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Un periodista se dopa y no da positivo

El pasaporte biológico es la última herramienta en el combate global contra el dopaje. Desde 2012, cerca de 50 atletas han sido inhabilitados por irregularidades en él.  Sin embargo, ¿pueden los deportistas 'limpios' tener la certeza de que el pasaporte funciona y que sus rivales compiten con las mismas armas?

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Mark Daly, periodista de la BBC, pone en entredicho el pasaporte biológico después de realizar un expermiento en primera persona: se dopó él mismo con EPO y no fue 'cazado' tal y como explica en el artículo original (para leerlo clica aquí).

¿Cómo funciona el pasaporte?

Primero de todo hay que aclarar que las sustancias que estimulan la sangre como la EPO sólo se detectan en la orina o la sangre durante un corto margen de tiempo. La idea del pasaporte fue pasar de buscar la droga en sí a intentar detectar sus efectos. El pasaporte requiere una serie de muestras del deportista, al menos cuatro. Estas se utilizan para establecer valores de sangre normales o base, que se colocan en un gráfico. Una vez que se establecen los niveles normales de la sangre, se fijan límites naturales por arriba y por debajo.

Carsten Lundby, uno de los líderes mundiales en el estudio del efecto que sustancias como la EPO tienen en el cuerpo, ayudó a Daly en este experimento. “La EPO aumenta la cantidad de glóbulos rojos en la sangre y estos son los que llevan oxígeno a tus músculos. A mayor oxígeno, más potencia, más velocidad; está bastante claro, en realidad", le dijo Lundby al periodista. "El pasaporte biológico de un atleta puede indicar cualquier tipo de dopaje en la sangre. Mostrará si hay variaciones anormales en los valores de sangre y si algo sospechoso está sucediendo", aclara Lundby, quien pone en duda la eficacia del pasaporte y también su sensibilidad a las dosis pequeñas. En su opinión, el beneficio de las pequeñas dosis para el rendimiento deportivo será menor, pero también lo es el riesgo de que encienda las alarmas.

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Así fue el experimento

Mark Daly es un buen 'conejillo de indias'.  Un deportista popular que ha participado en decenas de carreras ciclistas, atléticas, de natación e incluso triatlones (dos de distancia ironman). Sin embargo, decidió no competir durante el perido en el que estaba haciendo 'trampas'.

Se entrenó duramente durante cuatro meses previos al experimento, incluso se puso a las órdenes de un técnico contrastado. Y continuó entrenándose durante todo el experimento, manteniendo el mismo nivel de esfuerzo, sobre todo centrándose en el ciclismo. Y los efectos fueron evidentes. Era capaz de mantener el ritmo de grupos que anteriormente sólo veía desaparecer en la distancia.

El experimento duró 14 semanas y tuvo tres fases. Le sacaban sangre una vez a la semana para ser analizada en un laboratorio y un médico monitorizaba su salud en todo momento:

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•       Punto de partida – semanas 1-3: establecer cuáles son mis valores de sangre "normales". Test de desempeño al final de la semana 3

•       Carga – semanas 4-10: someterme a un programa de entre 2-3 inyecciones con una dosis pequeña de EPO a la semana. Cada inyección sería supervisada. Test de desempeño al final de la semana 10

•       Fase de eliminación – semanas 11-14: fase esencial del experimento, cuando debo dejar de tomar EPO y el pasaporte tiene que ser más eficaz.

¿Cómo consiguió EPO?

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La EPO sólo está disponible en Reino Unido con receta médica pero es posible comprarla en internet. Por ello Daly eligió una página de internet al azar y pidió 10 ampollas de EPO. Tres samanas después de hacer una transferencia de 300 libras llegó un paquete procedente de China. Después de enviarlo a un laboratorio para que confirmaran que era EPO, estaba listo para empezar.

En un par de semanas empezó a notar una diferencia, en especial en las tiradas más largas. Tenía mucha más potencia al final de lo habitual. Para la octava semana los cambios eran evidentes. Subía cuestas pronunciadas después de cuatro horas rodando como si no estuvieran ahí. Entrenaba a un nivel que nunca antes había alcanzado.

Para la semana 10, fue al laboratorio para hacer un test VO2. Superó ampliamente su marca anterior  con una puntuación de 63, un aumento del 7% en siete semanas. Si se tiene en cuenta que incluso medio punto porcentual puede marcar la diferencia en el deporte de élite, es un salto tremendo.

Inocente, inocente

Daly envió 14 muestras tomadas a lo largo de 14 semanas a un contacto confidencial de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) con acceso al software del pasaporte: ¡Pasó la prueba!  Increíble pero cierto. Pese a tomar EPO durante siete semanas, viendo continuas subidas en sus valores de hemoglobina y hematocrito, y obteniendo un claro beneficio en rendimiento deportivo, estaba limpio.

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El profesor Lundby, que le ayudó a interpretar los datos, dijo que podía ver "rastros" de lo que había hecho pero "no de una magnitud suficiente para obtener un resultado analítico adverso" en el pasaporte. En definitiva, no había pruebas de que se hubiera inyectado EPO. Y la conclusión es que el pasaporte no es lo suficientemente sensible para identificar un programa cuidadoso de dosis pequeñas.

Para terminar, el avispado periodista se entrevistó con el jefe ejecutivo de la AMA, David Howman, para mostrarle los resultados del experimento. "No es una panacea. Es otra herramienta más, por decirlo de alguna manera, y no sólo se emplea para encontrar a alguien que viole las normas sino también para decir: ‘Este tipo tiene un perfil algo torcido. Vaya y hágale más tests’", admitió Howman.

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