Florence Kiplagat y Moses Mosop, la pareja más resistente

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El récord de Kipsang en Berlín eclipsó la victoria de Kiplagat en féminas

Florence Kiplagat y Moses Mosop, la pareja más resistente

Kiplagat y Mosop forman la pareja de maratonianos más rápidos del mundo. Es frecuente entre las kenianas emparejarse con su entrenador u otros atletas.

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Por el Miércoles, 09-10-2013 en

El matrimonio Green va a celebrar su 23 aniversario de boda corriendo el próximo maratón de Londres. Ha recaudado cerca de cuatro mil libras entre sus hijos, familiares y amigos, que donarán a un hospital infantil del norte de la capital británica. Son una más entre las numerosas parejas que disfrutan de una afición en común. En determinadas circunstancias, compartir la pasión por el running llega a ser vital.

Lo es para la carrera atlética de la keniana Florence Kiplagat, cuya segunda victoria en mujeres en el maratón de Berlín quedó casi eclipsada por el fantástico récord mundial de Wilson Kipsang. La pupila del legendario entrenador italiano Renato Cánova está unida a  Moses Mosop,  plusmarquista mundial en pista y poseedor de un registro memorable en el maratón de Boston de 2011, 2:03.06 (no homologable como récord del mundo por que el circuito incumplía las normas para ello).  Juntos forman, con toda probabilidad, la pareja de maratonianos más rápidos y resistentes de la historia.

Entre las campeonas  kenianas es bastante frecuente emparejarse con corredores en activo, o con su entrenador, o las tres cosas a la vez: marido, atleta y entrenador.  Esta manera de organizarse parece ser una garantía de éxito para el running femenino del este africano. En el caso de Florence Kiplagat, en su familia de origen keiyo siempre ha habido corredores. Su tío William Kiplagat logró en el maratón de Amsterdam en 1999 correr por debajo de 2:07. Sin duda, el ambiente deportivo favorable se contagia y sirve de ayuda para que la desproporción entre hombres y mujeres practicantes en Africa disminuya.

El corredor popular no existe en el este africano. Se corre por necesidad y las oportunidades no son las mismas dependiendo del género. Las mujeres que quieren dedicarse profesionalmente a correr necesitan libre disposición en un entorno no siempre favorable. “Un hombre comprensivo”, reclamaba Vivian Cheruiyot en una entrevista,  “al que no le importe que ganes más dinero que él ni que salgas a correr en shorts”. O eso, o rebelarse.

Florence Kiplagat  ha tenido suerte al recibir el apoyo familiar, lo que quizás no tuvo Hellen Chepengeno, la primera keniana en ganar el título Mundial de Cross largo, en 1994. Chepengeno tenía entonces un hijo de cuatro años y estaba soltera, una rareza en Kenya. Fue discriminada y apartada varias veces del equipo nacional por denunciar el machismo y la corrupción federativas. La leyenda dice que  se sacó su billete para poder participar en el primer Mundial de Cross, que se celebraba en Budapest en 1994. Ganó explotando de rabia.  

Florence Kiplagat sucedió a Chepengeno en lo alto del podio 16 años después, al ser la segunda keniana en ganar un  Mundial de Cross, en 2009. En 2010 se colgó el oro en el Mundial de Medio Maratón, y en 2011 ganaba el maratón de Berlín con 2:19.44, novena marca de siempre en ese momento. Tenía 24 años. Con 21, había interrumpido su carrera atlética para gestar a su hija Aisha.

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