Nike Air zoom Pegasus 31: la prueba

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Nike Air zoom Pegasus 31: la prueba-44023
Nueva versión más ligera y reactiva.

Nike Air zoom Pegasus 31: la prueba

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Por el Jueves, 31-07-2014 en

No eres un verdadero runner si no has corrido alguna vez con unas Pegasus. Esta afirmación puede parecer un poco contundente, pero en cierta manera expresa la tradición que tiene este modelo de la marca americana entre nuestra comunidad.

Más de tres décadas desarrollando diferentes versiones de esta zapa, adaptándose a las nuevas tecnologías y exigencias de los corredores, pero siempre con una idea clara sobre lo que pretenden ofrecer: unas neutras con la amortiguación necesaria para aquellos que se inician o los que simplemente necesitan un buen calzado para rodar y acumular kilómetros. En definitiva, creo que son como el comodín del corredor. Puede haberlas mejores o peores, pero sabes que las Pegasus son una apuesta segura y que nunca te van a decepcionar.

A mí personalmente me encantan, quizá soy un poco tradicional, pero es que este modelo cubre perfectamente mis necesidades como corredor. En esta última edición, además, han contado con la opinión de un atleta tan importante como el actual campeón olímpico y mundial de 5mil y 10mil metros, Mo Farah. Él ha contribuido en el desarrollo y el diseño demandado un poco más de ligereza y propulsión. Y entiendo al bueno de Mo, ya que, aunque yo ahora me considero un atleta popular que rueda a ritmos bastante humanos, no hace muchos años,  cuando corría los 5mil metros en 13’26”, le exigía a mis zapas algo más de velocidad en mis rodajes. Era algo habitual acabar a menos de 3’ el último kilómetro, así que no está de más que tus Pegasus sean capaces de responder con eficiencia a esas exigencias, cubriendo con ello un amplio abanico de niveles.

Y en esas que Nike presentó las Pegasus 31 y para ello nos invitó a los medios a probarlas en unas jornadas organizadas en el laboratorio del INEF en Madrid. Mediante un análisis biomecánico dirigido por el Doctor Enrique Navarro, pude comprobar in situ y mediante datos científicos, la evolución respecto a las Pegasus 30. Efectivamente, con los cambios introducidos, se reducía el tiempo de contacto con el suelo debido a su mejorada reactividad y podíamos ejercer con ello una mayor fuerza en nuestra pisada, obteniendo así más velocidad en nuestra zancada.

Y ahora a entrenar….

Ya en casa inicié un plan de entrenamiento donde iba a ponerlas a prueba en todos los terrenos y a todos los ritmos. Necesité poco tiempo de adaptación, enseguida me noté cómodo con ellas, como ya he dicho son unas zapas sin demasiado secreto y muy prácticas. Al ponértelas percibes que ciertamente ha habido cambios en cuanto a la amortiguación, se nota un Cushlon más duro o, mejor dicho, menos blando. Se aprecia también una mayor ligereza en general, para esta nueva versión las han dejado en 300 gramos.  Incluso en el aspecto exterior han sufrido una notable reforma. Tienen una apariencia más de “mixta”. En cualquier caso, vemos que tienen una mejor sujeción y una rejilla que la recubre con más ventilación. La lengüeta cosida al interior en forma de calcetín interno nos da también un mayor confort.

Rodar con ellas es un placer. Se desenvuelven con mucha soltura en terrenos estables, como el asfalto o los caminos de tierra firme. Esta es la faceta donde realmente más destacan. Y es que, aunque sigue incluyendo una pieza de Zoom Air en su mediasuela, es la espuma que la recubre, a la que denominan Cushlon, la que ha sido tratada para ser un poco más dura y reactiva al impacto. Además, se ha reducido el drop de 12 a 10 mm buscando darle un poco más de naturalidad a la pisada. Para completar una transición más suave se ha elevado ligeramente la puntera lo que, al hacer efecto barca, facilita el despegue.

La suela, recubierta por piezas de caucho, llama especial atención por la presencia de un sistema de raíles laterales que ayudan a completar el recorrido del pie de una forma más dinámica. El upper, sin costuras, basado en un sistema de termosellado, evita que tengamos rozaduras indeseadas. Los ritmos con los que te sientes cómodo con ellas son los que van desde el trote hasta un rodaje vivo acabando fuerte. Yo he ido más allá y también quise probarlas haciendo algunas series. Lo cierto es que no noté tampoco que fueran muy “tochas” llegando a hacer incluso con ellas miles por debajo de 3’10. Aunque está claro que tampoco debe ser esa su especialidad, si es cierto, que en un momento dado tampoco responden mal. Incluso, para aquellos que tienen un poco más de peso y buscan una mayor amortiguación a la hora de competir, no serían tampoco una mala opción.

Aún quise alejarlas un poco más de su hábitat natural y me las puse para hacer alguna salidita de trail. Me metí por algunas trialeras un poco técnicas y la verdad que, a pesar de tener un buen grip en firme, es evidente que no están diseñadas para correr por la montaña. Así que bueno, si un día no queda más remedio nos pueden sacar de un apuro, si no es que nos adentramos demasiado en zonas abruptas y con mucho desnivel, pero vamos, que no están pensadas para bajar del Cervino a lo Kilian Jornet. Sin embargo, como ya he dicho, en su terreno son excepcionales, las Pegasus no dejan de ser unas excelentes rodadoras.

Conclusión…

Tras varias semanas acumulando kilómetros con ellas, se confirmaron las buenas sensaciones que despertaban antes de probarlas. Bien amortiguadas pero reactivas, ligeras, transpirables y con una transición más suave y natural. Las Pegasus 31 han cumplido las expectativas que tenía sobre ellas, e incluso diría que las han superado ampliamente, ya que, en cuanto al tipo de usuario, puede llegar a contentar a un gran número de corredores a pesar de su diversidad de peso, nivel o pisada.

En cuanto a peso, desde el de menos de 60 kilos hasta corredores de 80 kilos pueden utilizarlas para hacer sus tiradas semanales. En cuanto a ritmos, desde el principiante hasta el élite las pueden exprimir al máximo, incluso como ya he destacado, los más pesado pueden llegar a competir con ellas a modo de zapas mixtas. Y la pisada, también abarca a los más talonadores, por su buena amortiguación, hasta los que entran de metatarso, gracias a su drop más bajo. Al ser unas neutras, los plantilleros también pueden acceder a ellas sin problemas. En definitiva nos encontramos ante el Jóker de las Zapas. Nuestro as en la manga.

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