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Consejos - martes, 05-05-2020

Los 5 errores más frecuentes de los corredores después de entrenar

Los 5 errores más frecuentes de los corredores después de entrenar

No somos perfectos, pero hay algunos malos hábitos que debemos corregir, por eso a continuación te listamos cuáles son los más frecuentes y cómo corregirlos.

1. Comer cualquier cosa o como si no hubiera un mañana

Si, uno de los principales errores o de los más frecuentes es la alimentación después del entrenamiento.

Es importante reponerse después, sobretodo si el entreno ha sido larguito, pero también es importante que sea de calidad. Busca una combinación de carbohidratos y proteínas y consúmelos si puedes aprovechando la ventana anabólica, aunque recuerda que no solo repondrás durante ese tiempo sino durante las próximas 24-48h incluso. El hecho de haber hecho algo de deporte no significa que te puedas poner como un … y comer cualquier cosa. No te has ganado el derecho para ello ni tu cuerpo te lo agradecerá.

En realidad, tras una sesión de entrenamiento de 30 minutos quemes menos de lo que engorda una barrita de chocolate. Otro aspecto también importante a tener en cuenta es tu peso, la velocidad a la que corras y la intensidad del ejercicio realizado.

2. Recapitula

No hace falta que saques todo el material (esterilla, cintas, rulos, …) ni que te sientas a relajarte a reflexionar profundamente sobre el entreno que acabas de hacer. Sin embargo, después de la carrera, piensa en cómo fue ya sea en la ducha o después comiendo. No te pedimos que te martirices si ha ido mal ni que te des una recompensa siempre que salga mal, sino que evalúes la situación con calma. Pregúntate cosas como: ¿me sentí fuerte o débil? ¿A qué hora llegué? ¿Cómo se compara esta carrera con mi última carrera?

Hacerse preguntas como esta y examinar tu desempeño te puede ayudar ver si estás mejorando o sobre qué deberías hacer de cara a tu próximo entreno o carrera (cuando las haya). Recuerda, si quieres mejorar, tu entreno no acaba cuando cruzas la puerta. Cuanta más atención y espacio mental le des a tus sesiones de carrera, más sacarás de ellas. Te recomendamos que le eches un ojo a nuestros artículos publicados por nuestras psicólogas deportivas.

3. Hidromasaje

Arrastrar su cuerpo dolorido y cansado a una bañera de hidromasaje después de una sesión importante puede parecer la manera perfecta de relajarse, pero no lo será para tus músculos. La mejor manera de aliviar los músculos y ayudar a la recuperación después de una carrera es usar una combinación de tratamientos con hielo y tratamientos térmicos. Primero frio para reducir el dolor y la hinchazón con cubitos de hielo o agua fría. Y, una vez haya disminuido el efecto del frió, puedes usar calor para ayudar a aliviar el dolor muscular, ya sea a través de una bañera de hidromasaje o un baño, o mediante el uso de tratamientos con calor.

Uno de los errores más frecuentes de aquellos que entrenan en el gimnasio.

4. Cuida de tus zapatillas

Tus zapatos para correr son importantes y por ello es importante que los cuides. Que no los dejes de lado sucios y mojados, porque esto será perjudicial para su goma y otros elementos que lo componen. La costura se degenerará, lo que significa que eventualmente se romperá y la goma se puede incluso secar o “pudrir”. Para evitar tener que reemplazar prematuramente sus preciosas zapatillas, cepíllalas con cuidado con agua y jabón y déjalas secar antes de volverlas a usar.

Igualmente, es igual de malo que las tires a la lavadora o que las guardes de cualquier forma. En el siguiente artículo te explicamos cómo cuidar de ellas. Otro de los errores más frecuentes es este, olvidarte de tus aliadas de running.

5. No seas demasiado duro contigo mismo

Si tuviste que pararte en un entrenamiento a recuperar el aliento y te sentiste lento no pasa nada. Volver a correr cuesta sobre todo ahora después de haber pasado casi 2 meses parados. Es parte del deporte y lo peor que puedes hacer después de correr es ser demasiado duro contigo mismo y obsesionarte por tu estado físico.

Lo mismo aplica a periodos post lesión o después de parar de entrenar durante un tiempo … ¡o por otros motivos! No te obsesiones porque no te beneficia. Piensa que eres igual de bueno hoy que ayer (o que hace un tiempo), solo es cuestión de relativizar y de tener paciencia.