Sólo quedan unas horas... Maratón de Nueva York: ¡Vamos a por ella!

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La crónica de cuatro amigos, cuatro corredores populares, en La Meca de los 42k.

Sólo quedan unas horas... Maratón de Nueva York: ¡Vamos a por ella!

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Por el Domingo, 03-11-2013 en

Parece mentira, pero ya sólo falta un día. Hoy es una jornada  de nervios y nostalgia. Después de meses de espera, preparación e ilusión, estamos a las puertas del gran día, y eso nos pone algo melancólicos, porque en el fondo, este Maratón lo empezamos a correr a mediados de enero el día que surgió la idea, y si todo va bien, mañana 'simplemente' recorreremos los últimos 42k, cerrando una aventura de 10 meses.

Nos despertamos con discrepancias sobre si ir a realizar otro trote por Central Park o no. Hay dos corrientes de opinión, los que quieren trotar para mantener activadas las piernas y los que no, porque desean reservar ya todas las fuerzas para el domingo, además de evitar cualquier riego de lesión. Terminamos pactando una fórmula intemedia que satisface a todos: paseo andando + 10 minutos de trote +  estiramientos. ¿La fórmula del éxito?

En el parque, el ambiente hoy ya es prácticamente de gala, con motivo de las carreras de 5k que se organizan el día antes de la Maratón. Concretamente presenciamos la llegada de los 5k femeninos que la ganadora completa por debajo de los 15min.

Nos volvemos al hotel satisfechos de haber realizado este breve último entreno, que nos ha servido para estirar las piernas, liberar algo de presión y asegurarnos que las molestias que algunos arrastramos y que inevitablemente nos van a acompañar el día de la carrera, siguen pareciendo llevaderas.

Por la tarde queremos descansar, así que decidimos aprovechar el resto de la mañana para hacer algo de turismo. Visitamos la zona cero, que vuelve a lucir un aspecto imponente, a pesar de no estar concluido todo el proyecto de reconstrucción, y de ahí nos vamos a Times Square donde después de una sesión de fotos, aprovecharemos para hincharnos de pasta una vez más.

La tarde la pasamos descansando en el hotel. Comentamos por enésima vez los detalles de la carrera, y eso no nos ayuda precisamente a calmar unos nervios que van 'in crecendo', pero es parte del ritual, ¡y nos encanta! Por si no fuera suficiente, mañana hay cambio de hora, y con los nervios más la  empanada entre la hora española, americana y el retraso de horario, no nos salen los números, así que optamos por pedir una 'wake-up call' en recepción 'just in case'.

Ya solamente queda una cosa, dejarlo todo perfectamente preparado para mañana. Lo preparamos, lo revisamos, lo re-revisamos y todavía le echamos un último vistazo volviendo de cenar, no vaya a ser que alguna prenda hubiese decidido jugar al escondite.

Por cierto, para variar cenamos pasta ¡que no sea por hidratos! Cumplimos también con una tradición que personalmente recomiendo, una copa de vino (sobretodo solamente una) antes de cualquier carrera.

Ahora si, todo a punto. Mañana es el día. ¡Suerte amigos!

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