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Maratón by Asics - miércoles, 14-04-2021

Psicología deportiva: Retos y estrategias de afrontamiento

Retos y estrategias de afrontamiento

Podríamos considerar el camino hacia la maratón como un entrenamiento en resiliencia. Un corredor@ debe estar “listo” para los diferentes retos que aparecerán durante la preparación y la prueba misma. Por este motivo, nuestra capacidad para afrontar situaciones adversas tendrá un impacto en nuestro carácter, fortaleciéndose. Como hemos visto, la adherencia nos ayudará a beneficiarnos de los entrenamientos físicos, así como a consolidar otros aspectos importantes como son la nutrición, la prevención de lesiones y los aspectos psicológicos, por supuesto.

Sin duda, son muchos los beneficios que nos aporta correr, pero seamos realistas, preparar una maratón es un objetivo ambicioso, por lo que inherentemente tendremos que enfrentarnos a diferentes obstáculos que tendrán un impacto en nuestra autoconfianza.

A continuación, analizamos algunos de estos “impedimentos” y te proporcionamos algunas estrategias de afrontamiento.

Expectativas centradas en los resultados y el futuro

A diferencia de los objetivos que nos centran en el presente, éstas se relacionan con el miedo al fracaso, pudiendo desembocar en frustración, tensión y decepción en caso de no cumplirse.

Si es tu caso, te animamos a reformular tus expectativas de éxito y adaptarlas a tu realidad. Enfocarte en tus circunstancias personales y posicionarte en un “veamos qué sucede” puede llevarte a experimentar emociones agradables.

Presión social

El deporte, sobre todo el de competición, tiende a ser una exhibición hacia el entorno. Nos importa lo que nuestros semejantes y referentes opinen de nosotr@s. Volcamos en el rendimiento nuestra valía personal, cuando en realidad, son independientes.

Tu ejecución no mide tu valor como persona. Reafírmate en tus capacidades. Reconoce los pequeños logros y valora tu evolución. Puedes incluir pequeñas recompensas más o menos simbólicas como premio.

Perfeccionismo

Pero si el perfeccionismo, nos lleva a hacer las cosas bien, ¿no?  El problema es la rigidez de la creencia con que lo sostenemos.

Esta cara negativa, acaba desprestigiando todo el esfuerzo realizado, ya que las personas con este perfil siempre piensan que podrían haber hecho “más o mejor”. Dirigen sus objetivos para evitar el fracaso, motivación muy diferente a la búsqueda de mejoras, y que se convierte en un lastre, traduciéndose en rabia cuando no conseguimos lo que esperábamos, desgaste y en un intento de proteger nuestra autoestima, en culpas hacia lo externo o evasivas para no enfrentarnos.

Nadie te está obligando a hacer nada, así que vívelo como una elección y reflexiona sobre el significado personal.

Ansiedad/estrés

En el lenguaje cotidiano empleamos la palabra “estrés” para referirnos a una tensión física y/o psíquica que puede llegar a desbordarnos. Aunque solemos atribuirle una valencia negativa, se trata de una respuesta universal y adaptativa cuya función es la de mantenernos alerta y movilizarnos. Ahora bien, cuando sobrepasa cierta intensidad, duración o si no somos capaces de gestionarlo, nos conduce a ese estado de activación y desazón que conocemos como ansiedad.

Un elemento esencial para poder actuar es entender lo que nos sucede a nivel externo e interno ya que esto facilitará que nos percibamos con los recursos necesarios para afrontar la situación. Este “estrés positivo o eustresspuede ser beneficioso a nivel de rendimiento deportivo al permitirnos implicarnos más con la preparación, autocuidado y, por tanto, ser más eficientes.

A medida que se acerca la fecha de la maratón es completamente normal experimentar cierto nivel de estrés. Algunas técnicas para manejarlo como la relajación, imaginería mental o el entrenamiento autógeno pueden ser de ayuda, aunque se recomienda la supervisión por parte de un profesional cualificado para que tengan éxito.

“Excusas” para no entrenar

“No tengo tiempo”, “llueve”, “estoy cansad@”, “no tengo ganas” … son algunos de los pretextos más habituales para saltarnos algún entrenamiento. La mayoría de las veces son fruto del miedo, pero también pueden deberse a otras causas, y es que cuando no están saliendo las cosas como esperábamos o nos sobrepasa el constante tener que dar la talla, llega la frustración.

Analizar nuestras “excusas” resulta fundamental para buscar soluciones. No hacerlo, puede afectar a nuestra motivación e incrementar las probabilidades de abandono.

Sobre entrenamiento

El “entrenamiento óptimo” depende de cada persona. Un exceso de volumen, tiempo e intensidad puede, en ocasiones, ser perjudicial para nuestro rendimiento deportivo y salud en general. Si no permitimos un espacio de recuperación entre sesiones y/o nuestros hábitos de alimentación y descanso son insuficientes, nuestro organismo no será capaz de asimilar ni producir las adaptaciones necesarias que aseguren una correcta restauración y nos permitan, por tanto, seguir añadiendo carga.

Por este motivo la planificación debe ser individualizada, realista y seguir una pauta lógica donde se contemplen períodos de descanso y recuperación. Contar con un entrenad@r que programe y supervise nuestros entrenamientos puede ser de gran ayuda.

Como puedes ver, prepararnos física y mentalmente para los diferentes retos que supone una maratón no es tarea fácil y sin embargo nos “engancha”. Está claro que el balance “costes-beneficios” se inclina hacia estos últimos.

El trayecto a la Maratón implica organización para manejarnos en los entrenamientos, compaginarlo con nuestro día a día y superar distintos obstáculos, pero sobre todo para recopilar buenos momentos y anécdotas que llenan nuestra experiencia y darán lugar a grandes recuerdos.

Artículo escrito por Andrea Martínez Monteiro en colaboración con Raquel del Águila Bravo.