ASICS Metaride - La prueba

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Probamos las revolucionarias zapatillas de larga distancia de la marca japonesa

ASICS Metaride - La prueba

La suela curvada Guidesole ubica el centro de gravedad hacia el antepié, ayudándonos así con el balanceo en cada pisada y reduciendo la fatiga muscular durante el impacto de la pisada.

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Por el Martes, 23-04-2019 en

Vamos a empezar esta review con un spoiler: quien quiera leer en este artículo una comparativa con otro modelo del mercado cuyo éxito está fuera de toda duda y que tiene el mismo precio que las nuevas ASICS Metaride, 250 euros, mejor que deje de leer en este punto porque… ¿Sería correcto comparar un Tesla con un Ferrari, aunque cuesten lo mismo? Pues no tendría mucho sentido, ya que están diseñados para ofrecer prestaciones y cumplir objetivos muy diferentes. Así que lo mismo ocurre en este caso. Nada tienen que ver las ASICS Metaride con las Vaporfly de Nike, aunque el precio del mercado sea igual. Solo coinciden en los euros que hay que desembolsar por ambas.

Dicho esto, vamos a analizar la nueva joya de la marca japonesa, que ve la luz después de dos años de investigación en el Instituto de Ciencias y deportes de ASICS en Kobe, Japón, con más de 100 personas involucradas en el proyecto. Las Metaride sustituyen a las Metarun. Ambas fueron pensadas sin escatimar gastos y empleando las máximas tecnologías con el objetivo de mejorar la eficiencia de carrera en las largas distancias. Una especie de prototipos de las que después se aprovecha el resto de gama de la marca adquiriendo alguna de las soluciones empleadas en estos modelos Top. Un poco al estilo de los Fórmula 1 de los que después se utilizan algunas soluciones para los modelos de calle.

¿Y por qué se repite lo de Meta en el nombre? Pues por la etimología de esta palabra griega, que coincide con el objetivo de ASICS en ambos modelos: ir más allá.  Aunque hay que reconocer que el salto que ha dado ASICS con las Metaride ha sido incluso más importante que el que ocurrió con las Metarun, que no dejaban de ser una especie de Nimbus supervitaminadas. En este caso, se ha modificado por completo la geometría de la mediosuela con el objetivo de minimizar la pérdida de energía que se produce en el tobillo. Inspiradas en una bicicleta y la expresión japonesa de Koron-Koron (el sonido que hace algo cuando se inclina y continúa girando por sí solo), el resultado, después de trabajar en siete morfologías de suela diferente, es una característica suela curvada, llamada Guidesole, que obliga a desplazar el cuerpo sí o sí hacia adelante para ahorrar esfuerzo en la zancada.

Esta silueta es muy marcada y llama la atención poderosamente, tanto en las primeras fotos que vimos como en el primer momento que las podemos tocar nada más abrir la caja. Pero es que, además, cuando nos las calzamos, ya en parado percibimos esta sensación de efecto llamado Rocker: estar inclinados hacia adelante. Si empezamos a correr con ellas, es como si el talón de la suela no existiera y pisamos de metatarso aunque nuestra tendencia sea taloneadora. Se trata de una sensación extraña que se repite en los primeros kilómetros. Un primer impacto negativo que, por suerte, se va modificando a medida que sumamos kilómetros con ellas.

Las Metaride respiran calidad por todos sus poros. Los materiales empleados son premium y ello se nota. En el upper encontramos una malla de punto circular elástica y de diferentes densidades que nos ofrece más ajuste o flexibilidad por zonas según lo necesitemos. Además, la transpirabilidad es top. Nuestro pie se introduce en la zapatilla en un collarín ancho y muy bien acolchado, con una lengüeta corta y mullida. El pie nota también una buena dosis de ajuste en la parte del talón gracias a la pieza Metaclutch, de plástico muy duro y enormes dimensiones en la que se alberga material reflectante para cuando se reduce la visibilidad en carrera. El Metaclutch sujeta el talón del pie de forma excepcional.

En cuanto a la parte inferior del pie, como hemos comentado, están las novedades más trascendentes. En la suela encontramos el nuevo Guidesole, fabricado con dos capas de espuma que en este caso han cambiado el orden de ubicación. Ahora, en la parte superior, el Flytefoam, la espuma más firme y que gestiona la amortiguación en el momento del aterrizaje. Por otra parte, debajo, el Flytefoam Propel, espuma más blanda que en este caso se encarga de la reactividad.

Estas espumas de diferente densidad trabajan en conjunto con una nueva inserción de Gel que se ubica en el talón, una lámina muy finita entre las dos capas de espuma de la mediosuela y que colabora en ofrecer de forma efectiva un suave aterrizaje para los más taloneadores, ya que con la suela curvada nos ha sido muy difícil entrar de talón. El resultado de esta disposición de materiales es una suela de enormes dimensiones, 30mm delante y la misma talla detrás que hace que nos sintamos algo más altos de lo habitual. Drop 0 en definitiva si somos excesivamente estrictos, pero no sería una cifra que se corresponda con la realidad. Teniendo en cuenta la curvatura de la suela, estaríamos hablando de un drop similar a unos 10mm.

Desde la primera zancada, corriendo con ellas, el conjunto de las Metaride incide en tres momentos importantes en la transición de la pisada. Su enorme dosis de amortiguación reduce el impacto en las articulaciones y la fatiga muscular. La suela curvada incrementa la eficiencia de carrera reduciendo el movimiento del tobillo. Y, en tercer lugar, el centro de gravedad está más cerca del talón, con lo que es menos costoso el movimiento para avanzar.

Las Metaride son unas zapatillas con un target muy determinado. Condiciona el precio, obviamente. No todo el mundo puede o está dispuesto a desembolsar los 250 euros que cuestan. Además, son utilizables solo por asfalto y en seco. La nueva suela no las hace recomendables con el asfalto mojado y el surco de la suela, el Guidance Line 3D que nos guía para hacer una buena transición de pisada, ofrece un espacio en el que se pueden quedar piedras clavadas si transitamos por caminos sin asfaltar.

En cuanto a ritmos, las Metaride son unas zapatillas para no pensar mucho en ellos. No son ligeras, 345 gramos en una talla 11US, con lo que es mejor correr sin pensar en ritmos. Son unas zapatillas para entrenamientos y acumular kilómetros y kilómetros con ellas. La amortiguación y absorción de impactos la notaremos tanto con la acumulación de minutos corriendo con ellas como al día siguiente. Son unas zapatillas poco lesivas, con lo que nuestros músculos recuperan más rápido de lo normal. Ideales para corredores de peso medio y alto que quieran correr largas distancias sin que ello les penalice en músculos y articulaciones.

En esta ocasión, además de nuestras sensaciones, hemos querido reflejar las de Fernando Alarza, triatleta que ya utilizaba las Metaride incluso antes de que fueran presentadas. Fernando nos contó que: “ya en el primer momento notas esa sensación que cambia el centro de gravedad y te echa para adelante. Me ha gustado mucho sobre todo en el momento del aterrizaje. Lo que diferencia en muchas ocasiones la carrera de un corredor popular y un élite es el efecto muelle que hace el pie. Pues con las Metaride consigues con mayor facilidad que la fuera de la musculatura contra el suelo se transforme en energía. Cuando corro siempre intento que el pie se mantenga en el mejor ángulo posible y que no se pierda energía. Con las Metaride se soluciona este inconveniente porque ahorra mucho movimiento innecesario del tobillo, así que la carrera es más eficiente. Al ser tan rígidas hace que no se pierda fuerza a la hora de impulsarse con ellas”.

Las Metaride inauguran una nueva gama, la energy-saving ‘RIDE’. Con esta colección ASICS pondrá a disposición de un mayor número de corredores diferentes este concepto de tecnologías a diferentes niveles de precio y empezaremos a ver nuevas zapatillas similares a las Metaride en otoño de este año.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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