El mal hábito de comparar

Psicología
El mal hábito de comparar-73127
Puede crear infelicidad y frustración

El mal hábito de comparar

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Por el Martes, 06-10-2015 en

Siempre he dicho que uno de los beneficios del running es su vertiente socializadora. Aunque el running es un deporte individual –estás tu solo ante el peligro- puedes practicarlo en grupo, ya sea en familia, con amigos o incluso con gente a la que solo te une esta pasión.

Somos seres sociales. Y un gran indicador para calibrar la salud mental de las personas es medir la robustez de su red social. El running te ofrece la posibilidad de ser un poco más social si quieres. ¡Aprovéchalo! 

Pero hoy no vengo a hablaros de las virtudes de la sociabilidad, sino de alguno de los peligros que conlleva. Nuestro cerebro está diseñado para comparar. Es una manera efectiva de dar orden y sentido a las cosas. En muchos casos es adaptativo. Pero por otro lado, COMPARAR ES UN VIVERO DE INFELICIDAD Y FRUSTRACIÓN.

Te inicias en un grupo nuevo de entrenamiento. No conoces a la gente. No sabes qué esperar. Realizas tus carreras e inevitablemente te comparas con tus compañeros. ¡Y te clasificas en mejor o peor! Y eso ya desde el primer día.

Sales a correr un 10.000. Hace cuatro años lo hiciste en menos de 40 minutos. Este año en 45… No dejas de pensar en lo malo que eres, con lo que habías sido…

Y podría, así, extenderme hasta el infinito de los ejemplos donde nos comparamos de manera cruel, ya sea con los demás o con nosotros mismos.

Me diréis que es inevitable, que es de ser humano hacerlo y que no lo podéis evitar. Y yo os digo… ¿os sirve de algo compararos en los casos arriba descritos? ¿Entonces por qué lo hacéis? Pensad, reflexionad sobre “esa costumbre” que tenéis y que no hace más que generaros frustración. Si no os sirve, podéis cambiarla. ¿Por qué? Porque la ciencia está de vuestra parte. El cerebro es plástico, o lo que es lo mismo, puede crear conexiones neuronales nuevas y eliminar las viejas mediante el desuso. ¡Se acabó el decir soy así!

Os invito desde aquí a que cuando corráis no os comparéis, ni con los demás ni con vosotros mismos. Tan solo centraros en correr, sin importaros nada más. Veréis cuantos fantasmas desaparecen.

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