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Entrevistas - Noticias - martes, 17-09-2019

“Más que algún título en concreto, mi gran objetivo de este año era volver a sentirme atleta”

Es un enfermo del deporte. Siempre se le ha dado bien. Y la montaña, incluso mejor. Casi 8 años después de haber dejado el hockey hierba para echarse al monte, Jan Margarit muestra su cara más madura, a punto de cumplir los 22 años. Tras pasar la temporada pasada casi en blanco, fruto de una inoportuna lesión, ha vuelto este año con más fuerza, si cabe. Se acaba de proclamar campeón de Europa de Sky Running.

“Más que algún título en concreto, mi gran objetivo de este año era volver a sentirme atleta”

¿Cómo te sientes tras haberte proclamado campeón de Europa Sky Running 2019?

Estoy muy contento. De hecho, era uno de los objetivos principales de mi temporada, aunque, si te soy sincero, tampoco me esperaba que fuera todo tan bien. Por lo tanto, no puedo sentirme más feliz y contento. He tenido una buena progresión a lo largo de la temporada y cuando han llegado las carreras importantes, como por ejemplo el campeonato de Europa, pues me he podido sentir muy bien en los puestos delanteros, tanto en las carreras largas como en los kilómetros verticales. De hecho, dónde me he sorprendido más de mi rendimiento es en estas últimas, en las pruebas de Kilómetro Vertical. 

Certificaste tu victoria tras ganar la Veia Skyrace (31 kms con 2.600 metros de desnivel positivo en una carrera celebrada en la zona del Piemonte, en Italia), batiendo por más de 7 minutos el anterior récord de la carrera (2:53:57 en la línea de meta). ¿Le das aún más valor por este registro?

Más que el tiempo en sí mismo, o el hecho de haber batido el récord, me quedo con las sensaciones que tuve a lo largo de la prueba. Fueron realmente muy buenas, controlando al principio y pudiendo tener un ritmo alto de carrera en la parte final del recorrido. El nivel de los corredores, además, era muy alto. Y lo demuestra el hecho de que fuimos varios los corredores que llegamos a meta por debajo del registro de referencia anterior (Elhousine Elazzaoui con 2:55:08 y Roberto Delorenzi con 2:57:25 completaron el podio de la Veia Skyrace). Es algo que no suele pasar y, por lo tanto, como te decía antes, me hacer sentir realmente contento por ello. Las buenas sensaciones se prolongaron a lo largo de toda la carrera y también durante la carrera vertical. Es lo que buscábamos, ya que si las sensaciones son buenas, suelen ir acompañadas de buenos resultados. 

Victorias en Skyrace Comapedrosa, Rosetta Skyrace, Veia Skyrace… Este tipo de victorias te han permitido recuperar aquella sonrisa tan característica tuya y que, en cierta forma, perdiste durante el 2018 a causa de una molesta lesión. 

Sí, la verdad es que estas carreras, estas victorias y las buenas sensaciones, me han ayudado a olvidar, en cierta forma, mi mal año de la pasada campaña. He podido pasar página, algo que también me costó un poco más al principio de esta temporada, cuando todo era muy reciente y me costó quizás coger un poco el ritmo de competir, viajar, entrenar… todo lo que comporta, en definitiva, el deporte de alto nivel. Sinceramente, no me fue fácil volver a coger el ritmo y reengancharme. Sin embargo, ahora ya vuelvo a estar dentro completamente, de nuevo. Más que algún título en concreto, mi gran objetivo para este año era volver a sentirme atleta, volver a competir en las posiciones delanteras y eso es algo que hemos logrado.  

¿Qué enseñanza has extraído de tu annus horribilis de 2018?

Me ha hecho un corredor más fuerte, no sólo a nivel físico, sino también mental. Sufrir una lesión es algo que no gusta a ningún atleta, pero una vez estás en ello tienes que quedarte con lo positivo y extraer buenas conclusiones. Puedes extraer cosas positivas. En mi caso, por ejemplo, yo siempre había hecho deporte porque me gustaba mucho y lo hacía para pasármelo bien. Me gustaba competir, pero no preparaba de una forma especial las carreras y nunca había sido ese mi objetivo real. Con el paso de los años, hice unas buenas temporadas y mi vida pasó a depender aún más del deporte, con un cariz más profesional. En mi caso, siempre me costó un poco adaptarme a todos estos cambios, lo viví un poco mal, la verdad. Y ahora, tras haber pasado por esta lesión, he podido coger un poco de perspectiva y darme cuenta que soy muy afortunado de poder hacer lo que hago y de vivir cómo lo hago, haciendo lo que más me gusta. Creo que ahora soy capaz de aprovecharlo mucho más, y mejor, de cómo lo estaba viviendo antes de la lesión. 

Tu temporada terminará con la clásica Ring of Stell (Escocia), la última prueba de las Golden Trail Series (29 kilómetros y 2.500 metros de desnivel positivo) que se va a celebrar precisamente este viernes, 20 de septiembre. 

Así es. Mi objetivo sería poder estar en la final de las Golden Trail Series (hay que recordar que los 10 mejores hombres y las 10 mejores mujeres se clasifican para la carrera final que se disputará en Nepal, en el Annapurna Trail Marathon; las Golden Trail Series las forman 6 carreras, de las cuales puntúan los 3 mejores resultados de cada corredor/a), aunque está muy complicado. Para lograrlo, debo hacer una súper carrera en Escocia. Soy consciente de que será complicado, pero aún mantengo alguna esperanza, y más sabiendo cómo me han ido las últimas competiciones. El nivel será elevado, con una carrera complicada, pero espero estar preparado para el momento determinado. Si sale bien, estaré contento, y sino también, ya que lo habremos intentado. Será muy último gran objetivo del año.

No has participado en las 2 últimas carreras de las Golden Trail Series, celebradas durante el mes de agosto (Pikes Peak Marathon y Sierre-Zinal), pero sí que has podido extraer conclusiones positivas de seguir este calendario.

Al principio, en las 2 primeras carreras, Zegama y el maratón del Mont Blanc, me costó coger el ritmo, con distancias nuevas en las que tenía 0 experiencia. Pero, a medida que fue avanzando la temporada, todo fue a mejor (en la carrera de los Dolomitas de este campeonato de las Golden Trail Series, per ejemplo, Jan Margarit terminó en 4ª posición). Y creo que, tras Comapedrosa, Veia Skyrace… llego a la última carrera de las Golden en el mejor momento de la temporada. Veremos qué ocurre, pero el deseo de llegar a la gran final está ahí, vivo. 

¿Tienes ganas de volver a Zegama (carrera que forma parte de las Golden Trail Series)? Lo decimos porque fue tu debut en la distancia de maratón, pero has admitido en más de una vez que no tuviste buenas sensaciones durante la carrera y que “fue el público” el que te ayudó a llegar a mate (mítica también se ha hecho una foto de Jan abrazando a su madre en mitad del recorrido, cuando ella le daba ánimos para seguir). Al final, llegaste a meta 113º con un crono de 513:13.

Es una de las carreras que quiero correr bien durante los próximos años. Quiero volver, pero más y mejor preparado, sabiendo lo que me espera. No fue un día fácil para mí, pero sí que fue un día emotivo y me quedo con lo positivo. No guardo ningún mal recuerdo de aquel día, sino todo lo contrario y creo que esto es lo que me hará volver a correrla. 

Desde que fuiste subcampeón del mundo de Kilómetro Vertical en 2016, no han faltado las comparaciones con Kylian Jornet. ¿Cómo te ha afectado todo ello?

Realmente, no es que me acaben llegando mucho este tipo de comparaciones. Quizás, en realidad, es que también estoy un poco desconectado del mundo (admite, sincero, con una sonrisa dibujada en el rostro). Pero siempre me quedo con la parte positiva. Que te comparen con los mejores de lo que haces es una buena señal. Pero hay que seguir trabajando para conseguir los objetivos marcados.

¿Cuesta gestionar la presión de las expectativas teniendo en cuenta tus resultados y tu juventud (Jan Margarit aún tiene 21 años, cumplirá los 22 el próximo mes de noviembre)?

Creo que depende un poco de cada persona. En mi caso, como te comentaba anteriormente, el 2018 me permitió coger algo de perspectiva, y me fue muy bien en este sentido para dibujar y crear el que quiero que sea mi camino dentro del mundo del deporte y del trail. Por mis características, me asemejaré más o menos a unos corredores u otros, pero creo que cada uno debe encontrar su propio espacio, su propio camino, en este mundo de la montaña. Como todo en la vida, requiero de un proceso de aprendizaje, siendo conscientes que lo que hoy es nuestra pasión, nuestro trabajo, puede cambiar en cualquier momento. Es por ello que intento disfrutar al máximo del momento e intentar hacerlo lo mejor que puedo en cada carrera, pero sin que esto deba suponer una gran presión añadida. 

Eres muy joven todavía, y con muchos retos por delante, ¿pero te planteas una edad concreta para hacer el salto a la ultra distancia?

Sinceramente, ahora mismo, no es algo que me quite el sueño ni que me interese especialmente. Pienso que son unas carreras muy distintas a las que ahora mismo estoy corriendo, como si fuera otro deporte. Admiro mucho a la gente que corre este tipo de carreras como Pau Capell, Miguel Heras, Tòfol Castanyer… pero, personalmente, no me veo corriendo junto a ellos. Veremos si esto cambia con el paso de los años. Me gusta mucho estar en la montaña, y pasar allí muchísimas horas, pero cuando me pongo un dorsal me gusta ir rápido. Por ahora, me gusta hacer carreras cortas. Quizás, dentro de unos años, tenemos esta misma conversación y todo esto ha cambiado (admite con un guiño hacia el entrevistador). Vivo el presente, lo que hago y me gusta ahora. Y si cambia en el futuro, pues probaremos nuevos retos. 

Y la última, ¿qué queda en el Jan Margarit actual de aquel chaval que dejó de jugar a hockey hierba con 14 años para empezar a correr por la montaña?

Creo que aquel chaval sigue aquí, dentro de mí. Sigue queriendo correr por la montaña, llegar a nuevas cimas, subir nuevos montes, viviendo el día a día. Creo que es un poco mi fuerza. Este chaval que siempre quiere un poco más. De hecho, debo aprovecharlo, porque creo que es uno de mis puntos fuertes (cierra con un destello de travesura en los ojos, que deja traslucir el niño que aún lleva dentro este corredor que, en poco tiempo, ha madurada a pasos agigantados).