Los arcos del Rift Valley

Reportajes
Los arcos del Rift Valley-142007
Los eslóganes que cada “county” de Kenia escoge para ser la sede de los corredores

Los arcos del Rift Valley

Eldoret, Iten, Kapsabet, Kaptagat. Las cuatro ciudades de Kenia que luchan por tener el reconocimiento como la cuna del atletismo de fondo

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Por el Miércoles, 21-11-2018 en

De todos es sabido que Kenia es la cuna o la meca del atletismo de fondo mundial. Más concretamente, la provincia del Valle del Rift. Pero acercando la lupa un poco más… todos quieren el reconocimiento de ese prestigio y, a poder ser, parte del pastel que lleva asociado.

Hace años, la ciudad de Eldoret recibía al visitante con un muro de varias decenas de metros de largo llamado “El muro de los campeones”. En él había retratos de los atletas kenianos que habían ganado el maratón de Londres, con sus respectivos tiempos y años de victorias. Supongo que un día el muro se quedó pequeño y éste fue su final. Pero nació la pelea por quién debía agenciarse a los campeones y beneficiarse de ello.

El pueblo de Iten, capital del “county” de Elgeyo-Marakwet, tiene un arco a su entrada que da la bienvenida a la casa de los campeones (Home of Champions). Nadie duda de su importancia a la hora de reunir a la élite nacional e internacional del atletismo pero, ¿es el único caso? Lo cierto es que no.

Aunque Kenia consigue gran parte del turismo gracias a sus parques nacionales, los ingresos procedentes del deporte no son despreciables y hay que posicionarse. Por esta razón, el “county” de Nandi, con su capital Kapsabet, levantó un arco de bienvenida a la cuna de los campeones (Source of Champions). Ahora ya está servida la batalla: ¿dónde quieres entrenar, en el lugar donde nacen los campeones o donde viven?

Eldoret, por su parte, se llama a sí mima la ciudad de los campeones (City of champions) dando a entender que su baza más importante es el tamaño de la ciudad. Quien no tiene eslogan por ahora es la localidad de Kaptagat, aunque no parece importarle mucho porque su saber hacer es la discreción a la hora de conseguir resultados: poco ruido pero muchas nueces.