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Material - Zapatillas - miércoles, 07-09-2016

Mizuno Sayonara 4: La Prueba

Las Mizuno Sayonara 4 son la confirmación de la “vuelta a los orígenes” que se inició con las Sayonara 3 y que daba un giro al rumbo que marcaron las dos primeras versiones de la familia.

Como seguramente sabéis, las Sayonara son las sucesoras de las Precision, que gustaban mucho porque eran muy versátiles y se podían usar como mixtas no radicales y como zapatillas de entrenamiento alegre (un servidor gastó un par de ellas como zapatillas “para todo”).

Al cambiar a Sayonara, Mizuno modificó la esencia de la zapatilla, dotándolas de mayor respuesta y firmeza pero, a pesar de ser técnica y tecnológicamente mejores, no terminaban de enamorar al respetable así que decidieron volver a reenfocarlas y quedarse con lo mejor de las Precisión y de las Sayonara, dando lugar a lo que tenemos ahora ante nosotros: las Sayonara 4.

Este giro no gustará a todo el mundo pero está claro que la lucha por ser “la mejor del segmento” está encarnizada y que las marcas están echando el resto sobre la mesa si le echamos un vistazo a los nombres de sus rivales: Energy Boost 3, Launch 3, Adizero Boston 6, Breakthru 2, GOrun Ride 5, …

¿Cuáles ganarán? Ni idea, pero la batalla está servida y las Sayonara 4 van a pelear muy duro porque argumentos no le faltan.

Mediasuela

La mediasuela deja claras las intenciones de las Sayonara 4 porque su perfil (26 milímetros en el talón y 16 milímetros en el antepié) son casi más propias de zapatillas de entrenamiento que de mixtas. El drop de 10 milímetros es ligeramente alto para lo que se estila ahora aunque combinado con la firmeza del talón y el poco recorrido de la amortiguación, será muy apreciado por quienes tiendan a sufrir problemas en la cadena posterior (aquiles, gemelos, sóleos, etc.).

El compuesto principal de la mediasuela es el U4ic, derivado de la EVA que es una especie de “hombre orquesta”: hace de todo y todo lo hace bien. Es ligero, el tacto es agradable en el momento del impacto pero no es chicloso ni tiene mucho recorrido y tiene muy buena respuesta. La temperatura le afecta algo más de lo deseable, se nota bastante diferencia entre cuando está frío y cuando está achicharrado.

El tacto de la mediasuela estaría en la parte blanda del segmento de las mixtas pero, valorándolo de manera aislada, podríamos decir que es más bien firme, aunque no es tanto por el U4ic sino por cómo se combina éste con el Wave que, en el caso de las Sayonara 4, como en casi todas las Mizuno neutras es un Parallel Wave. Como os podéis imaginar por el nombre, sus ondas son paralelas pero, si comparáis la interior y la exterior veréis que hay diferencias y aunque la ondulación es la misma, la interior se extiende algo más hacia arriba / abajo y hacia delante llegando a pasar la zona del arco.

Con esto se consigue una gran rigidez en la zona del talón y mediopié para que no torsionen indebidamente y que sólo empiecen a flexar cuando ya se está con el antepié apoyado. En esta zona es donde sale a relucir el pasado Precision y la flexibilidad se marca mucho, gracias en gran parte a las dos grandes ranuras de flexión transversales. Para mi gusto, flexan demasiado brusco, me gusta más cuando simplemente se arquea pero si las han diseñado así, me imagino que será por algo.

La transición de la pisada es buena, con un paso progresivo desde el talón, que es muy estable y firme hasta la puntera, sin notar cambios bruscos en la firmeza y podemos aprovechar esa rigidez del Wave y la curvatura final de la puntera para sacar el pie bastante rápido.

Me gusta mucho la firmeza que se nota en el talón, tanto en el apoyo como en la sujeción del talón que, como en todas las Mizuno es de matrícula de honor. Es increíble cómo son capaces estos japoneses de conseguir que, dejando amplitud en el talón y en el collar sean capaces de hacerte sentir que va perfectamente fijado y que apoya con mucha seguridad, dejando el pie preparado para que salga hacia delante ya centrado.

Lo mejor de todo es que es un control nada intrusivo, que no te fuerza la entrada de la pisada nada en absoluto. Siempre lo he achacado a la forma que tiene el talón, con los bordes muy redondeados y, antiguamente con el SR Touch, que ahora parece que lo hayan eliminado pero gracias a los cortecillos de la parte trasera del Wave, consiguen un apoyo relativamente progresivo.

Suela

La suela también es típica mizunera, en diseño y en comportamiento. Todos reconocemos rápidamente la forma de herradura, el caucho X10 que tan bien aguanta y que en las Sayonara 4 vemos en el talón y en la parte externa del antepié, el Wave asomando en todo el centro (tal vez deban recubrirlo algún día) y unos tacos más bien enfocados al asfalto, de grandes dimensiones y más bien planos.

Rinde muy bien en todas las situaciones, sobre todo en seco y, aunque el taqueado es claramente asfaltero, cuando he corrido con ellas por tierra compacta, parque e incluso zonas con piedrecillas, se han comportado muy bien. Sólo cuando se moja un poco el terreno he notado cierta pérdida de adherencia, aunque nada preocupante, sobre todo si es en tierra.

La durabilidad es buena porque se han cuidado muy mucho de ponerle el X10 donde más se desgasta y, un gran detalle, cubrir el final de la puntera sin saber por qué suelen dejarlo con compuestos blandos en casi todas las zapatillas. Es una zona donde hace falta agarre pero, si no son agresivas, mejor primar la durabilidad al rendimiento. Chapó por Mizuno en este aspecto.

Lo que vemos en color amarillo es blown rubber –goma blanda-, que teóricamente agarra algo más y sufre un poco más el desgaste pero, estando donde está y con el grosor que tiene, tranquilos, tenéis zapatillas para muchos kilómetros. De hecho, si sois de pies ligeros y entrenáis con mixtas, las Sayonara son una gran opción, no sólo por el comportamiento, también por durabilidad.

Upper

El upper es impresionante a nivel de diseño (siempre lo ha sido en las Sayonara) y en esta cuarta versión lo han mejorado haciéndolas más cómodas. Sigue siendo una horma más bien amplia así que se pueden pasar horas con ellas y no van a plantear nunca problemas.

La base del upper es una doble capa en la que la malla interna tiene un agujereado grande y la capa exterior una rejilla finita para evitar entrar piedras pequeñas y otros elementos. La mayor parte de los refuerzos son termosellados con lo que su adaptación al pie es muy grande y no se limita nada el movimiento y, en las zonas clave, no se le han caído los anillos a la hora de poner refuerzos cosidos. Destacar el de la puntera que me pareció una aberración pero que, después de ver cómo funciona, no puedo sino alabarlo porque no molesta nada y protege muy bien (además, seguro que sirve a los que rompen el upper con el dedo gordo).

El collar está bastante acolchado, envuelve bien el tobillo sin agobiarlo y sin necesidad de utilizar el ojal adicional puedes conseguir un ajuste totalmente a tu gusto, marca de la casa. La lengüeta es normalita y puede desplazarse un poco pero si la colocas bien y atas los cordones firmemente no debería darte problemas aunque voto por ponerle dos presillas como en otras Mizuno.

De lo mejor del upper, la transpirabilidad que, como siempre pasa en Mizuno es sublime. Fresquísimas y, en caso de mojarse, secan bastante bien. Puede parecer fácil con un upper tan agujereado pero lo complicado es conseguir transpirabilidad, ajuste, sujeción y durabilidad, todo a la vez y Mizuno sabe cómo hacerlo.

Características

A nivel de talla, totalmente normal, nada de modificar el tallaje USA que tengáis como referencia y, en caso de que necesitéis plantillas personalizadas, a por ellas porque son una gran opción gracias a su amplitud de horma.

No os dejéis guiar por sus 255 gramos (245 gramos comprobados en el 8.5 USA) porque los aprovechan bien y el empaque que tienen no tienen nada que envidiar a algunas zapatillas de entrenamiento.

No son para ponerte a tres pelao por kilómetro pero se rueda con ellas genial en la horquilla de los 3’45’’/km – 4’15’’/km y su mayor baza está a la hora de hacer cambios de ritmo porque, moviéndote en ese rango puedes ir luego en las partes suaves a 5’/km si hace falta sin que te penalice o sin notar cómo te impiden recuperar la musculatura.

El veredicto

No las usaría como zapatillas para la pista por su altura y amplitud de horma pero para quien sí guste de meter cañita fuera del tartán son una gran opción porque te van igual de bien en el asfalto y en la tierra compacta, las dos superficies clásicas para las series medias y largas.

También pueden ir muy bien para opositores porque si tienen cierto nivelillo y no acumulan muchos kilómetros de rodaje, les puede permitir tener un único par de zapatillas para los entrenamientos.

Y, bueno, creo no hace falta decir que las veo perfectas como zapatillas maratonianas y medio maratonianas, sobre todo para los que están en el aprieto de tener que elegir si hacerlo con las de entrenamiento o con las mixtas (alrededor de los 4’/km – 4’15’’/km).

Conclusión

Como veis, las Sayonara 4 son unas mixtas tremendamente versátiles a las que sólo tú les puedes poner el límite porque ellas son capaces de hacerlo prácticamente todo bien. Para los que algún día usamos las Precisión son una especie de déja vu y, para los que no las llegaron a conocer, una de las que merece la pena probar porque es muy posible que acaben enamorados de ellas.

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