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Club Running - miércoles, 07-02-2018

¿Trabajas siempre de pie?

Seguro que has escuchado varias veces que trabajar sentado todo el día es muy malo. Quizá, incluso, has visto alguna oficina “reformada” para evitar las sillas a toda costa y que sus empleados estén siempre de pie. Si alguien ha llegado a este extremo es posible que haya salido del fuego para caer en las brasas. Un reciente estudio de la American Journal of Epidemiology (The Relationship Between Occupational Standing and Sitting and Incident Heart Disease Over a 12-Year Period in Ontario, Canada) ha descubierto que los trabajadores que están principalmente de pie tienen casi el doble de probabilidades de desarrollar enfermedades cardiovasculares que los que están sentados.

Durante la bipedestación prolongada, la dificultad para el retorno venoso se hace palpable y a largo plazo es frecuente encontrar venas varicosas y otros problemas relacionados con la circulación sanguínea. Es esta posiblemente la razón por la que permanecer de pie durante tu jornada laboral puede ser más malo para el corazón que permanecer sentado. Pero no alarmes; no es la primera vez que se descubre que los extremos son malos.

Lo ideal, para gozar de buena salud, es una situación más o menos intermedia. Es decir, si tu trabajo es principalmente en sedestación, acuérdate de levantarte de vez en cuando. Si, por el contrario, tu trabajo es básicamente permaneciendo de pie, no te olvides de sentarte de vez en cuando (y al cuerno con los que te miren mal por hacerlo; ¡¡debería ser obligatorio!!). Y no te olvides de caminar, porque la combinación de estar sentado, de pie y caminando durante tu jornada laboral parece ser la combinación perfecta, aunque por desgracia esto se cumplió sólo en el caso de los hombres para dicho estudio. Entre las mujeres, las que trabajaban en puestos que requerían estar de pie, sentadas y caminando no consiguieron valores favorables contra las enfermedades cardiovasculares, algo que los investigadores relacionan quizá con el estrés añadido de esos trabajos (enfermeras, profesoras, cajeras…).

Por lo tanto, no seas muy rígido con los que promulgan que eso o lo otro es malo; quédate en el término medio y evita el estrés. Tu corazón te lo agradecerá.