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GPS - Material - jueves, 09-10-2014

GPS Tom Tom Runner Cardio: la prueba

Fue en julio del año pasado cuando Tom Tom, principal fabricante de sistemas de navegación en Europa, se lanzó en solitario con un producto Runner, el Tom Tom Runner y su versión triatlón, el Multisport. No era la primera vez que la marca holandesa se había fijado en los corredores. En el mercado todavía podemos encontrar el SportWatch GPS de Nike, donde Tom Tom participaba con su tecnología de navegación.

En abril de este 2014, Tom Tom da un paso adelante con su GPS y lanza al mercado una versión que incorpora el pulsómetro en la correa, la versión Cardio. A través de un sensor óptico Mio® a la altura de la muñeca, el reloj mide las pulsaciones del corredor sin la necesidad de ningún otro dispositivo ni banda medidora de pulsaciones. Esta es la única modificación entre las versiones Cardio y las ‘normales’ de Tom Tom.

No cabe duda que supone una revolución en el mercado. Nunca antes un pulsómetro de estas características se había valido por sí solo. Es cierto que es una función que incluye también el Adidas Smart Run, pero a un precio de casi el doble que este Tom Tom. Es una suerte poder prescindir de la banda medidora de frecuencia cardíaca que, no lo podemos negar, no es lo más cómoda del mundo. En ocasiones puede oprimi, o ir suelta incluso hacer herida si uno no la lleva ceñida lo justo al pecho.

Una vez hache la introducción, vamos a por la prueba de producto.

Cuando uno se compra un Tom Tom Cardio Runner recibe una caja con el reloj, una correa y el cable que sirve para cargay y sicronizar los datos en el PC. El reloj es desmontable por si se quisiera utilizar un adaptador a la bicicleta y las correas son intercambiables. La nuestra era roja y blanca, muy divertida. Aunque no será la preferida para quienes deseen un reloj más sobrio, la marca ofrece una amplia gama de colores. La correa es ancha y nos encantó que una vez hemos ajustado el cierre se puede enganchar a la propia correa mediante unos pivotitos de plástico, con lo que en ningún caso molesta el trozo de correa sobrante.

El Tom Tom se maneja con un mando cuadrado de fácil manejo que se ubica en la correa. Arriba, abajo, derecha e izquierda son las opciones de uso. No hace falta consultar el libro de instrucciones para saber cómo va. Uno de los puntos positivos o negativos, según cómo se quiera mirar, es que el Tom Tom es un reloj GPS muy simple en todo: en cuanto a manejo y en cuanto a funcionalidades. Quizás habrán corredores que echen en falta poder programar series, entrenamientos, consultar la altimetría en el reloj, y otras muchas funciones que disponen otros dispositivos más avanzados. En el Tom Tom no se pueden consultar todas esas cosas. Es un reloj simple y en eso reside  parte de su encanto. Aquellos corredores que quieran calcular tiempo, velocidad, frecuencia cardíaca y poco más, estarán encantados con él.

En cuanto a la obtención de satélites, los corredores también estarán satisfechos con él. En circunstancias favorables es rápido y la mayoría de ocasiones tarda menos de diez segundos gracias a que guarda en memoria los satélites que ha encontrado con anterioridad. En circunstancias desfavorables, como en calles con edificios altos, no tarda más que un GPS del mercado de gama igual o superior. Una vibración nos alertará que ya tiene cobertura. Esa vibración se produce cada vez que la pierde y la vuelve a recuperar. Normalmente eso no ocurre, pero si lo hace, es algo molesto.

Sobre la precisión de las mediciones, ninguna queja. Lo hemos comparado con otros dispositivos y nos da un margen error habitual. También es rápida la búsqueda de las pulsaciones. No más de 20 segundos. El medidor de pulso es más nervioso que el de otras marcas. Es decir, sube y baja con mayor facilidad que otros medidores de la competencia, pero una vez se estabiliza es igual de preciso. El único error de funcionamiento que hemos encontrado en la medición de la frecuencia cardíaca es si no llevábamos ajustado el reloj perfectamente. Con el sudor, en ocasiones nos daba algún dato erróneo. Pero una vez ajustado, todo vuelve a la normalidad.

En cuanto a la pantalla, táctil si queremos iluminarla, es grande y clara. Nos da tres informaciones en todos los casos. Una que ocupa gran parte de la pantalla (a que nosotros deseemos) y dos más en la parte superior. Hemos echado en falta que estos dos datos fueran un poco más grandes de tamaño.

En cuanto a la batería, otra grata sorpresa. Cargada al 100% y con un uso diario normal, aguanta una semana con tres entrenamientos con el GPS conectado (unas cuatro horas de duración de los entrenamientos en total).

Tom Tom dispone de una página web donde poder descargar los datos obtenidos. Puedes encontrar algo más de info que la que obtenemos en la pantalla del reloj, pero poco más: el desnivel acumulado y gráficas de frecuencia cardíaca, ritmo y desnivel.

Ofrece también la posibilidad de sincronizar el reloj con el teléfono mediante una aplicación siempre que éste último sea compatible.

En definitiva, nos encontramos delante de un reloj GPS con lector de frecuencia cardiaca simple, pero efectivo. Discutible en cuanto a su diseño –enamora o lo contrario por igual, eso es cuestión de gustos y yo en dos meses de prueba me he encontrado de todo-, lo encuentro el reloj perfecto para aquellos corredores que quieran saber el tiempo, la distancia, el ritmo y su frecuencia cardiaca cuando salen a correr. Simplemente es así. Por calidad-precio (269 euros precio tarifa), de lo mejor del mercado. Quienes busquen más funcionalidades, tanto en el reloj como en la página web donde descargar entrenamientos, se equivocan de producto.

Comentar, eso sí, que también existe un reloj para triatletas, el Tom Tom Cardio Multisport.