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Lesiones - Salud - viernes, 03-03-2017

Lesiones running: el poplíteo

Quizás has oído hablar de este músculo; quizás incluso has sufrido con él; o quizás esto del poplíteo te suene a chino. Pues bien, muchos corredores sufrimos molestias en este músculo porque generalmente no se le presta ninguna atención… hasta que molesta.

El poplíteo

El músculo poplíteo, también llamado musculus popliteus, es un músculo de la pierna que se encuentra en la parte posterior de la rodilla, debajo de los gemelos. Tiene forma triangular y va desde la parte lateral de la rodilla (fémur) hasta la parte posterior e interna de la tibia. Su función es, básicamente, dar estabilidad a la rodilla ya que no es capaz de flexionarse. De esto se encargan los isquiotibiales y el gemelo, que son mucho más grandes y eficaces.

La lesión del poplíteo es rara y casi siempre se presenta juntamente a otros problemas como pueden ser los esguinces de los ligamentos cruzados, tanto el anterior como el posterior. Estas lesiones son casi siempre de origen traumático así que serán poco habituales entre los corredores. Entre los atletas, las molestias en el poplíteo pueden darse por una tendinosis o una tenosinovitis, en especial entre los corredores de trail que corren mucho en bajada. Durante los descensos, la estabilidad de la rodilla está mucho más solicitada. Por lo tanto, el poplíteo tiene que trabajar excesivamente en controlar tanto la rotación del fémur sobre la tibia como el deslizamiento anterior de éste (un trabajo en el que también actúa el ligamento cruzado posterior).

Con un trabajo excesivo, el tendón puede reaccionar permitiendo la aparición de líquido en lo que sería una tenosinovitis. Este problema aumentará el volumen de la zona y, como consecuencia, aparecerá dolor porque en la parte posterior de la rodilla pasan tanto vasos como nervios que son muy sensibles a la compresión.

En este caso, el mejor tratamiento será la eliminación del efecto causante. Lo primero que tendrás que hacer es eliminar la carrera en terrenos irregulares y, en especial, en bajada. Además, es recomendable reducir el volumen de la zona afectada con la aplicación de hielo, masajes con mucho cuidado de no presionar demasiado la zona y movilizaciones articulares. Si tienes dudas, lo mejor es que vayas al fisio.