La diatermia

Fisioterapia
La diatermia-136584
La técnica de electroterapia en auge dentro del mundo del deporte

La diatermia

Una técnica que crea campos eléctricos y magnéticos que generan calor desde el interior del organismo para un incremento de las circulaciones sanguínea y linfática

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Por el Lunes, 26-02-2018 en

Aunque ya lleva varios años con nosotros, la diatermia está cada vez más presente y solicitada en las clínicas de fisioterapia. Tanto, que cada vez son más marcas del sector las que ofrecen estas máquinas: TECAR, Indiba, Tcare, Globus, etc.

Su mecanismo de acción es a través de campos eléctricos y magnéticos que generan calor desde el interior del organismo, algo que se suele traducir en “sensación agradable” por parte del paciente. A nivel interno, lo que se produce es un ligero aumento de la temperatura que genera un incremento de las circulaciones sanguínea y linfática.

Las máquinas vienen servidas con una placa plana a modo de electrodo base y dos tipos de electrodos activos, capacitativos y resistivos, con funciones bien diferentes. La placa se suele colocar contrapuesta al electrodo activo o a cierta distancia en contacto con una gran masa corporal (abdomen, espalda o muslo).

En función del electrodo activo que se utilice, los efectos serán diferentes así que es necesario explicar qué se consigue con cada técnica:

·         Diatermia capacitativa: tiene escaso poder de penetración y, por lo tanto, se suele utilizar para zonas superficiales en las que se busque aumentar el drenaje (tanto sanguíneo como de la linfa). En muchas ocasiones se utiliza como culminación del tratamiento para favorecer la circulación de las extremidades. Y es especialmente útil en los procesos agudos que cursan con inflamación donde otras técnicas están desaconsejadas o son dolorosas, como por ejemplo el masaje o las movilizaciones.

·         Diatermia resistiva: su poder de penetración es grande y su foco de acción es la zona que mayor resistencia energética posea (de ahí su nombre). Como norma general, las zonas de mayor resistencia son los huesos, los tendones y los ligamentos; los músculos, por su parte, ofrecen poca resistencia en estado de relajación. Pero si un músculo es estirado, movilizado o, especialmente, contraído de manera potente, su resistencia aumenta considerablemente y pasa a ser un foco de acción.

Dado que la técnica capacitativa está orientada básicamente al drenaje, su técnica suele realizarse con similitud a un masaje suave. El electrodo activo se mueve lentamente por la zona de acción y el paciente está en estado de relajación. La técnica resistiva, por su parte, requiere movimientos corporales para focalizar la técnica. Es decir, mientras que el electrodo activo se mantiene estático en un punto, el fisioterapeuta decide si mantener los segmentos corporales del paciente en posición estática (entonces la acción irá principalmente al hueso, los tendones y los ligamentos) o estirar un músculo o pedir una contracción isométrica (entonces la acción irá focalizada a ese músculo) o movilizar una articulación repetidamente (en este caso la cápsula articular será la diana del tratamiento).

Fuera del deporte, estas máquinas también se utilizan para tratamientos estéticos dados los efectos que tienen contra la retención de líquidos y la tonificación, pero como es un campo que no conozco demasiado, no me extenderé ahí.

En el deporte es especialmente recomendable para las lesiones tendinosas (porque los tendones reciben muy poco aporte de sangre y todo lo que sea incrementar este aspecto es beneficioso) y en las roturas musculares (tanto si son agudas y la movilización es dolorosa como si son crónicas y se ha formado una induración que es necesaria relajar).

Aunque existe cierto márqueting detrás de las marcas de diatermia, la verdad es que permiten un acceso a la profundidad del tejido muy adecuado. El uso del masaje, muy útil para según qué molestias o patologías deportivas, se beneficia de esta aplicación al conseguir resultados más concretos con mucho menos trabajo por parte del fisioterapeuta (os lo digo por experiencia que algunos isquiotibiales son tan fuertes que llegar a la zona de tratamiento es prácticamente imposible sólo con las manos).

Así, si todavía no has recibido un tratamiento de diatermia, te recomiendo que se lo comentes a tu fisioterapeuta la próxima vez que le visites y lo valores por ti mismo. Estoy casi seguro de que te gustará.

 

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