Y tú, ¿qué sientes al correr?

Opinión
Y tú, ¿qué sientes al correr?-60883

Y tú, ¿qué sientes al correr?

Más sobre: 

Por el Jueves, 04-06-2015 en

Paso a paso. Zancada a zancada. Una respiración suave al principio. Muchas sensaciones y estados diferentes: esfuerzo, honestidad, amistad, humildad, constancia, compañerismo, agotamiento, alegría, euforia, ilusión, dolor... sensaciones opuestas en ocasiones sí, pero una locura maravillosa. Horas quitadas al sueño. Corriendo dejo que el tiempo despierte mis sensaciones. Correr es la respuesta. Correr es salud; es ver que soy capaz de conseguir mis metas, retos u objetivos. Corriendo aclaro mis ideas, mis problemas, mis dudas...es pasar tiempo de calidad conmigo mismo. No importa el ritmo ni la distancia. Kilómetros por delante, y mis problemas detrás. Corriendo disfruto, respiro, sueño, entreno, sufro, río ... vivo. Correr me hace feliz y eso amigos, es lo que me importa.

Nunca estaré lo suficientemente agradecido a este deporte por todo lo que me ha dado; creo que no se lo podré devolver nunca. Conocer a gente maravillosa, descubrir lugares corriendo, la sensación de evasión, de tranquilidad, de poder estar con uno mismo, de pensar en tus cosas, de superarte a ti mismo, de por un instante sentirte cómo el único habitante de la tierra que está en ese lugar… disfrutando, porque lo que tengo claro es que corro para divertirme y el día que deje de hacerlo, esta historia se habrá acabado.

Si pongo en una balanza lo positivo y lo negativo de este deporte, gana lo positivo sin ninguna duda; incluso las épocas que he pasado lesionado, siempre intento sacar algo positivo: ver en qué me había equivocado, si mis entrenamientos eran los correctos, si mi pisada se correspondía con el calzado que llevaba, si los kilómetros acumulado era suficiente para afrontar una carrera… lo que está claro es que en este deporte cabría utilizar la expresión: “Más sabe el diablo por viejo que por diablo”; a medida que vas acumulando entrenamientos, carreras… vas comprobando lo que a tú cuerpo le va mejor y lo que le perjudica. Es de los aspectos más positivos de correr: tú eres tu rival, tu consejero, solo tú sabes qué es lo mejor para ti. Porque una cosa está clara, todos hemos empezado de cero y hemos pagado los errores del debutante; sin ellos, no seríamos los mismos corredores; hay que ir pasando fases y una de ellas es la de aprender de los errores que cometemos al principio. Creemos que lo sabemos todo desde el primer día y por suerte, no es así. Ir descubriéndolo es parte del encanto de este deporte: llegar a dar con la tecla definitiva y aun así, en mi caso, no he conseguido dar con ella y en el fondo, me alegro.

Quiero seguir averiguando cosas y seguir cometiendo errores para conocerme mejor a mí mismo, para mantener ese gusanillo de ilusión que me entra cada vez que me pongo mis zapatillas de correr; quiero que ese entreno o esa carrera que vaya a hacer, me sorprenda, que me haga aprender algo, que me haga disfrutar. No quiero que se convierta en una rutina.

Todos tenemos un reto, un objetivo, un sueño. Para empezar un gran proyecto hace falta valentía. Para terminarlo, esfuerzo y constancia. Nadie regala nada. Corro tras mis sueños.

Podría hablar sin parar de correr pero prefiero parar de hablar y seguir corriendo. Tú eliges cuándo, cuánto, dónde, cómo, con quién, para quién… ¿necesitas algo más para salir a correr?

Sigamos corriendo para divertirnos. Y tú, ¿qué sientes al correr?

Relacionados: