Home Material Mizuno Wave Enigma 6: La Prueba
Material - Zapatillas - martes, 01-11-2016

Mizuno Wave Enigma 6: La Prueba

Las Mizuno Wave Enigma 6, al contrario de lo que podría indicar su nombre, no plantean ningún tipo de interrogante o duda acerca de su rendimiento sino que son unas zapatillas tremendamente solventes y que hacen de la fiabilidad su tarjeta de visita. Son unas de las zapatillas neutras más estables y que más peso son capaces de soportar y, desde que incorporan el U4icX en su mediasuela, han tirado por tierra esa falsa creencia de que “las Mizuno son de tacto firme”.

No tienen la fama que se merecen y pasan bastante desapercibidas pero, quien busca unas trabajadoras incansables, unas zapatillas contundentes, duraderas, para rodar kilómetros a ritmos medios y quien las prueba, generalmente queda cautivado por ellas y las adora. Si en Mizuno consiguieran darles un poco más de sex appeal se convertirían en unas de las mejores de su segmento y ganarían mucha notoriedad.

En esta sexta versión podemos diferenciar la mitad de abajo (suela y mediasuela), en la que no ha habido apenas cambios (por no decir que no ha habido) y la mitad de arriba (upper y horma) donde sí que han evolucionado, trabajando el que posiblemente era su punto más débil

En la mediasuela me es complicado destacar el elemento más importante porque creo que la gracia está en cómo trabaja todo en conjunto: U4ic, U4icX y Wave Extendido.

El U4icX es teóricamente el polímero base (lo vemos en blanco y negro) pero, atendiendo a la gran cantidad de U4icX que le han puesto, no sólo en el talón sino también en antepié, anda la cosa bastante pareja. El U4icX es más blandito que el U4ic y, con la cuña que hay en el talón, se mejora mucho el tacto de la amortiguación, sobre todo para los talonadores, que son los que más probablemente utilicen las Enigma 6. Sin embargo, en estas zapatillas no se han limitado a amortiguar esa zona sino que también hay una buena dosis de este compuesto en los metatarsos, lo que las hace tremendamente agradables para largas distancias y al no ser un modelo para ir rápido, no pasa nada por sacrificar un poco de la teórica respuesta que tendrían sin este añadido.

El pie queda en contacto con la zona que es un poco más firme por lo que va siempre bien “acunado” y además tiene el refuerzo de una placa de Wave que se extiende por toda la planta del pie, desde el talón hasta casi la punta de los dedos. Llega hasta el final tanto por el interior como por el exterior, dándole una estabilidad tremenda que podría competir con la de algunas zapatillas con soporte.

El tacto de la amortiguación es curioso porque se percibe mucha amortiguación, aunque no es blanda ni con mucho recorrido y como no flexan mucho, podrían engañar y aparentar más duras de lo que son. Quienes quieren ir sobre nubes no terminan de enamorarse de ellas pero quienes quieran mucha amortiguación no blandurria se enamorarán irremediablemente de las Enigma 6 porque son de las que mejor ofrecen ese tacto.

Son muy altas, 32 milímetros en talón y 20 milímetros en antepié (drop de 12 milímetros) a lo que hay que sumar una plantilla de 4-5 milímetros muy blandita que le da un plus de amortiguación.

Bajo este gran bloque de mediasuela hay una suela puramente asfaltera, pensada por y para rodar por caminos lisos o asimilables. Se les puede sacar por tierra compacta, pero sólo si vais a rodar tranquilos, no penséis en exprimirlas porque el taqueado es muy plano y no clava apenas (en césped mojado no me convencen).

Ese gran contacto y el buen trabajo del caucho utilizado, que es X10 en las zonas de mayor desgaste y blown rubber de dos densidades en antepié os garantizará el agarre y la durabilidad, ambos muy valorados por los corredores tipo de este modelo. Durabilidad, sí, mucha, toda la que queráis incluso con una técnica poco eficiente porque el caucho resiste bien y porque la capa de suela es bien gorda. Obviamente, esto tiene como precio esa limitación del agarre en mojado y también podéis echar en falta algo de adaptabilidad al terreno si hay piedras pero, en este caso, el precio se paga por la gran estabilidad y resistencia a la torsión que tienen, que a cambio os da mucha estabilidad.

El apoyo es tremendo en la zona del talón, da muchísima seguridad, como pasa siempre en Mizuno pero es que en las Enigma 6, el tacto que hay por dentro del talón es una pasada, parece una pista de aterrizaje. En la parte exterior también hay mucho apoyo, pero se ha segmentado para ganar algo de progresividad en el apoyo.

No comprendo por qué se ha dejado vacía la zona centro porque no creo que le hubiera limitado mucho la torsión, no creo que hubieran perdido dinamismo y habría sido aún más estables, casi tanto como para sacarle los colores a las Paradox 2.

En cuanto al antepié, menos mal que le han hecho dos grandes ranuras de flexión porque, si no, con lo dura que es la placa del Wave, serían como una tabla. Aun así, cuesta mucho flexarlas y hay que pesar mucho e ir con mucha fuerza para conseguir hacerlas ceder. Pero, ojo, porque en este caso, esto no sólo no es negativo sino que es una de sus fuertes ya que la estabilidad que ofrecen es altísima y la agradecerán los que tiendan a pronar con el paso de los kilómetros y los que tengan un final de la pisada algo a la virulé (un tobillo algo laxo).

Por cierto, otro motivo para no sacarlas del asfalto es que se pueden quedar clavadas ramitas en la zona de mediasuela que queda expuesta: dos veces que me ha pasado.

En el upper es donde han introducido cambios, no porque fallaran sino porque era claramente mejorable así que se ha evolucionado para conseguir un mejor ajuste, para intentar que sea algo más adaptable, algo más amigable.

Lo han denominado Viscotech y es un upper aparentemente clásico aunque engaña porque es muy transpirable, la tela es muy buena y, aunque tenga tantos refuerzos cosidos, no es tan rígido como parece. Eso sí, no os esperéis un calcetín porque no lo son, están pensadas para aguantar los envites de corredores con buenas pezuñas y que generalmente tienden a ir hacia donde les da la gana.

Como suele hacer Mizuno, la horma es amplia porque saben que son capaces de conseguir un ajuste buenísimo y ceñir el upper al pie sin agobiarlo, simplemente trabajando con las tiras y refuerzos. Es una pasada la sensación de sujeción que se puede llegar a sentir con ellas puestas, destacando sobre todo la zona del empeine y el talón donde collar y contrafuerte son de matrícula de honor (¿alguna Mizuno no destaca en la zona trasera?).

Son mucho más transpirables de lo que parece y también me ha llamado la atención cómo resisten los roces aunque, si te fijas en detalle en los refuerzos, ves por qué es ya que no es piel vuelta sencilla sino que van como plastificados. Han llevado mucho cuidado en dejar libre la zona del juanete pero sin que eso suponga que rompan por ahí y también tienen detalles de calidad como la abertura que hay en la zona central del talón para que transpire o el gran reflectante del contrafuerte.

La verdad es que al upper sólo le falta lo que comentaba del sex appeal y si consiguieran darle un poco más de atractivo, las Enigma 6 lo petarían.

Seguirían siendo unas zapatillas eminentemente rodadoras, para ir a ritmos por encima de 4’15’’/km – 4’30’’/km, para acumular kilómetros, las podrían acercar como mucho a los 300 gramos (ahora diría que andan por los 320 gramos porque en el 8.5 USA pesan 302 gramos), no te van a hacer sentir el suelo que pisas porque vas muy alto y amortiguado, no son ágiles porque te controlan y dan soporte, … pero estate seguro de que jamás te fallarán, ni a sol ni a sombra, van a estar contigo durante muchos kilómetros y, como te gusten, será difícil que encuentres algo similar ahora mismo.

Espero haber aclarado en este artículo los enigmas que te pudieran plantear las Enigma 6 y que te hayan entrado ganas de probarlas porque te aseguro que no te defraudarán y que te sorprenderán porque son unas de las tapadas de la colección de Mizuno.

Más información: CLICA AQUÍ