El vals incompleto de Jaume Leiva

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“Me da rabia no haber podido lograr la mínima mundialista en Viena por tan sólo 51 segundos”

El vals incompleto de Jaume Leiva

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Por el Miércoles, 10-04-2019 en

Jaume Leiva se situó entre los corredores españoles más rápidos de la historia en media maratón el pasado mes de octubre. El corredor de Terrasa firmó un gran 1:02’29 en el rápido recorrido de Valencia. Un crono que multiplicaba su ilusión de cara a poder acudir –en la prueba de Maratón- al Mundial de Doha, a finales de septiembre. Una neumonía le impidió correr el maratón de Sevilla. Cambió de planes y, 7 semanas después, tomó parte en el maratón de Viena. Vuelve de Austria con una mejor marca bajo el brazo, pero con la ilusión mundialista esfumada. Eso sí, luchador nato y optimista por naturaleza, sabe que le queda otra bala en la recámara. Valencia puede cerrar un ciclo exitoso para Leiva y llevarle quizás a los que serían sus primeros JJOO.

“Me da rabia no haber podido lograr la mínima mundialista en Viena por tan sólo 51 segundos”

¿Un día después del Maratón de Viena, cómo valoras la marca lograda de 2:13’06?

La valoro positivamente. Hacer marca personal siempre es bueno, supone que estamos mejorando (ha rebajado su crono en 35 segundos, ya que tenía como mejor marca el 2:13’41 logrado en el Maratón de Barcelona de 2013). Y más teniendo en cuenta que ya llevo 7 años dentro del mundo del maratón y que el maratón de Viena era el décimo maratón de mi carrera como atleta. La valoración, por lo tanto, es positiva. Sin embargo, no es muy positiva, tal y como yo esperaba. Los entrenamientos habían ido muy bien y la preparación llevada a cabo decía que podía estar en un tiempo inferior. Pero el maratón es una prueba tan y tan exigente que cualquier detalle puede cambiar el resultado final. Y más a los ritmos tan altos en los que estoy corriendo. Para otro atleta, poder correr en 2:13 quizás no será una gran marca. No obstante, en mi caso, considero que me supone llegar a un nivel muy alto (admite, sincero, con un hilo de voz).

¿Cómo te encuentras físicamente?

Estoy aún bastante dolorido y cansado, con agujetas en la zona del cuádriceps y aductores. Y, sorprendentemente, sin dolor en la zona de los gemelos e isquiotibiales que son las zonas en las que sufría más tras mi operación (recordemos que Jaume Leiva estuvo casi 500 días sin correr entre 2014 y 2015 por una grave lesión). Y esto quiere decir algo positivo, supone que los cambios que hemos hecho para proteger esa musculatura que era la más débil han sido positivos. Es algo que también he notado con el día a día. Estamos en una buena línea, ascendente y espero que siga así. Eso sí, no estoy sólo cansado físicamente, sino también a nivel mental. Y la cabeza debe recuperarse, pero espero que, con los días, lo vaya viendo todo desde un prisma más favorable.

¿Te queda algún resquemor por no haber podido lograr ese 2:12’15 que es la mínima para acudir al Mundial de Doha?

Sí, me da rabia no haberlo podido lograr. He perdido una oportunidad que era muy buena. Creo que la tenía en mis piernas y en mi cuerpo. No obstante, no salió, pero yo lo intenté. Mis sensaciones fueron muy buenas durante buena parte de la carrera, otra cosa fueron las condiciones del circuito. Pasó la media en 1:05’47, pensando que podía ir en negativo y correr la segunda media aún más rápido, por tal i como iba. Iba rodando, flotando, como hay que ir en un maratón. Y fui perdiendo segundos en la parte final. Entre el kilómetro 28-30, tuve un momento de subidón y estuve a punto de pasar a la liebre –que nos llevó bastante bien hasta el kilómetro 35, algo que es un lujo y un punto fuerte a favor de la organización- y tirar más rápido.

¿Y por qué no lo hiciste?

(Piensa antes de contestar). Tuve un momento de duda. Pensaba que sólo quedaban 10 kilómetros, que no me quedaba nada y que mis piernas podían responder a la perfección. Sin embargo, opté por ser conservador y quedarme con la liebre, a pesar de perder 2-3 segundos por kilómetro. Son decisiones que tomas en carrera y que debes valorar por el momento concreto, no a posteriori, ya que quizás, si me hubiera ido, habría pinchado aún más de lo que lo hice.

Y la liebre aguantó hasta el kilómetro 35…

Sí, y el primer kilómetro tiré yo, a 3:06-3:07 el kilómetro, que era el ritme que llevábamos. Pero entonces me pasó el corredor austríaco Valentin Pfeil nos pusimos a 2:56. Y a esos ritmos, mi gemelo derecho me lanzó ya algunos avisos de rampas musculares. Y el esfuerzo de hacer 1 kilómetro por debajo del ritmo umbral me acabó pasando factura (admite, reflexivo). En el kilómetro 37 de un maratón, cualquier esfuerzo de este tipo es muy grande y creo que lo pagué a nivel energético y muscular. Hay que gestionarlo y decidir en aquellos momentos de carrera, con la fatiga en el cuerpo tras 37-38 kilómetros, no es fácil. Y esos últimos kilómetros se me fue el tiempo a 3:14-3:15 el kilómetro. Perdí alrededor de 10 segundos por kilómetros, unos 40 segundos, que, sumados a 1 kilómetro que se nos fue a 3:24 por algunos giros cerrados y problemas con el avituallamiento, suponen el sobre tiempo que acabé sumando al final, en la línea de llegada, y que se me escapó por poco la mínima para el mundial. 

Si miramos el vaso medio lleno, llama la atención que lograras tu mejor marca personal en el décimo maratón en el que has tomado parte, como bien has comentado previamente.

La verdad es que sí. De hecho, es lo único positivo que saco de este maratón. He mejorado mi marca, que tampoco era algo fácil, aunque sabía que podía lograrlo. Hay que ponerlo todo en su justo lugar. Sin ir más lejos, quién podía decirme hace 5-6 semanas que podría estar corriendo en estos ritmos tras la neumonía que sufrí y al final lo he logrado. Estoy contento, pero también algo triste, es una sensación ambivalente.

¿Hasta qué punto te ha condicionado la neumonía que sufriste y que te impidió correr el Maratón de Sevilla el 17 de febrero, cuando estabas en tu mejor momento?

La verdad es que no lo sé, pero menos de lo que yo me pensaba, eso seguro. Las dos semanas posteriores a la cita de Sevilla (a la que Jaume tuvo que decir no justo el día antes de la carrera, cuando ya estaba en la capital andaluza), fueron totalmente inactivas por la toma de antibióticos y porque aún me estaba recuperando. Tras la neumonía, hice una preparación específica de unas 4 semanas más para Viena, con menos kilómetros, porque ya llevaba la base de toda la preparación. Llevé a cabo entrenos de mucha calidad, y algunos incluso mejor que los de antes de Sevilla, si los comparaba. Creo que si algo me ha condicionado es que he llegado más cansada porque se me ha hecho muy larga la temporada, la preparación. No obstante, si el mismo domingo del maratón de Sevilla, cuando estaba a 39 de fiebre, me hubieran dicho que 7 semanas después correría un maratón con este tiempo, no me lo habría creído y lo hubiera firmado.

¿Cuáles fueron los motivos de la selección de Viena? (lo comento porque el pasado domingo también se celebró un maratón muy rápido, el de Rotterdam, en el que el debutante Dani Mateo logró un gran crono de 2:10’53).

Sí, Dani Mateo hizo un auténtico marcón (comenta con admiración sincera). Y le felicito, porque hacer esta marca en tu debut en maratón en Rotterdam dice mucho de la calidad de este atleta. Seguro que dará mucho que hablar en esta distancia. En mi caso, fue porque en Rotterdam no me conseguían ningún dorsal para mí, ya no te digo el viaje y la estancia, que debían correr de mi bolsillo. No me aseguraban el dorsal, podría haber tirado de contactos externos y favores, pero todo era muy caro y tampoco había hotel cerca del maratón. Lo veía todo como muy difícil para poder correr el maratón con garantías y poder estar tranquilo. Entonces, nos fijamos en Viena, con un recorrido que no era malo del todo y que existía un grupo con liebres para bajar de 2:12. Y esto fue lo que más me atrajo de Viena, tener liebres que me marcaran el ritmo, no tanto el circuito. Y, ahora mismo, prefiero no pensar qué hubiera pasado si hubiera ido a Rotterdam.

Y, lamentablemente, la realidad es que has batido tu marca personal, pero sin la mínima establecida por la Federación Española para estar en el Mundial. En otros países, por ejemplo Austria, la mínima es la misma que establece la IAAF (2:16).

Así es. Por ejemplo, el austríaco Valentin Pfeil, que al final sólo me sacó 11 segundos, sí podrá representar a su país en Doha. Creo que tengo el tiempo en mis piernas, pero no lo he conseguido. No he logrado el nivel necesario con los criterios de la selección. No me queda nada más que aceptarlo y seguir trabajando para poder estar en los eventos internacionales futuros.

Viendo la marca de Dani Mateo y a la expectativa del crono de Javi Guerra en Madrid, ¿cuáles crees que pueden ser los representantes españoles para los 42.195 metros en Doha?

Ellos dos ya tienen la plaza fija y sólo queda una más disponible. Yo pensaba que había 4-5, pero resulta que al no haber Copa del Mundo, sólo hay 3 plazas disponibles por país. Ojalá sea Camilo Santiago quien pueda lograr la mínima en el próximo maratón de Hamburgo (el próximo 28 de abril). Desconozco si hay algún otro atleta español que pueda intentar lograr esta marca aparte de Camilo. Pero ojalá sea él (comenta con cariño hacia su admirado amigo y también atleta). Sinceramente, si no hay nadie más que logre la mínima, no creo que me lleven como reserva, algo que se hizo con Pedro Nimo e Iraitz Arrospide en el Europeo. Viajaron como reservas y al final corrieron porque puntuaban en el global del equipo y así se logró la plata. Pero en el Mundial, al no haber Copa del Mundo, no creo que se reproduzca el mismo caso.

¿Has descartado del todo poder intentar luchar en otro maratón para acudir a Doha?

Sí, totalmente. Ha sido un maratón bueno, no muy bueno. Lo he acabado, y con marca personal, y eso es lo que me llevo. Ahora, el cuerpo necesita tregua de tantos kilómetros y disfrutar un poquito más con entrenos más cortos e intentar variar un poco para no llegar tan cansado a una nueva preparación para un nuevo maratón.

Un nuevo maratón que será el de Valencia, el próximo 1 de diciembre.

Sí. Lo que debo hacer ahora es recuperar bien y volver a coger un poco más de ánimo. Sé que voy a seguir entrenando a un gran nivel y voy a seguir compitiendo porque tengo un estado de forma muy, muy bueno. Se presenta una primavera movida, divertida. Quiero correr algunas carreras fuera. Por ejemplo, quiero correr la Media de Gijón, una carrera de 4-5 kilómetros en Córdoba y el 1 de junio correré una media en la República Checa para seguir a un buen nivel. Y después de las vacaciones, preparar aún mejor mi gran reto de final de año, el Maratón de Valencia, tal y como comentabas. Estoy seguro de que será una carrera espectacular, con todos los atletas españoles buscando una mínima para los JJOO de Tokio 2020. Aunque la mínima que ha establecido la Federación sea de 2:11’30, vamos a tener que correr, por lo menos, en un crono cercano a los 2:10. Por lo tanto, se plantea un final de año muy interesante.

 

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