¿Tienes variabilidad?

Lesiones
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Un indicio de lesión

¿Tienes variabilidad?

Más allá de una buena técnica o una mala técnica, la razón por la que te lesionas puede estar en tu variabilidad

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Por el Martes, 05-09-2017 en

Desde hace muchos años se han intentado buscar las razones por las que unos atletas se lesionan y otros, en cambio, no. Las zapatillas con buena amortiguación o con mucho drop, empezar el contacto con el suelo con el talón, pronar en exceso… se han llevado la palma. Parecía que estabas condenado a lesionarte sí o sí. Pero resulta que muchos atletas con alguna de estas características no se lesionaban. ¿Por qué?

Unos científicos de la universidad de Massachusetts se hicieron esa misma pregunta y analizando a muchos atletas dieron con una posible solución. No se trata tanto de que una característica sea más o menos relacionada con la aparición de lesiones sino la variabilidad que tiene un corredor para disipar la carga.

Entre los corredores de fondo, la mayoría de las lesiones ocurre por la excesiva repetición de un gesto concreto. Este gesto lleva asociada una carga. Y si el gesto fuera siempre idéntico, la carga sería muy alta para alguna parte de nuestro cuerpo y con toda seguridad nos lesionaríamos. Posiblemente, incluso con una técnica casi perfecta. Por lo tanto, ahí está el quid de la cuestión: que el gesto no sea idéntico, que tenga variabilidad.

Y con esta idea, los mismos científicos analizaron a un grupo de corredoras que había padecido fracturas por estrés en la tibia. Entre las corredoras que sufrieron la lesión, la variabilidad de la pierna afectada era mucho menor que la de la pierna sana. Es decir, al analizar biomecánicamente la técnica de las corredoras, se dieron cuenta de que la pierna que se había lesionado cumplía un patrón muy rígido: mismo ángulo de contacto, misma velocidad, mismo todo, zancada tras zancada. Era una pierna que no conseguía modificar la carga y, por lo tanto, tenía muchos números de lesionarse.

Si has leído hasta aquí, quizá te plantees correr de manera totalmente anárquica la próxima vez que vayas a correr, pero no te lo recomiendo. No se trata de que ahora hagas tres pasos cortos, uno largo, luego dos de cortos y un salto… Nada de esto. Los mismos escritores del estudio concluyeron que una variabilidad excesiva también era propensa a sufrir lesiones. Por esta razón, sal a correr y cambia de ritmo y/o terreno, pero sin hacer tonterías. Porque ahí está la manera de ganar variabilidad. Y te lo explicaré con un ejemplo.

¿Te acuerdas de la última vez que has aprendido a realizar algo complejo desde el inicio? Por ejemplo, ¿comer con palillos chinos, escribir con tu mano no dominante o aprender a conducir? Las primeras veces, todo tiene que ser rígido (repetido idénticamente) para que salga bien. Si algo es ligeramente diferente, no lo conseguiremos; o si tenemos una distracción, fallaremos. No tenemos variabilidad. Pero con el paso del tiempo, a medida que practicamos, vamos ganando variabilidad y somos capaces de superar obstáculos y distracciones: pellizcamos cualquier alimento con los palillos, escribimos igual de bien en un papel que en una pizarra y conducimos tanto si es de día como de noche.

Algo parecido puede pasar con el correr, aunque no requiere mucho aprendizaje y, por esta razón, muchos atletas se olvidan de darle variabilidad. ¿Eres de los corredores que siempre corren en terreno llano, casi siempre al mismo ritmo y muy a menudo la misma distancia? En este caso, tu variabilidad externa es muy limitada y no producirá estímulos suficientes para que modifiques tu variabilidad interna.

He aquí mi consejo, que no es infalible pero te puede ayudar: sin volverte loco, añade un poco de variabilidad a tus entrenamientos. Incluye series, fartleks y subidas para trabajar diferentes ritmos; introduce algún que otro trote por caminos de tierra y/o hierba; busca compañía para que la distracción sea un elemento más para tener en cuenta. Y piensa que cuando vas cansado tu técnica se vuelve muy rígida es más fácil lesionarte (con esto no quiero decir que dejes de correr si te notas cansado, pero sí que lo tengas en cuenta).

 

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