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Material - Zapatillas - jueves, 13-11-2014

Mizuno Wave Rider 17: la prueba

Si me hubieran cerrado los ojos la primera vez que me las calcé y me hubieran preguntado qué modelo de zapatilla tenía que probar, lo confieso, hubiera fallado. Seguro. Ni en la mano ni en los pies, con los ojos vendados hubiera dicho que las zapatillas protagonistas de esta prueba eran las nuevas Mizuno Wave Rider 17.

Y es que la última versión de esta institución dentro del mundo de zapatillas de correr es bastante más ligera que sus predecesoras. Y así se hace notar tanto en la mano como cuando empiezas a rodar con ellas. El culpable de esto tiene nombre y apellidos. Se trata de su nuevo compuesto en la mediasuela, el U4IC, un material amortiguador que la marca anuncia que posee las mismas propiedades que el conocido AP+, pero que es mucho más ligero, hasta un 30%. La primera vez que Mizuno lo utilizó fue en las Sayonara para después hacerlo en su modelo de máxima amortiguación Enigma 3.

Esta reducción de peso (ahora 250 gramos y 285 en nuestra báscula para una talla 45 EU de hombre) la hacen un 10% más ligeras que la versión anterior (Rider 16, 280 gramos) y hasta un 20% más livianas que las Rider 15 (310 gramos). Este cambio tan sustancial en sólo dos generaciones las convierten en unas zapatillas todavía mejores y más polivalentes de lo que eran. Una zapatilla con la gran dosis de amortiguación que ofrece -más que suficiente para corredores de hasta 80 kilos- y siendo tan livianas se convierte en un modelo que sirve para las tiradas largas y para entrenamientos más rápidos a un gran espectro de corredores. ¿Para quién? Vamos a seguir avanzando.

Antes de salir a correr, sólo con el hecho de calzarnos las zapatillas, uno se da cuenta que Mizuno se ha dejado de artificios. Un simple refuerzo en la puntera y dos bandas en la parte trasera que van a parar al talón son los únicos refuerzos como tal que encontramos. La lengüeta, así como el collarín del tobillo son acolchados, pero lo justo para que sean cómodas sin que penalicen ni un gramos de más en la báscula.

Empezamos a correr

El que les escribe pesa 82 kilos y hace tiradas entre 5’ y 5’30” el kilómetro, rodajes sobre los 4’45” el km y series (entre cortas y largas) alrededor de los 4’15”. Lo que yo le recomendaría a un perfil como el mío es disponer al menos de un par de zapatillas: unas más amortiguadas para las tiradas largas y unas más reactivas para los entrenos más rápidos y series. Pues bien, con las Mizuno Rider 17 esta teoría podría desvanecerse, ya que disponen de suficiente amortiguación para soportar mi peso en las tiradas largas y gracias a sus 250 gramos no penalizan cuando un corredor necesita un modelo más ligero que arrastrar para correr más rápido.

Sacarán el máximo rendimiento aquellos corredores que entren de talón. Curiosamente, Mizuno, al contrario de la tendencia de algunos fabricantes de reducir el drop de las zapatillas, ha aumentado en un milímetro la diferencia de altura entre el talón (31mm) y el antepié (18mm), con lo que ahora es de 13mm. Es la altura de 31mm lo que favorece talonear y en ese momento de la pisada se agradece otro de los cambios que se ha introducido en la suela de las Rider 17. Ésta se ha redondeado, suaviza el impacto inicial con el suelo y hacen más fluida la transición hacia el antepié. Parte de culpa de las buenas sensaciones que recibe el corredor al aterrizar es gracias a una banda de goma en la zona del talón que actúa como antirrebote y además ayuda a propulsarse con mayor rapidez. Además, en la zona de la suela que impacta con el suelo, Mizuno ha provisto un refuerzo de caucho para aumentar la durabilidad de la zapatilla.

Especialmente cómodas empiezan a mostrarse cuando llevas unos kilómetros con ellas. Y no nos referimos a 5 ó 10 km. Las Rider 17 nos han empezado a ofrecer su mejor rendimiento a partir de media docena de entrenamientos. También este modelo de mizuno confía la entresuela a su archiconocida Wave inspirada en las ondas sonoras y las olas de mar. Se trata de una de nuestras soluciones favoritas para aportar estabilidad en todas las fases de la pisada y tanto en la parte interna como externa del pie

Además de la mediasuela, el upper colabora fundamentalmente también en la ligereza del modelo, aunque eso no es novedad ya que en otras versiones Mizuno ya había utilizado un upper liviano. Su tecnología Airmesh utiliza un material ligero y transpirable. Se trata de un tejido suave y con tramas bastante abiertas que ayudan a una óptima ventilación y mejoran la flexibilidad de la zapatilla. Sorprende la falta de elementos que ayuden a la sujeción del pie. Mizuno ha encargado esta labor a su tecnología Dynamotion Fit, que actúa junto a unas tiras termoselladas en el interior para ofrecer suficiente sujeción y ajuste. Aquellos que estén acostumbrados a zapatillas más estructuradas, en un primer momento pueden echar en falta más elementos de contención, pero para un uso rodador por pistas o asfalto, sin exagerados cambios de dirección es más que suficiente.

En definitiva, estas Rider 17 agradará y mucho a los fieles de Mizuno que hayan utilizado las versiones anteriores y a nuevos clientes que quieran confiar en la marca japonesa buscando varios unos en una misma zapatilla. Es un modelo dirigido a aquellos corredores neutros de menos de 80 kilos que estén buscando un modelo polivalente tanto para sus rodajes como para entrenamientos más rápidos. Este modelo es ideal para personas de peso medio y ritmos a partir de  4’15”-4’30” en adelante. Para ir más rápido existen mejores opciones, como las Sayonara 2. Así que, si buscan una zapatilla con una buena dosis de amortiguación pero que no sea tan estructurada ni pesada como algunos modelos de la competencia, las Mizuno Wave Rider 17 pueden ser una acertada elección.

El apunte: la opinión del usuario

A través de las redes sociales, contactamos con César Remartínez @cesar23mg, usuario habitual de Mizuno y concretamente de las Rider. Le pedimos su opinión y esto nos contestó:

“Anteriormente tuve dos pares de Rider15 y ahora ya voy por el segundo par de las 17. Nada más ponértelas ya sientes que son muy cómodas. La zapatilla te recoge bien la parte media y trasera del pie y queda holgada en la parte delantera. Nada más empezar a correr con ellas enseguida notas una buena amortiguación, pero no excesiva. Enseguida reaccionan, no te hundes y permite salir rápido, con lo que sirven tanto para ritmos lentos de carrera como para los más vivos. Puedes tener todo lo necesario en la misma zapatilla. Con las Rider 15 tuve la oportunidad de correr dos maratones. Con la versión 17 aún no se ha dado la circunstancia pero si ya tuve buenas experiencias estoy seguro que con esta versión todavía será mejor. Me cuesta tanto encontrar puntos negativos a las Mizuno Rider 17 que después de más de 1000 km ( hasta los 800 funcionaron como el primer día) me compré otras.

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