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Accesorios - Material - martes, 03-05-2016

Polvos desodorantes Saltratos: la prueba

Cada vez son más los corredores que son conscientes del correcto cuidado que han de tener nuestros pies. Son la parte del cuerpo que mantiene el contacto con la superficie y también sufren los miles de impactos que se producen cuando corremos. Los pies transpiran, se ensucian, se mojan… y en algunas ocasiones transpiran demasiado y podemos sufrir de mal olor.

La causa principal del olor de pies es el sudor ecrino, que contiene un 99 % de agua y un 1% de sustancias como cloro, sodio, potasio, urea, amoníaco, ácido láctico e incluso proteínas, razón por la cual las bacterias se depositan en él.

Especialmente los pies son una de las zonas del cuerpo más propensas a generar sudor, ya que en ellos hay una mayor concentración de glándulas sudoríparas -3 veces más que en la espalda, por ejemplo- y encima se produce un ambiente propenso para el crecimiento de las bacterias como es la humedad, poca ventilación y rincones íntimos entre los dedos.

Los pies sudan con la finalidad de:

–         Eliminar las sustancias de deshecho en las toxinas.

–         Mantener el pH de la superficie corporal, por no acidificar la piel y llegar a quemarla.

–         Favorecer la termorregulación, que con unos pies frescos no hace falta poner en marcha este mecanismo.

–         Hidratar, capacidad de mantener la hidratación, reservar sus propiedades biomecánicas, elásticas y de resistencia.

Para prevenir o eliminar el olor de pies tenemos 3 metodologías básicas:

En primer lugar, la higiene. Hay que eliminar el sudor de la piel para evitar que actúen las bacterias. Esta acción se debe llevar a cabo a diario para optimizar al máximo su efectividad.

En segundo lugar, la desodoración, evitando o enmascarando la degradación del sudor. Se trata de torpedear el crecimiento de los microorganismos que se alimentan del sudor con algunos productos desodorantes destinados a ellos como absorbentes o enmascarantes.

En tercer lugar, la antitranspiración, es decir, evitando directamente que se produzca el sudor mediante sales de aluminio, sulfato de zinc, sulfato de cobre o ácido bórico que bloquean la producción de sudor, neutralizando la acción de las bacterias.

La solución más práctica para evitar el olor de pies son los polvos desodorantes. En este sentido, probamos los polvos desodorantes de Saltratos, que están compuestos de polvos de Talco junto con carbonatos y bicarbonatos, utilizados tradicionalmente como absorbentes de malos olores. Además de sustancias absorbentes, se añaden activos desodorantes y/o antitranspirantes bacteriostáticos como el Triclosán, y otros de origen natural como el Tomillo (como en el caso de Saltratos Polvos Desodorantes), eucalipto o el aceite de árbol de té.

Como corredores, hemos probado el producto aplicándolo tanto en las zapatillas de running como en las plantillas y se nota la diferencia respecto al talco tradicional, ya que su efecto de pies secos se prolonga durante todo el día dejando en ellos una agradable sensación de bienestar todo y haber hecho un rodaje de entrenamiento.

Características del producto:

Polvos de aplicación diaria en pies y calzado. Eliminan y previenen de manera eficaz el mal olor. Absorben el sudor de la piel y la mantienen seca.

Contienen extracto de Tomillo.

·         Ingredientes: Talc. Zinc Oxide. Cellulose Gum. Silica. Juglansregia Folia. Thymus vulgaris Folia. Menthyl Lactate. o-Phenylphenol. Phenoxyethanol. Methylparaben. Ethylparaben. Propylparaben. Butylparaben. Citral. Geraniol. Linalool. Citronellol. Limonene. Parfum.

·         Aplicación: Espolvorear dentro del calzado, ya sea antes de su utilización o el día anterior. Puede usarse también en el calzado de los niños pequeños, para combatir el mal olor. Para absorber el exceso de sudor, puede aplicarse directamente en los pies, especialmente entre los dedos y en las plantas.