor para el que casi no pasan los años?

(Ríe abiertamente antes de responder a la cuestión). Siento que soy un corredor que ha nacido para este tipo de carreras. Tengo una musculatura privilegiada, al igual que se lesiona porque la someto a esfuerzos extraordinarios, también se recupera con una rapidez asombrosa. No quiero decir que quizás soy un portento de la naturaleza, pero la realidad es que quizás sí puedo llegar a serlo, viendo cómo responde mi cuerpo a lo largo de los años.

-¿Hay algún secreto, no sólo para seguir corriendo así, sino también para mantener las ganas y la ilusión como tú haces?

Creo que el secreto es buscar nuevos retos, retos que te seduzcan y que estén a la altura de cada persona para seguir estando al pie del cañón. El secreto es la pasión unida al talento de cada persona. Son cosas que he unido bastante bien a lo largo de los niños y, por suerte, me han llevado dónde me encuentro ahora mismo (admite, muy reflexivo).

-Dices que “hay vida después de los 50 si tienes hambre…”. ¿Y después de los 60 te imaginas haciendo exactamente lo mismo que ahora?

Pues, mira, la verdad, no lo sé (y sonríe antes de contarnos una anécdota). Mira, justo ayer venía conduciendo hacia casa y escuché en la radio que hay un hombre que ha corrido un maratón con más de 100 años y, lógicamente, es la única persona en el mundo en haberlo hecho. El tiempo es lo de menos. No sé si voy a llegar a los 100, pero es una bonita historia. De hecho, tal y como dice Diego Pablo Simeone, voy día a día, y año a año. Cuando me retiré del deporte de alta competición, pensé que me iba a retira del todo del mundo de la carrera. He cumplido, 40, cumplí 50 y ahora tengo 56 años… y mientras esté sereno mentalmente seguiré corriendo. De hecho, pienso que se trata de una cuestión más mental que física. Si mis neuronas siguen estando allí y sigo estando ebrio, no me cabe duda de que seguiré corriendo.

-Este año se van a cumplir 25 años de la gesta más importante de la historia del atletismo español. Te proclamaste Campeón de Europa de maratón en Helsinki (un año después, en 1995, en Göteborg, se proclamó Campeón del Mundo). Diego García y Alberto Juzdado te acompañaron en el podio. ¿Tienes algún plan en mente para rememorar aquella gesta?

Aún no tengo nada montado, pero quiero hacer algo inédito. Estoy convencido de que según se vaya acercando la fecha (el próximo mes de agosto, el día 14), alguna cosa bonita me vendrá a la cabeza para recordar a Diego García junto a Alberto Juzdado. La imagen de los 3 atletas unidos, en un abrazo, que dio la vuelta al mundo, se tiene que volver a rememorar. De hecho, ya he pedido que me hagan para este año una camiseta especial, retro, porque son 25 años, con una foto de los 3. Y me gustaría correr durante toda la temporada con ella.

-Es realmente algo irrepetible lo que ocurrió aquel día en Göteborg…  

Sí, porque éramos 3 amigos, 3 maratonianos que estuvimos durante muchos meses entrenando en la sierra madrileña… para cumplir ese sueño. Y dio la casualidad que los 3 ganamos una medalla, oro, plata y bronce. 

-¿La vida sin retos deportivos, cuando uno ha sido atleta de élite, sigue teniendo sentido o bien siempre hay que buscarle alguna historia particular?

El reto deportivo se extrapole después a la vida normal. Para mí, un reto deportivo supone que puedo hacer muchas cosas en mi vida. Yo me refugio en un reto deportivo y otros se refugiaran en escribir su mejor libro o en elaborar el mejor artículo deportivo… todo está muy extrapolado.  

-¿Qué consejos básicos darías a los corredores y corredoras que se suman a la fiebre del running tras muchos años de vida sedentaria para evitar padecer, por encima de todo, lesiones?

La peor lesión que puede tener cualquier corredor o corredora que se ha sumado a esta fiebre, a esta necesidad de sumarse a las endorfinas de la felicidad… es la lesión de la obsesión. Se vuelven locos por correr. Hay que entender que el correr es más una terapia mental que física. Y eso es lo que intento infundir en este tipo de corredores que llegan ahora. Es cierto que deben tener retos personales y deportivos, pero sin volverse locos. Deben ser retos totalmente reales.

-¿El error más común es querer ir demasiado rápido?

Sin ninguna duda. El querer ir demasiado rápido y dejar una vida atrás por hacer este tipo de retos deportivos, unas veces alcanzables y otras inalcanzables. La gente tiene que hacer deporte sin dejar de estar pendiente de su profesión, de su vida social y, sobre todo, de su familia. Conozco casos de personas que se han separado de sus parejas porque se han vuelto un poco locos con el mundo del deporte. Y el deporte lo que debe hacer es unir y hacerte, si cabe, un poco más feliz.

-¿Qué se siente al saber que podrías haber dado la vuelta al mundo ya 7 veces y media? (Martin Fiz, a sus 56 años, ha recorrido más de 300.000 kilómetros y la vuelta a la Tierra, por la línea del ecuador, está cifrada en 40.066 kilómetros).

(Ríe abiertamente mientras nos escucha). Me miro ante el espejo y me veo bien, no estoy roto. Puedo andar, puedo caminar y puedo contarlo, que es lo más bonito de ello, además de transmitirlo con pasión e ilusión. El turismo y el deporte, este binomio, ha pasado a formar parte importante de mi vida. Me encanta poder correr por todos los lares del mundo y poder contarlo mientras te tomas algo con los amigos. Hay que vivirlo de forma intensa.