La tibia en el running: lesiones, consejos...

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La tibia en el running: lesiones, consejos...-82877
Hueso fuerte y largo pero enemigo de los impactos

La tibia en el running: lesiones, consejos...

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Por el Martes, 19-04-2016 en

La tibia es uno de los huesos más largos del cuerpo humano y junto al peroné forma la pareja de huesos de la pierna, desde el tobillo hasta la rodilla. Su principal función es la estabilidad y soporte del peso corporal y por esta razón tiene forma de columna o antorcha: más fina en la parte inferior y ancha al llegar a la rodilla (con una base casi plana donde se asientan los meniscos).

En los deportes de contacto, la lesión más habitual de la tibia es la fractura por impacto, pero entre los corredores (y en especial entre los corredores de fondo), lo más habitual es sufrir fracturas por estrés o periostitis. Mucho menos habitual pero también presente es la fractura de la meseta tibial. Por suerte todas estas lesiones habituales en los corredores son “fáciles” de evitar con un volumen de entrenamiento moderado y una técnica de carrera que disminuya la velocidad del impacto. Un par de ejemplos de este último consejo es aumentar el número de pasos por minuto (frecuencia de zancada) o evitar el impacto con el talón.

En la tibia se originan algunos de los músculos más importantes a la hora de correr como son los gemelos, el soleo y los tibiales (tanto anterior como posterior), entre otros. Son músculos alargados y fuertes que necesitan un hueso robusto para ejercer su fuerza. Y por detrás de la tibia, como continuación de alguno de estos músculos, se encuentra el tendón de Aquiles, quizá la estructura más importante del corredor.

La paradoja de la tibia (como la de otros huesos del cuerpo humano) es que necesita tanto los impactos que produce la carrera como la tracción de los músculos para aumentar su densidad ósea, pero a la vez, si alguno de estos dos componentes (o ambos) son demasiado intensos, la tibia empezará a sufrir y se acabará lesionando. Por lo tanto, entrena de manera progresiva y con una buena técnica; y si empiezas a notar dolor alrededor del hueso, visita al fisioterapeuta y reduce la carga.

 

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