Nike Flyknit Lunar 2: La prueba.

Zapatillas
Nike Flyknit Lunar 2: La prueba.-39830
Destacan por su ligereza y máximo ajuste.

Nike Flyknit Lunar 2: La prueba.

Más sobre: 

Por el Martes, 08-04-2014 en

Si Marty McFly viajara en el tiempo, desde 1985 hasta el día de hoy, en su DeLorean y viera las nuevas Nike Flyknit Lunar 2, sencillamente alucinaría. Quizá éste modelo no tenga, de momento, el atado automático como las de la película, pero el ajuste de las Flyknit 2 sí que es algo realmente futurista. Y es que al ver in situ estas zapas de aspecto reptiliano, su estética, su gama de colores y todos esos detallitos propios de la marca americana, no puedes dejar de observarlas al milímetro con cierto asombro. Son tan bonitas que hasta da pena ponértelas y ensuciarlas. Pero aquí estamos para ponerlas a prueba, así que no queda otra que quitarles el lustre a base de kilómetros.

Puestos a ello lo primero que llama la atención es el calzado en sí; el mero hecho de ponérselas ya es toda una experiencia. Son como un guante, o quizá sería mejor decir como un calcetín. Tienen hasta una pequeña asa en parte posterior para ayudar a ponérnoslas. El material que recubre el pie es muy flexible y se adapta sin llegar a apretarnos demasiado, como si formara parte de nosotros. La zona del collar es elástica y se adapta al grosor de nuestro tobillo, dando la sensación que nos pudiera incluso llegar a provocar alguna rozadura en el aquiles. Sin embargo, al mantenerse fijo y existir una óptima sujeción de todo el conjunto del pie, al menos en mi experiencia con ellas no he sufrido problema alguno al respecto. Y es que para acabar de tener un ajuste perfecto en el atado, cuenta con los cables Flywire que nos envuelven la zona del arco para obtener una mayor sujeción. La fina lengüeta, en esta segunda versión del modelo Flyknit, está fijada a la parte superior, con lo que se evita así que se nos mueva de sitio durante su uso. Y como guinda tenemos las plantillas Fitsole, que se amoldan a nuestro pie dándonos un plus de estabilidad.

 

Empezamos a correr.

A pesar de que puedan parecer frágiles en cuanto a su composición, no lo son. Uno de los materiales de los que están hechas son hilos de seda ampulácea, que es la que fabrican las arañas y cuyas propiedades presenta una resistencia comparable a muchos aceros. La malla que nos recubre el pie está tejida en una sola pieza en hilo de poliéster, por lo que no hay costuras que puedan provocar puntos calientes. Las primeras sensaciones son de gran comodidad y transpirabilidad y a pesar de que la suela pueda parecer un poco dura al principio, sobretodo en la parte del talón, pronto acabaremos domesticándola con un par de rodajitos suaves.

Una vez que ya las he sacado de paseo, y pasado el necesario proceso de adaptación, quiero comprobar qué tal responden a un poco de caña. Así que en los siguientes entrenos las puse un poquito más a prueba haciendo circuitos que combinaban asfalto y tierra a un ritmo vivo. Lo primero que noté al apretarles las tuercas es que son muy ligeras y que tienen mucha estabilidad. Respondieron muy bien y me sentí cómodo con ellas. Estamos hablando de unas zapas de 255 gramos de peso y de una aerodinámica ciertamente racing, por lo que las veo en el límite de lo que serían unas voladoras, y aunque no llegan a serlo, porque cuentan con bastante amortiguación, sí que podrían llegar a ser incluso nuestras zapas de competición.

Hay que hacer especial hincapié en la suela. El Lunarlon consigue que tengamos una amortiguación suave y reactiva en cada pisada. Pero, lo que llama la atención especialmente es el dibujo del mapa de presión en la parte delantera de la suela. Un mapa de presión es una gráfica que se obtiene, mediante un sofisticado software, a través de una plataforma de presiones, mediante el estudio y la observación de la pisada. Se analiza la estática, pudiendo apreciar con toda claridad la huella del pie, observando así qué puntos soportan una mayor carga. Esto nos ayudará a tener una mayor eficiencia en el apoyo y por tanto a correr de una forma más natural. Todo ello sumado a un drop de 10mm (28mm de talón y 18mm en la zona del antepié) que favorece la transición de la pisada.

En definitiva, lo que yo realmente noté es una gran ligereza y estabilidad. Los entrenamientos de calidad que hice con ellas fueron muy satisfactorios. Yendo rápido donde noté una mayor tracción fue en el asfalto, no son unas zapatillas que se agarren a muerte y si el firme está mojado puede que notemos que resbalamos un poco si impulsamos con mucha fuerza. En tierra tampoco responden mal si el suelo es compacto y estable, pero debido a su extrema flexibilidad y poca protección no son adecuadas para marcarnos una ruta de montaña donde pueda haber piedras, raíces u otros elementos naturales con los que pudiéramos dañarnos.

También las he querido probar como rodadoras haciendo alguna que otra tirada más o menos larga de kilómetros a ritmo bajo- medio. Sinceramente, me siento más cómodo con ellas si voy a ritmos superiores, aunque tampoco es que sean inadecuadas para acumular millas, ya que responden bien a las exigencias en cuanto a ventilación, estabilidad y amortiguación que les pudiéramos requerir. Además la suela, en la zona del talón, cuenta con unas pequeñas piezas de goma de carbono, BRS 1000, que proporcionan una mejor tracción y evitan el desgaste en la zona de mayor fricción. Pero, como he dicho, yo personalmente rodando suave con ellas me siento como si condujera un Ferrari a 60 kilómetros por hora. Me incitan a correr más rápido.

El corredor tipo para las Flyknit vendrá determinado principalmente por su peso. Son unas zapatillas neutras bastante ligeras, con lo que para un corredor peso pluma, pueden ser perfectas para prácticamente todos sus entrenos, dede acumulación hasta los de calidad e incluso competición, llegando perfectamente hasta la maratón. Según va incrementando el peso del corredor deberemos utilizarlas para distancias más cortas y más específicas.

El súmmum de este modelo, es el Steam to Fit. En las Nike Store más representativas podremos encontrar una maquinita, que mediante un sistema de vapor calentará las zapas dejándolas más blandas. Es en ese momento cuando nos las podremos calzar y apretando con las manos las adaptaremos a nuestro pie. Al ponernos de pie conseguiremos también que la suela se amolde perfectamente a nuestra pisada. Al enfriarse quedarán hechas exactamente a nuestra medida. Si además las queremos personalizar con colores a nuestro gusto, podemos hacerlo mediante este enlace: CLICA AQUÍ

Así que ya lo sabes, McFly, si viajas de nuevo al futuro aquí te espero para salir a correr con las Flyknit 2.

Relacionados: