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Lesiones - Salud - martes, 29-05-2018

Lesiones: Dolores en el pie del corredor

El pie del corredor soporta kilómetros y kilómetros, zancadas y zancadas y no siempre los cuidamos como deberíamos. Más bien son pocos los corredores que cuidan de sus pies con mimo. Generalmente, solo nos acordamos de ellos cuando se quejan en forma de molestia. Lo ideal sería cuidarlos para conseguir prevenirlos y si las experimentas, es importante tomar las medidas necesarias para evitar que ese dolor derive en una lesión más grave. Acude periódicamente a hacer una revisión de tus pies o rápidamente a un centro de podología (como estos en Barcelona o Madrid) cuando sufras estas molestias. Los profesionales médicos aconsejan acudir al especialista en el momento que el dolor en el pie del corredor (u otro deportista) dure más de 3 días, sea cual sea su intensidad. Lo importante es evitar que el problema vaya a más.

El pie del corredor y las causas de sus lesiones

Los pies sufren con la práctica del running. Es así y, además suelen ser objeto de diversas e importantes dolencias. A continuación, vamos a enumerar sus principales causas:

  • Dolor en tendones extensores. Los tendones se extienden por la parte superior del pie. Trabajan para enderezar y permitir el movimiento del pie. Al igual que cualquier otro tendón del cuerpo, los tendones de los pies pueden inflamarse. Debido a que los tendones extensores elevan los dedos de los pies, al realizar este movimiento produce dolor creando un episodio de dolor agudo con el movimiento.
  • Fascitis Plantar. Es una de las dolencias que más temen los corredores por su complicada recuperación. El tendón de la fascia plantar recorre longitudinalmente la parte inferior del pie. La fascitis plantar provoca un dolor agudo y punzante en la parte inferior del pie. Esta puede ser causada por un problema biomecánico, zapatos para correr inapropiados, o el aumento del volumen e intensidad del entrenamiento. El tratamiento es de largo recorrido, comienza por la identificación de la causa y continúa con diferentes soluciones para aligerar el dolor hasta que desaparezca. Descanso, hielo, ejercicios específicos establecidos por un profesional y de medicación como antiinflamatorios si es necesario.
  • Fractura por estrés. Las fracturas o fisuras por estrés son un problema óseo que pueden presentarse en cualquier hueso que componen el pie, aunque generalmente se da más en los metatarsianos. Suelen ser problemas lentos y progresivos. Los primeros síntomas pueden ser poco preocupantes, pero con el paso del tiempo el dolor y la lesión se agrava. Las fracturas por estrés generalmente son causadas por un cambio repentino en el volumen e intensidad del entrenamiento, pero también pueden ser ocasionados por un golpe, mala pisada o caída. Ante una fractura por estrés no queda más remedio que parar. Se ha de acudir a un especialista para que valore la fractura. Generalmente se necesita al menos 6 semanas sin actividad para recuperar se de este tipo de lesiones.